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Profilaxis mental

La literatura ha contenido en todos los tiempos expresiones e ideas nada edificantes hacia la mujer

Nieves Bolado
NIEVES BOLADOSantander

En 1993, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto para acabar con algunos términos de discriminación lingüística, obligando a su erradicación de los texto oficiales. «Hembra» –descripción en el reino animal– quedaba, pues, abolido de las partidas de nacimiento, siendo sustituido por «mujer» como equivalente a «hombre» (al que por cierto, al nacer, nunca se le registró como «macho», aunque a algunos seguramente les habría encantado). En el debate abierto sobre el tratamiento de la mujer en el lenguaje, se ha pasado del dicterio misógino al maximalismo –con algunas situaciones un tanto estrambóticas, e incluso, hilarantes– que han llevado a un indeseado ridículo semántico.