Iglesias consulta a sus bases sobre la coalición para colocar a Sánchez entre la espada y la pared

Pablo Iglesias, este jueves en 'Los Desayunos de TVE'. / TVE

El medio de millón de inscritos en Podemos decidirá si sus diputados apoyan un gobierno coalición o permiten uno del PSOE en solitario

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Pablo Iglesias sacó hoy el as que se guardaba en la manga al anunciar una consulta para que las bases de Podemos decidan el sentido del voto de sus diputados en la investidura de Pedro Sánchez, debate que comenzará el próximo 22 de julio. La votación, en la que podrán participar el más de medio millón de inscritos en la formación, comenzó hoy por la tarde y se prolongará hasta el próximo jueves.

Que la dirección del partido convocaría esta consulta interna estaba previsto, toda vez que la exigen los estatutos del partido para refrendar cualquier alianza. La cuestión estaba en el cuándo. Iglesias ha calculado los tiempos en paralelo al desarrollo de unas negociaciones con el PSOE que, a día de hoy, no han dado fruto alguno, y ha decidido jugar su baza justo en el momento en el que ha percibido las primeras señales de debilidad en el bando socialista, que comienza a ver cada vez más lejos la posibilidad de investir a su líder en julio.

Las cesiones de Sánchez se han sucedido en los últimos días. Primero accedió a incorporar a su Gobierno a independientes designados por Unidas Podemos. El jueves, reaccionó al fiasco de su quinta reunión con Iglesias y abogó por reiniciar las negociaciones desde cero además de, en un nuevo gesto hacia los que considera sus «socios preferentes», abrir las puertas del Ejecutivo a dirigentes de Podemos con perfil técnico.

Sánchez e Iglesias.
Sánchez e Iglesias. / Efe

Guiños que no han sido suficiente para la formación morada, que exige carteras con competencias sociales para su jefe de filas y otros pesos pesados del partido, entre los que se señala a Irene Montero o Pablo Echenique.

Dos opciones

La pregunta elegida por la dirección del partido ha sido: «¿Cómo deben votar los diputados de Podemos en la sesión de investidura de la décimo tercera legislatura?». Los militantes podrán escoger entre dos opciones: exigir un Gobierno de coalición en el que no se pongan vetos a los ministros propuestos por la dirección del partido o aceptar «un gobierno diseñado únicamente por el PSOE» con cargos intermedios de Podemos en la Administración.

La portavoz de la formación morada, Noelia Vera, justificó que las dos posibilidades que se presentan a las bases son «claras, transparentes y honestas». Se da a elegir entre el blanco, que equivale al Gobierno de coalición con Iglesias como ministro en el que insiste el secretario general, y el negro, que remite al Ejecutivo monocolor que ofreció el PSOE en un primer momento. No hay tonos grises, como podría ser la propuesta de los ministros podemistas de perfil técnico, una oferta que fue descalificada este viernes por Iglesias.

De hecho, desde el sector anticapitalista de Podemos se criticó la formula elegida por la dirección. «La pregunta tal y como está planteada es abiertamente tendenciosa, olvida otras opciones posibles y es, lamentablemente, un verdadero insulto a la inteligencia», censuró la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez.

La dirección de Podemos cree que las dos opciones que se presentan a las bases son «claras, transparentes y honestas»

De imponerse la opción defendida por el secretario general de Podemos, como siempre ha ocurrido hasta ahora, éste se blindará frente a las presiones de Sánchez porque su postura estará avalada por sus bases. En este supuesto, el PSOE se verá entre la espada y la pared al tener que plegarse a las exigencias de la formación morada o asumir una investidura fallida.

No solo eso, en caso de una repetición electoral, Iglesias siempre podrá quitarse la responsabilidad de encima al señalar, como ya hizo de la misma forma en 2016, que impedir un Gobierno socialista no fue una decisión personal, fue la voluntad de la militancia.

A la espera del resultado

La consulta abre un paréntesis en las negociaciones de los líderes que, para lo bueno o lo malo, deberán esperar la sentencia de las bases. Aunque sí podrían reunirse por primera vez los equipos de trabajo de PSOE y Podemos para perfilar el programa de gobierno reclamado por ambas partes. Sánchez lo propuso el jueves y Pablo Echenique, el dirigente designado por Iglesias para pilotar las conversaciones, afirmó este viernes estar dispuesto a entablar los contactos este fin de semana.

En todo caso, cualquier acuerdo que se pueda alcanzar quedará reducido a papel mojado si los inscritos de Podemos avalan la posición de su líder y el PSOE se enroca en la fórmula de la cooperación.

La militancia nunca da dado la espalda a su secretario general

Pablo Iglesias recurrió hoy al comodín del público que tan excelentes resultados le ha dado en el pasado. En los cinco años de vida de Podemos, su secretario general no ha perdido ni una sola de las grandes consultas a las que se ha sometido ante la militancia. Es cierto que con el paso del tiempo se ha desgastado su figura a causa de las peleas internas y errores propios, pero aún así el secretario general sigue gozando del suficiente predicamento entre sus filas para ser indiscutido.

Su momento más difícil lo vivió en mayo de 2018, cuando él e Irene Montero pusieron su cargo a disposición de los inscritos tras desvelarse que habían comprado un chalet de más de medio millón de euros en la sierra madrileña. Un 30% de ellos abogó por su salida, pero hasta un 70% avaló su continuidad tras una decisión que cayó como una bomba en un partido que ha hecho bandera de provenir de las clases populares y ser parte de ellas. Antes que pasar por aquel trance, Iglesias superó sin apuros otras revalidas. Una de ellas fue la que convocó para que la militancia se pronunciará en 2016 acerca del Gobierno de coalición entre Pedro Sánchez y Albert Rivera. En aquella ocasión, el 88% de los inscritos decidió tumbar el pacto de socialistas y liberales.

En algunas de estas votaciones, como en las que le refrendaron al frente del partido, Iglesias anunció que dejaría el partido si su opción no resultaba ganadora. Fue uno de los factores que le catapultaron a la victoria sobre Íñigo Errejón en la asamblea de Vistalegre II. En esta ocasión, el secretario general de Podemos no ha adelantado como reaccionará ante un hipotético, y casi descartado, revés de las bases. En cualquier caso, tiene por delante toda una semana para ligar su continuidad en la política a que Podemos mantenga la condición 'sine qua non' de que su secretario general se haga cargo de un Ministerio en un futuro gobierno de coalición.

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