PSOE y Podemos dejan la negociación para «el último momento»

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias./Efe
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. / Efe

Socialistas y morados repiten el modelo de la fracasada investidura de Sánchez en julio

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Esta semana deberían comenzar las negociaciones con Unidas Podemos, de acuerdo el calendario que se marcó la dirección del PSOE tras la fallida investidura de Pedro Sánchez en julio. Pero no va a ser así. «Será en el último momento», admiten resignados en la formación que lidera Pablo Iglesias. Los socialistas, entretanto, siguen horneando con tranquilidad y a baja temperatura la propuesta que harán pública la próxima semana.

Recién llegado de la cena de gala de la cumbre del G-7 en Biarritz, Sánchez se puso manos a la obra en una tarea más prosaica, pero decisiva para su futuro político. Hoy por la mañana se reunió con representantes de las asociaciones de memoria histórica y por la tarde, con organizaciones del mundo de la ciencia. Unos encuentros que se enmarcan en su estrategia de buscar apoyos en foros más o menos progresistas para achicar el espacio negociador de Pablo Iglesias ante un nuevo debate de investidura.

El líder del PSOE se ha reunido ya con asociaciones de todo tipo, desde ecologistas a feministas, sindicatos y empresarios, autónomos y representantes de la industria y del turismo. «Nos va a faltar vernos con los de la petanca», bromeaba sin ganas hace unos días un diputado del PSOE, escéptico con la utilidad de estos contactos para amarrar la investidura.

Sánchez no tiene prisa para abrir las negociaciones con Unidas Podemos. No se ha visto con Iglesias desde principios de julio y si han mantenido conversaciones telefónicas después solo lo saben ellos y, quizás, sus colaboradores más próximos. «Ya habrá tiempo de hablar», dijo el líder del PSOE el pasado jueves mientras visitaba la zona arrasada por los incendios en Gran Canaria. Por el momento, Sánchez se sienta con los representantes de la sociedad civil, aunque no tengan presencia ni votos en el Congreso. No se ha reunido con el líder de Podemos, pero es que tampoco lo ha hecho con el presidente del PNV, que aún aguarda su llamada.

Desde el PSOE se han limitado a señalar que preparan una propuesta «atractiva», que la darán a conocer tras los contactos con las organizaciones que se han visto con Sánchez. Por lo pronto, los socialistas ya han rechazado los cuatro escenarios de negociación que les trasladaron Iglesias y su equipo el pasado martes. Con esa tranquilidad, no se sabe si real o aparente, el reloj corre y quedan 28 días que se cumpla la fecha límite del 23 de septiembre para celebrar un nuevo debate de investidura o haya que convocar elecciones el 10 de noviembre.

Sin vacaciones

Si la parsimonia como fórmula de presión campea por la Moncloa y Ferraz, en Unidas Podemos el clima es muy distinto y empiezan a asumir que, pese a sus urgencias, la negociación se abrirá en «el último momento», como dijo hoy la portavoz de la dirección del partido, Noelia Vera, tras la primera reunión después de la fallida investidura. La dirigente se quejó de que el único contacto con el PSOE sea «a través de los medios de comunicación» y reprochó a Sánchez que se haya tomado unos días de vacaciones. «No habría que haber parado», solo «un poquito, que es sano». «La ciudadanía no entiende por qué no avanzamos, por qué no hacemos nuestro trabajo».

Podemos considera que parte del trabajo ya está hecho y solo hay que retomarlo. «Empecemos a trabajar donde lo dejamos en julio», apuntó Vera. Léase, la oferta de la vicepresidencia y cuatro ministerios. El problema es que para los socialistas, eso es agua pasada. El gobierno de coalición, han afirmado por activa y pasiva en la Moncloa y en el PSOE, ya no está sobre la mesa.

Lo que está es el acuerdo programático. Lo recordó hoy la ministra de Justicia, Dolores Delgado: «La disyuntiva no es gobierno de coalición o elecciones. Hay otras vías que debemos explorar». Desde Unidas Podemos son igual de tajantes, pero en sentido opuesto, y arguyen que la coalición es «la única opción», subrayó la portavoz de la dirección del partido. Y Sánchez, incidió, «es el único que no lo ha entendido».

Vera señaló que por parte de Unidas Podemos hay voluntad de «negociar», pero no de «renunciar» a sus propuestas de coalición gubernamental. Un marco que Sánchez y los socialistas ni consideran tras los reveses del 23 y 25 de julio en el Congreso. En este escenario, todo apunta a que la negociación, si es que se abre, discurrirá como hace un mes, a matacaballo la segunda o tercera semana de septiembre.