Un duro comienzo para la nieve

Nochevieja en Candanchú, que sigue esperando su apertura/Candanchú
Nochevieja en Candanchú, que sigue esperando su apertura / Candanchú

Tras vivir unos últimos cursos de récord, gran parte de las estaciones sufren un periodo navideño sin precipitaciones y un temporal que por el momento deja grandes interrogantes

JUANJO GONZALOMADRID

El inicio del año suele ser motivo de celebración y de alegría, pero también de mucha nieve. Las pistas se llenan, temporada tras temporada, de miles de aficionados dispuestos a pasarlo en grande surcando largos trazados cubiertos de oro blanco y cuidados al más mínimo detalle. Suele ser una constante de las vacaciones de Navidad, uno de los grandes momentos que cada curso se vive en las estaciones.

La buena salud de la que han gozado la gran mayoría de dominios en estos últimos años, batiendo récords de asistencia y de jornadas esquiables, nada tiene que ver con el panorama que se vive en la actualidad. Excepto el Pirineo Catalán, Cerler y Sierra Nevada, donde se ofrecen condiciones óptimas para los amantes de los deportes blancos, apenas es posible disfrutar de grandes extensiones.

Aficionados en la estación de Formigal-Panticosa
Aficionados en la estación de Formigal-Panticosa / Aramón

Contrasta, por ejemplo, con una temporada pasada en la que gran parte del país se había puesto en marcha durante el mes de diciembre. Fueron muchas las que se iniciaron durante el puente y otras las que continuaron sumándose en las siguientes semanas. Incluso se pudo disfrutar de una blanca Navidad en zonas como el Sistema Central o la Cordillera Cantábrica, menos acostumbradas a sumar cursos tan extensos.

Ni siquiera Formigal-Panticosa, que cuenta con el dominio más extenso de España, puede presumir de un buen inicio de temporada. El centro del Grupo Aragón se encuentra lejos de vivir sus mejores días, con 10 kilómetros esquiables y unos espesores que alcanzan los 50 centímetros en cotas altas. Para disfrutar de ellos hubo que esperar hasta el 26 de diciembre, gracias en buena medida a la nieve producida. Nada que ver con lo que se vivió hace justo ahora un año, donde las precipitaciones se mantenían constantes.

Otras como Baqueira o Sierra Nevada, donde se acercan a los 100 kilómetros de pistas y unos trazados realmente apetecibles, continúan aprovechando el tirón en unas semanas que están siendo claves para acoger a los aficionados a los deportes de invierno en una 'blanca' Navidad.