Programa De Apoyo Integral A Las Familias

Impulso a la crianza: el papel de los abuelos en el crecimiento de los nietos

Participantes en una sesión de trabajo. / Alfonso Helguera
El programa fomenta el apoyo de los abuelos, persiguiendo que se sientan más capaces en su labor dentro de la crianza
CRISTINA PASCUAL

Los retos y desafíos planteados por la sociedad a la hora de conciliar vida familiar y laboral ha provocado que la figura del abuelo se convierta en una fuente de ayuda indispensable para las familias, pasando a ser ese referente de confianza que colabora en el cuidados y la crianza activa de los nietos y que, en algunos casos, llega a tener un papel protagonista en su desarrollo y educación.

El subprograma 'Apoyo a la crianza' se engloba dentro de las actividades que el PAIF ha venido desarrollando en varios municipios y mancomunidades de la región durante los últimos meses, con el objetivo de optimizar la dinámica familiar y el desarrollo de los niños y adolescentes.

Este proyecto es pionero en España y está dirigido a los abuelos y abuelas que se ocupan del cuidado y atención de sus nietos, independientemente de la frecuencia con la que lo hacen. Según Miguel Ángel Fonfría, coordinador del PAIF e impulsor del grupo de trabajo en el municipio de Udías, «se trata de apoyar a los abuelos y reforzar su papel en el contexto de las familias y tratar que se sientan más seguros en la maravillosa tarea educativa y de crianza; facilitarles las herramientas necesarias para que se conviertan en las figuras de referencia de esos niños, haciendo que se involucren en el proceso de estimulación y transmisión de los valores e historia familiar».

Carmen, Pilar, Antonio, Remedios, Mari, Valentina, Alberto o Luz María son algunos de los abuelos que se sacudieron de encima la pereza, las dudas y esas pequeñas reticencias iniciales que puede provocar participar en un programa de estas características. Son parte de ese grupo de hombres y mujeres que han asistido a cada una de las ocho sesiones en las que se estructuró la programación; que han compartido experiencias, preocupaciones, dudas e historias llenas de amor y emociones. De esas que, a veces, se traducen en ojos vidriosos y voz temblorosa.

A lo largo de todo el proceso, los abuelos, acompañados por Miguel Ángel y Mª Jesús Pérez, enfermera del centro de salud de Cabezón de la Sal, han establecido una «especie de guía de recursos y consejos, a los que se ha llegado de manera colectiva. En un ambiente de confianza, el programa buscar favorecer ese encuentro de personas que están viviendo una misma situación, formando una auténtica red de apoyo».

Mediante juegos, vídeos y actividades dinámicas se han tratado temas relacionados con la alimentación saludable, el ejercicio físico, los malos hábitos, la lectura y los cuentos más adecuados a cada edad; el afecto o el establecimiento de normas y límites, así como otras cuestiones relacionadas con las estructuras establecidas por los padres en sus hogares y ciertos aspectos de psicología infantil. «Sesión a sesión hemos ido viendo los diferentes estilos de crianza, cómo se compagina la convivencia educativa entre abuelos y padres, las diferencias culturales, etc».

Beneficio mutuo

Tras más de veinte años trabajando en el término municipal de Udías, María Jesús Pérez Lavín ha sido una de las grandes promotoras del programa y ha participado, junto al equipo PAIF, en la gestión y coordinación de las sesiones. «Cuando me llegó esta propuesta, inmediatamente pedí que contasen conmigo. Creo que todos somos conscientes del gran trabajo y esfuerzo que realizan hoy en día los abuelos, encargándose del cuidado de los nietos y de los numerosos beneficios en el desarrollo personal de ambas partes, que se generan a partir de ese vínculo».

El programa fomenta la formación y el apoyo de los abuelos, «por su propio bienestar y para que sean y se sientan capaces de afrontar las responsabilidades propias del cuidado y educación de los niños».

«Cuando llegué aquí me di cuenta de que no solo mis nietos tenían rabietas y qué no solamente yo tenía ciertas dudas sobre como tratar algunos conflictos con la comida o con los límites. Ha sido maravillosos encontrarnos, compartir, charlar, aprender unos de otros…», cuenta una de las participantes.

Puesta en práctica

En las sesiones de continuidad, una vez finalizado el programa, los abuelos regresan para contar cómo han ido las cosas desde la última vez que se vieron, cómo ponen en práctica algunos de esos conceptos y técnicas reforzadas en los meses pasados; se ilusionan al describir cómo ven disfrutar a los niños de sus historias y de las actividades que realizan junto a ellos... Para Miguel Ángel Fonfría, «la importancia de la transmisión oral y la riqueza cultural que estos abuelos pueden dejar a los niños es algo importantísimo, que todos deberíamos tener presente».

Antonio comparte su afición por el ciclismo con su nieto; Francisco les cuenta historias de la mina y de los pueblos de la zona mientras recorren el campo, dan de comer a las gallinas o van a ver las cabras en el prado; Valentina le prepara la comida al suyo, mientras le explica el valor de lo «cocinado a fuego lento, de las cosas que llevan su tiempo y requieren esa paciencia de abuela».

El Programa de Apoyo Integral a las Familias es una iniciativa de la Vicepresidencia del Gobierno de Cantabria - Dirección General de Política Social