Muere Stanislaw Lem, el último gran maestro de la literatura de ciencia ficción

Médico de profesión, el escritor polaco, autor de 'Solaris', fue traducido a 41 idiomas y vendió más de 27 millones de ejemplares

COLPISA AFP
Muere Stanislaw Lem, el último gran maestro de la literatura de ciencia ficción/
Muere Stanislaw Lem, el último gran maestro de la literatura de ciencia ficción

El escritor polaco Stanislaw Lem, uno de los autores que más han contribuido a hacer de la ciencia ficción un género mayor dentro de la literatura, falleció ayer en Cracovia a la edad de 85 años, después de permanecer varias semanas ingresado en un clínica de cardiología de esta ciudad.

Nacido el 12 de septiembre de 1921 en Lwow (actualmente Ucrania), cursó estudios de medicina siguiendo el ejemplo de su padre. Debutó en 1946 con el cuento 'El hombre de Marte' y cinco años después se hizo famoso con la novela 'Los astronautas', que fue llevada a la pantalla y que relata las aventuras de un grupo de exploradores que descubre en el planeta Venus huellas de una civilización desaparecida.

Traducido a 41 idiomas, con más de 27 millones de ejemplares de su obra vendidas en todo el mundo, Lem es popularmente conocido por novelas como 'Ciberiada' o 'Solaris'. Esta última, publicada en 1961, ha sido llevada dos veces al cine, la primera en 1972 por el director ruso Andrei Tarkovsky. La segunda, sin embargo, es la más conocida porque la protagonizó en 2002 el actor estadounidense George Clooney. El realizador fue, en esta ocasión, Steven Sonderbergh.

El libro relata el viaje de un ser humano en un planeta anegado que concibe como una especie de ser consciente de inteligencia extraterrestre y que le sirve de pretexto para reflexionar sobre los límites de la comprensión humana y la falta de comunicación.

Otras obras que aumentaron la fama de Lem y publicadas en español fueron 'Memorias encontradas en una bañera', 'Retorno de las estrellas', 'Vacío perfecto', 'Diario de las estrellas', 'El invencible', 'La investigación', 'La fiebre del heno', 'Fábulas de robots' y 'Fiasco', así como sus cuentos sobre las aventuras del piloto Pirx. Lem escribió también varios libros dedicados al desarrollo de la tecnología, así como a los avances de la civilización, como 'Summa Technologiae'. En 1973 fue nombrado miembro de la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción de EEUU, título del que acabaría siendo despojado por sus críticas contra la literatura norteamericana de ese género. Y es que Lem consideraba que la ciencia ficción, y en particular la estadounidense, había degenerado hacia derroteros absurdos, llenos de monstruos, violencia y perversión.

Hasta los años 80, Stanislaw Lem publicó un promedio de un libro por año y se mantuvo a distancia del régimen comunista polaco. Cuando el general y gobernante polaco Wojciech Jaruzelski implantó en diciembre de 1981 la ley marcial contra el sindicato independiente Solidaridad de Lech Walesa, Lem abandonó su país y se instaló primero en Alemania y después en Austria.

Regresó a Polonia en 1988, cuando era evidente que el régimen totalitario desaparecería pronto, y colaboró con el semanario católico 'Tygodnik Powszechny'. Lem tenía en esta publicación un espacio propio en el que con extraordinaria sensatez y moderación comentaba los sucesos más destacados de la actualidad internacional y polaca, aunque dejando de lado la política, porque prefería centrarse en los problemas de la sociedad, en sus cambios, su evolución y sus retos.

El escritor nunca dejó de interesarse por las últimas conquistas de la ciencia, pero dejó de hacer libros de ciencia ficción, desilusionado por la degeneración sufrida por el género, que a su modo de ver ya no contribuía, como él había hecho en sus obras, a propagar las ideas de la solidaridad humana y de la lucha contra el mal. «La confrontación de mis visiones idealistas del futuro con la realidad tiene cierto parecido con un choque. Mis sueños no se hacen realidad, pero el resultado ha sido lucrativo y fácilmente vendible», lamentó el escritor en una de sus últimas entrevistas.