Al menos 39 muertos en el desplome del puente en Génova

Al menos 39 muertos en el desplome del puente en Génova

«No dejaremos de buscar personas hasta que estemos seguros de que nadie se encuentre bajo los escombros del puente», aseguró el jefe de los bomberos

La imagen de un camión de la cadena de supermercados Basko detenido al borde del puente quebrado a punto de caer al vacío resumía el horror de la tragedia, que provocó dolor y rabia en Italia, tras el derrumbe, este martes, de una parte del puente Moranti. Por el momento, 38 personas han perdido la vida, pero se espera que la cifra aumente a lo largo de la jornada, según vayan avanzando las labores de salvamento.

Según Protección Civil, en el momento en el que el viaducto se vino abajo, poco antes del mediodía, circulaban por la zona afectada tres camiones y entre 30 y 35 coches, que acabaron desplomándose desde una altura de unos 45 metros. Varias viviendas, almacenes y fábricas situadas bajo la estructura del puente se vieron afectadas por el derrumbe, que provocó enormes dificultades en la circulación en Génova y en toda Liguria, ya que el viaducto conecta la autovía que proviene de Francia con la que lleva a Milán. Está además a poca distancia del desvío para dirigirse al puerto, por lo que se trata de un trayecto que habitualmente está muy concurrido

En torno a esta vía de entrada a Génova, fueron muchas las personas que contemplaron con horror el desarrollo de los hechos. Algunos desde muy cerca. «Vi que el camión verde se detenía. Yo también me detuve, cerré el camión y salí corriendo», contó a la AFP aún sorprendido Afidi Idriss, un conductor marroquí que se siente bendecido por la buena suerte.

«No sé cómo me salvé. La carretera de repente desapareció y me caí con el automóvil. No sé como pude salir del vehículo«, contó Davide Capello, entre los sobrevivientes.

Algunos calificaron el desplome del puente de tragedia anunciada, ya que desde su construcción en los años 60 ha generado controversias y ha sido sometido a numerosas y costosas obras de remodelación contra las grietas y la degradación del hormigón.

«Todos los días caminaba por debajo del puente a pie. Nunca me sentí seguro, escuchábamos ruidos sobre todo cuando pasaban camiones«, contó a la AFP Ibou Touré, un senegalés de 23 años.

Las autoridades piden responsabilidades

«Hay una treintena de muertos y muchos heridos graves», indicó a la prensa el ministro del Interior, Matteo Salvini, tras conocerse los datos del resultado del derrumbe producido en el puente Moranti.

«Ante de los italianos me comprometo a determinar las responsabilidades de un desastre tan inaceptable», anunció indignado el ministro.

Por su parte, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, viajó inmediatamente a Génova para una reunión de emergencia y dio a la prensa un balance de 25 muertos y 16 heridos, entre ellos nueve graves. «Es una herida grave para Génova y para toda Italia», dijo. «Los italianos tenemos el derecho de viajar seguros», afirmó.

«Es una catástrofe (...), una tragedia aterradora y absurda que afecta a tantas personas y familias», lamentó por su parte en un comunicado el presidente Sergio Mattarella.

Los socorristas seguían trabajando sin descanso la noche del martes, 10 horas después de la tragedia, para rescatar con perros especializados a las personas que se encuentran atrapadas bajo los escombros del puente, que en la caída arrojó enormes bloques de cemento.

«Una escena apocalíptica», aseguró un testigo a la emisora Isoradio, especializada en el tráfico en las autopistas. La zona del accidente es muy poblada y según la empresa encargada del mantenimiento de las autopistas, Autostrade, el tramo que colapsó estaba en obras.

«No dejaremos de buscar personas hasta que estemos seguros de que nadie se encuentre bajo los escombros», aseguró el jefe de los bomberos, Bruno Frattasi

«Trabajaremos hasta que la última víctima sea rescatada», aseguró por su parte Emanuele Giffi, encargada de coordinar a los 300 bomberos que trabajan repartidos en tres áreas.

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La televisión transmitió la grabación del dramático momento en el que un testigo asiste al desplome del puente de una altura de 90 metros. «¡Oh Dios, oh Dios, oh Dios, Oh Dios!», clama horrorizado.

«Escuché como un trueno, mi hija creía que era un terremoto. Entendimos luego que era la caída del puente. Algo terrible», contó a SkyTV una habitante del sector, altamente poblado.

La policía no descarta que se trate de un fallo estructural del puente y una investigación judicial ha sido abierta para establecer quiénes son los responsables de la tragedia.

«Todo parece indicar que el mantenimiento había sido realizado correctamente», explicó el ministro de Transporte, Danilo Toninelli, quien prometió que los responsables «pagarán, pagarán todo».

El puente «enfermo», como era llamado, fue realizado por el ingeniero Riccardo Morandi, el mismo autor del puente General Urdaneta de Maracaibo, en Venezuela, uno de los más largos en el mundo, que se hundió tras el choque de un barco petrolero. Autoridades de España, Francia y Alemania han enviado mensajes de solidaridad.

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