"No aspiro a ser la candidata de la cúpula, sino de los militantes"

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/ Javier Cotera

  • "Cuento con los apoyos necesarios y el visto bueno de Génova", asegura la secretaria general

  • "En mi proyecto no hay espacio para el enfrentamiento, y todo para el entendimiento", dice sobre Diego

La actual secretaria general del Partido Popular en Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha anunciado esta mañana de forma oficial que se presenta como candidata a la Presidencia del partido. Lo ha hecho en la sede del PP, sin desvelar todavía los apoyos con los que cuenta para desbancar al actual presidente, Ignacio Diego. La pugna interna entre ambos mantiene a los conservadores en un tris, según se pudo comprobar el martes en las declaraciones de los asistentes a la reunión de la Junta Directiva. "Hay una guerra civil impresionante, es conmigo o contra mí", resumía un miembro del Comité Ejecutivo.

Buruaga ha sostenido que "son los compañeros y militantes quienes me han pedido que dé un paso al frente". Quiere "abrir una nueva etapa" y "abrir vías de diálogo y tender puentes tanto con la sociedad como con el resto de formaciones políticas." "No aspiro a ser la candidata del aparato, de la cúpula, sino de los militantes", ha insistido. No obstante, cuenta con el "visto bueno" de Génova.

Desde hoy empezará a "recorrer las juntas locales" para exponerles sus ideas. Ante todo, que "es una cuestión de formas, algo tan normal y sano como evolucionar al ritmo de la sociedad". Ademas, "necesitamos pacificar, serenar nuestra relación con las demás fuerzas políticas y tener una relación productiva".

Su propuesta es "un cambio de liderazgo, sí, pero mucho más importante: un cambio en las formas de trabajar, de hacer y de relacionarlos con los demás". El objetivo, "recuperar las mayorías en las comunidades autónomas y en los ayuntamientos". Para lograrlo, "necesito a todos", ha dicho, porque "mi proyecto no es ni será personalista".

Ha tomado la decisión "con ilusión, convicción, una enorme responsabilidad y una profunda reflexión". "Es la única alternativa al desgobierno actual", según ha añadido en relación al bipartito PRC-PSOE.

El 12º Congreso Regional se celebrará el próximo 25 de marzo y estará presidido por Santiago Recio. Participarán 975 compromisarios, en representación de los 14.000 afiliados. Buruaga afirma que "tengo los apoyos necesarios y puedo sostener la unidad del partido".

Se enfrentará a Diego, "el primero" a quien comunicó su paso y a quien hoy ha lanzado dos mensajes: "En mi proyecto no hay espacio para el enfrentamiento, y todo para el entendimiento". Y también: "Si hay alguien que nada cambie, que prepare una candidatura y la presente a los militantes". En lo personal, "jamás me van a escuchar decir nada en contra de él. Siempre va a recibir el tratamiento y la dignidad que merece los presidentes que han trabajado por esta tierrra".

Diego, a su vez, ha iniciado reuniones con alcaldes del partido para recabar apoyos a una candidatura alternativa, como informó este diario . En principio, Diego no encabezaría esa lista, que apoyan Javier Fernández, Cristina Mazas y Blanca Martínez, todos consejeros en el Gobierno que presidió Diego entre 2011 y 2015 (respectivamente, de Urbanismo, Economía y Medio Rural).

También se encuentra alineado en este bando el actual portavoz parlamentario del PP, Eduardo Van den Eynde, quien el martes, a través de una carta pública, acusó a Buruaga de "traidora" por negociar "en la sombra" contra "quien se supone que es su mentor y su amigo". La exvicepresidenta del Gobierno y exconsejera de Sanidad no quiso entrar al trapo.

Este tipo de situaciones son infrecuentes en el PP, donde las cuitas internas rara vez se airean. A Buruaga la apoyan, en principio, los diputados Íñigo Fernández, Ildefondo Calderón e Isabel Urrutia; el exparlamentario nacional José María Alonso; el exalcalde de San Vicente de la Barquera Julián Vélez; el actual diputado Diego Movellán; y el exconsejero Eduardo Arasti.

La división, enconada en algunos casos personales, ya se evidenció durante el congreso nacional del partido que se celebró el pasado fin de semana, donde Mariano Rajoy pidió "unidad" en los procesos regionales para elegir a sus directivas. Parece que en Cantabria, por ahora, no la hay.