Los empleados de Parayas temen que la refundación del club les deje en la calle

Imagen de archivo de una competición regional de natación en las instalaciones del club./
Imagen de archivo de una competición regional de natación en las instalaciones del club.

Ante la próxima reunión para abordar el futuro, la portavoz de la plantilla pide a los socios que tengan en cuenta que se adeudan unos 100.000 euros a los trabajadores

VIOLETA SANTIAGOSantander

El llamamiento a la sociedad cántabra para una posible refundación del Club Parayas por parte de la junta directiva ha indignado a los 17 trabajadores que quedan en la empresa deportiva, que temen que el «borrón y cuenta nueva» al que aluden los actuales dirigentes de la entidad sobre el proyecto de futuro que van a plantear este sábado les deje a ellos «en la calle y sin ningún respeto» por los años que algunos llevan en plantilla.

Marisol Martín, delegada del personal por UGT, señaló ayer que los empleados «somos los más interesados en que el club tenga continuidad para mantener nuestros puestos», pero manifestó dudas sobre la preocupación que pueda tener la dirección por la plantilla, a la que como colectivo se les adeuda alrededor de 100.000 euros.

Esta cifra es aproximada porque oficialmente la dirección no entrega a la representación sindical la documentación que solicita, explicó Martín, quien también señaló que hace cuatro años, el número de asalariados estaba en torno a los 27. Al entrar el club en concurso de acreedores en agosto de 2013, se planteó un despido colectivo (para 24 personas) que el juez rechazó.

Se explica el nuevo proyecto

este sábado

La junta directiva del Club Parayas ha convocado una reunión a socios, exsocios, accionistas y simpatizantes que tendrá lugar este próximo sábado, a las 17.00 horas, en sus instalaciones.

En la cita se expondrá un proyecto con el que se pretende refundar la entidad y reflotarla. Hace unos días, sus dos presidentes Eloy Gutiérrez (club deportivo) y Alfonso López de la Fuente (sociedad inmobiliaria) dieron unas pinceladas del plan a desarrollar en dos años, que requeriría una inversión de un millón de euros.

Ambos están seguros de que el modelo tiene futuro, pero quieren pulsar la opinión de quienes acudan a la cita. Si no encuentran respuesta positiva, la entidad acabará vendiéndose, ya que los problemas económicos son tan graves que está en preliquidación, avisaron. El club tiene 500 familias asociadas, pero necesita el doble.

Tras este intento, la directiva «empezó con los despidos individuales, todos declarados improcedentes», aseguró su portavoz. A los trabajadores que quedan se les adeudan actualmente ocho mensualidades «pese a lo cual seguimos viniendo a trabajar. Esta situación está siendo muy dolorosa para todos».

Martín agregó que la plantilla se ha mantenido expectante en los últimos años e, incluso, renunció a llevar a cabo unas movilizaciones programadas porque la junta directiva las desaconsejó. «Nos dijeron que había contactos y conversaciones con empresas que valoraban sacar adelante proyectos para la continuidad del club y nosotros no queríamos ser la causa del cierre, pero de lo dicho, nada de nada», lamentó la delegada del personal quien cuestionó la gestión de los últimos años: «El concurso de acreedores tenía como objetivo salvar la entidad. Sin embargo, el resultado al que estamos abocados es a la liquidación».

En este contexto, la representante de los trabajadores indicó que «queremos que los socios sepan, a la hora de acudir a la reunión del próximo sábado, que se nos debe dinero y que sospechamos que no hay intención de pagarnos».