Loroño subastará las cuatro banderas de La Concha que embargaron a La Marinera

Loroño, tercero por la izquierda, posa con dos de las cuatro banderas que adquirió en 2014./Celedonio Martínez
Loroño, tercero por la izquierda, posa con dos de las cuatro banderas que adquirió en 2014. / Celedonio Martínez

El empresario castreño, que las adquirió hace cuatro años en una subasta, asegura que donará el dinero obtenido a una ONG

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

El empresario castreño Jon Loroño, gerente de Inmobiliaria Izarra (conocido comercialmente como Promociones Paraíso), anunció este jueves su intención de subastar las cuatro banderas de La Concha que el Juzgado de Castro embargó hace cuatro años a la Sociedad Deportiva de Remo Castro Urdiales para hacer frente a las deudas que tenía.

Fue en octubre de 2012, cuando el Juzgado de lo Social número 5 de Santander acordó el embargo de las banderas de La Concha de los años 2001, 2002, 2006 y 2008 ganadas por La Marinera, en ejecución de la sentencia dictada en octubre de 2011 por este órgano, que condenó a Castro a abonar 17.200 euros, más intereses de demora, por salarios impagados a Sergio Montenegro, remero que formaba parte de la bancada que se impuso en la bandera donostiarra en el año 2008.

El magistrado del Juzgado de lo Social número 5 de Santander «consideraba probado» que el club de 'La Marinera' «no había abonado al demandante los salarios como remero correspondientes a las temporadas 2008-2009 y 2009-2010, al tiempo que tampoco le había pagado el salario de monitor de la temporada 2009-2010». El exremero «también reclamaba 2.700 euros por participación en premios de regatas, petición que no fue atendida por el magistrado». Mediante decreto de la secretaria del juzgado santanderino se acordó «la mejora del embargo sobre los bienes de la Sociedad Deportiva de Remo hasta cubrir la suma de 18.798 euros en concepto de principal, más 2.823 euros para intereses y costas».

En abril de 2014, un año y medio después, Jon Loroño, el mismo que quiso comprar en su día el Racing y salvar el Hotel Miramar del derribo, y que se querelló contra el juez Acayro (finalmente fue absuelto por el Supremo), se hizo con las cuatro banderas por 30.500 euros, una cifra superior a la inicial puesto que los cuatro 'trapos' fueron peritados en 18.900 euros.

El problema es que el constructor castreño no estuvo solo en esa subasta. José Antonio Arnaiz y Joaquín Prada, habituales seguidores de Astillero, se presentaron como aficionados al remo y anunciando que iban a pujar por las banderas. También se personó Ainhoa Amilibia, gerente de los Astilleros guipuzcoanos que llevan el mismo nombre y que estaba allí en busca de los preciados trapos, considerados como la 'Champions del remo'. A estos aspirantes se sumó el representante de la empresa Athlon, que estaba interesado en hacer subir la puja para conseguir el mejor precio posible, ya que el club castreño les debía 110.000 euros.

Para una causa social

Tras anunciar por entonces que las banderas se expondrían en el Asador El Túnel de Mioño, Loroño ha decidido subastarlas por el dinero que le costaron y destinar la recaudación a una ONG o un colectivo social. «No quiero tener las banderas en mi casa. Quiero que lo que se saque vaya destinado a gente necesitada», señaló ayer.

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