El Consejo Escolar propone ampliar con extraescolares las jornadas reducidas de junio y septiembre

El Consejo Escolar propone ampliar con extraescolares las jornadas reducidas de junio y septiembre
María Gil Lastra

La propuesta del órgano que representa a toda la comunidad educativa es mantener el curso dividido en bimestres, pero recuperando las vacaciones de Pascua

DM .
DM .Santander

El Consejo Escolar de Cantabria ha elaborado un informe sobre el nuevo modelo de calendario lectivo, en el que de cara al próximo curso propone a la Consejería de Educación que continúen los polémicos cinco períodos lectivos actuales, con una semana de vacaciones cada bimestre. En el capítulo de cambios, apuestan por recuperar las vacaciones de Pascua -que este año se limitaron a jueves y viernes-, aprovechando que la Semana Santa de 2019 cae a finales de abril. Además, este organismo que representa a todos los sectores de la comunidad educativa insiste en conseguir una vieja reivindicación de los padres: la ampliación de las jornadas reducidas de junio y septiembre, de forma que los niños puedan estar esos meses en el colegio hasta las dos de la tarde (ahora la jornada reducida termina a las doce y media).

En el informe, de carácter no vinculante, el Consejo Escolar pide que en junio y septiembre todos los centros oferten a las familias la posibilidad de que los alumnos puedan permanecer hasta las 14.00 horas realizando actividades extracurriculares de carácter pedagógico de manera gratuita. Asimismo, el servicio de comedor y transporte escolar seguiría funcionando igual que el resto del curso y en las mismas condiciones durante junio y septiembre. El consejero de Educación, Francisco Fernández Mañanes, ya ha recordado que esta medida tiene unos costes que no están incluidos en los presupuestos de 2018.

El Consejo Escolar defiende que el curso debe comenzar en septiembre «lo antes posible» y terminar en junio «lo más tarde posible»

Otra de las novedades que plantea el informe de la comunidad educativa, al que ha tenido acceso E. Press, es que en las semanas de vacaciones entre bimestres no haya deberes para los alumnos. En este sentido, el Consejo quiere que la Inspección Educativa compruebe «que no hay tareas durante los períodos de descanso, ni exámenes inmediatamente después de los mismos». Se trata de «garantizar que los períodos de descanso sirven para cumplir el papel que tienen encomendados de contribuir a la salud y bienestar físico y emocional del alumnado», dice este organismo en el que está representada toda la comunidad educativa regional.

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Así pues, el Consejo apuesta por un primer periodo de descanso a finales de octubre o primeros de noviembre, un segundo en Navidad, el tercero en Carnaval -todos ellos como hasta ahora- y el cuarto en la semana de Pascua, que el próximo año cae en la última semana de abril. Este curso y el pasado, la semana de descanso del bimestre quedó fijada en la primera de mayo.

Se trata de las principales conclusiones del citado informe, aprobado por unanimidad, y que también defiende que el curso escolar deberá comenzar en septiembre «lo antes posible» y terminar en junio «lo más tarde posible»; y que el calendario deberá adaptarse a las especificidades de algunas etapas educativas como las aulas de 2 años, Bachillerato, la Formación en Centros de Trabajo (FCT) para el alumnado de FP, Escuelas de Idiomas y Conservatorio de Música.

El problema de los costes

El consejero de Educación, Cultura y Deporte, Francisco Fernández Mañanes, se ha comprometido a estudiar la propuesta del Consejo Escolar, si bien ha destacado que ampliar las jornadas reducidas es una medida que tiene un coste no previsto en los presupuestos de 2018. En este sentido, ha recordado que la FAPA ha venido reclamando la eliminación de los horarios reducidos en el primer y el último mes del curso, pero igualando las horas lectivas con las del resto del año escolar. La novedad de la propuesta aprobada por el Consejo Escolar es que plantea que esas horas de diferencia se cubran con actividades extraescolares de las que se encargarían técnicos.

El Consejo pide al Parlamento que respalde el Acuerdo Social por la Educación

Representantes del Consejo Escolar de Cantabria encabezados por su presidente, Emiliano Corral, han presentado este jueves en el Parlamento el Acuerdo por la Educación -formado por 120 medidas- alcanzado por unanimidad en el seno de este órgano, y han pedido a los grupos parlamentarios que lo hagan suyo y conviertan a Cantabria en la primera comunidad autónoma que logra un pacto político para dar «estabilidad» al sistema educativo.

Un acuerdo político que parece que se va a materializar dado el apoyo que han mostrado todos los grupos al trabajo del Consejo Escolar, pese a las «reservas» manifestadas por el PP, que lo ha respaldado por «responsabilidad» aunque «discrepa» en algunas cuestiones que considera «fundamentales».

Junto al presidente del Consejo Escolar han comparecido en la Comisión de Educación del Parlamento la secretaria del Consejo, María José Ortiz Llata; José Ramón Merino del STEC, sindicato mayoritario en la enseñanza pública; María Dolores Villalba, secretaria general de FSIE, sindicato mayoritario en la concertada; Leticia Cardenal, presidenta de FAPA y CEAPA; y Eduardo Ortiz, alcalde de Campoo de Yuso, en representación de la Federación de Municipios (FMC).

Emiliano Corral ha recordado los orígenes del acuerdo, que se aprobó en mayo de 2017 y en el que se empezó a trabajar en el curso 2015-2016 por encargo del entonces consejero de Educación, Ramón Ruiz, y siendo presidente del Consejo Escolar Jesús Barriuso -que dimitió después de que Ruiz fuera cesado-.

Fernández Mañanes ha explicado que la idea tiene que ser estudiada porque «traslada a la Consejería de Educación, al presupuesto de Cantabria y a todos los cántabros» la contratación de unos técnicos a demanda de los padres. Además, Fernández Mañanes ha considerado «un poco atrevido» limitar a la Consejería de Educación las «cuestiones de conciliación de la vida laboral y familiar», puesto que, en su opinión, «son pasos que tenemos que ir dando en conjunto las administraciones públicas y el sector privado».

«En ese caso podríamos hablar de calendarios escolares que pudieran estar más acoplados a los calendarios laborales», ha sostenido, y ha reconocido que actualmente «eso es imposible». Por lo tanto, ha apostado por confeccionar un calendario escolar «que favorezca lo máximo posible el bienestar y el rendimiento» de los alumnos, que es «el cometido» de la Consejería de Educación.

Por otra parte, Fernández Mañanes ha recordado que los días lectivos «siguen siendo los mismos», 175, y en consecuencia «los días no lectivos que puedan ocasionar problemas a las familias son los mismos, pero cambiados de lugar».

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