Media sonrisa antes de Navidad

Media sonrisa antes de Navidad
Javier Cotera

El Racing cierra la primera vuelta con victoria en Irún y dudas en la delantera

Sergio Herrero
SERGIO HERREROIrún

Con la puntería que tiene últimamente el Racing, una ocasión de peligro en el Stadium Gal podía acabar con el balón en Francia. Al otro lado de la frontera. Otra divisoria, la del descanso navideño, sí que la cruzó bien el equipo cántabro. Con buen pie. Sin alardes, pero con victoria. El mínimo exigible. Eso sí, ha dado un pequeño paso hacia adelante. O dos. Porque el triunfo en Irún sirve para recortar dos puntos con la cabeza. Los de Ángel Viadero terminan la primera vuelta del campeonato a seis puntos del líder. Dos partidos de diferencia. Otra temporada más a la caza. Esta vez, del Mirandés. Se ha alcanzado el ecuador. A partir de ahora, arranca la cuenta atrás para la fase decisiva de la temporada y los verdiblancos sólo puede afrontarla en una dinámica ascendente. El parón y los regalos de los Reyes Magos en forma de fichajes deberían sentar bien al conjunto montañés.

El resultado final no debe engañar. El Racing marcó tres goles, pero pudo anotar seis o siete. Especialmente en la primera mitad. La escopeta de ferias volvió a disparar sin acierto y al descanso del partido el equipo cántabro se llevaba poco más que el perrito piloto. Pero los hombres de segunda línea mitigaron la sequía. Los delanteros volvieron a quedarse a cero. La frustración de Dani Aquino en los últimos minutos era patente. Los atacantes no lograron reivindicarse y la carta a sus majestades de Oriente ya está en el buzón:el Racing se pide un goleador.

Con el césped muy afectado por la lluvia, que siguió castigando durante el partido, Ángel Viadero optó por anabolizar a su equipo. Más músculo. El técnico de Canalejas adelantó la posición de Borja Granero al centro del campo –Gonzalo y Gándara ocuparon el eje de la zaga– y colocó a Juanjo en la delantera junto a Dani Aquino. Quique Rivero y César Díaz fueron los damnificados.

El Racing empezó mandando. Una circunstancia que al Real Unión no le disgustaba. Los de José Luis Ribera aguardaban con el ánimo de hacer daño a la contra y entre líneas. Y creó apuros el equipo vasco en los primeros minutos a una dubitativa zaga racinguista. Sin embargo, el equipo cántabro, para romper su dinámica de infinitos intentos por cada gol, hizo diana en la primera tentativa que tuvo. Ojos frotados. Córcoles, desde la derecha, se inventó un preciso centro con el exterior y en el cielo de Irún se encontró una cabeza por encima de todas as demás. Borja Granero se elevó sobre la defensa y mandó la pelota a la red. Pasaporte hacia la victoria. «Eso se lo enseñé yo en el Recreativo», bromeaba el valenciano después del choque.

1 Real unión

Otaño, Estrada, Urkizu, Rodellar, Aimar, Senar, El Haddadi (Hernáez, min. 64), Alonso (Martins, min. 83), Galán, Juan y Capelete (Letamendía, min. 71).

3 Racing

Crespo, Córcoles, Julen, Gándara, Gonzalo, Óscar (Quique Rivero, min. 84), Granero, Sergio Ruiz, Héber (Badiola, min. 80), Juanjo (César Díaz, min. 65), Aquino.

Goles
0-1, min. 9: Granero. 1-1, min. 42: Galán. 1-2, min. 50: Sergio Ruiz. 1-3, min 54: Óscar.
Árbitro
Galech Apeztegía (Comité Navarro). Amonestó a los locales Juan, Galán y Urkizu y al visitante Córcoles.
Incidencias
Stadium Gal. En tarde muy lluviosa y fría. Césped en irregular estado.
El público
lgo más de 1.000 espectadores en las gradas del estadio irundarra. De ellos, cerca de un centenar de seguidores cántabros desplazados con el equipo verdiblanco.
El detalle
En los prolegómenos del partido se rindió homenaje a Luis Echeveste, exjugador de Racing durante tres temporadas –a finales de los 40 y principios de los 50– y del Real Unión –a finales de los 50–. El exracinguista Sergio Canales, jugador de la Real Sociedad, presenció el encuentro.

Por delante en el marcador, el Racing hizo el amago de dar un paso hacia atrás. A guardar la renta y esperar una contra letal. No fue así. El equipo cántabro era tan superior a su rival que casi por inercia siguió habitando en campo contrario. Después de un tiro de Óscar Fernández que atrapó Otaño, Dani Aquino dispuso de una oportunidad clarísima. Héber entró en el área, disparó y la pelota reboto en un zaguero. El balón le cayó al murciano, quien, en boca de gol, remató fuera. Cerquita del palo.

El partido estaba en ese punto exacto en el que el Racing es incapaz de sentenciar y peligra su integridad. Aduana verdiblanca. El Torito tuvo otra opción minutos después. Esta vez a centro de Julen Castañeda. El testarazo del máximo goleador se fue hacia la figura de Otaño, que se quitó la pelota de encima como pudo. Esa costumbre tan racinguista de perdonar. Camino de la tradición.

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Y pasó lo que suele pasar en estos casos. El Real Unión, en uno de sus escasos escarceos en territorio verdiblanco, desbordó por la banda izquierda a la descolocada defensa visitante. El pase hacia atrás de El Haddadi lo aprovechó Galán en el corazón del área para empatar. El equipo vasco no lo merecía, pero el Racing ya debería ser consciente hace tiempo de que estas cosas pasan.

Con el tanto y el descanso, el Real Unión se vino arriba, metiendo al Racing en su campo. Esta vez iba a ser el equipo cántabro quien iba a marcar cuando menos acreedor era de ello. Dani Aquino desbordó por el centro, dejó a un par de enemigos por el camino y le cedió la pelota a Sergio Ruiz para que el astillerense superase en el mano a mano a Otaño. El Torito no marcó. Prefirió compartir.

Los de Ángel Viadero aprovecharon que el terreno de juego se había inclinado a su favor para hacer sangre. Con Aquino de nuevo como asistente. Saboreando aún el segundo, el murciano tocó de cabeza para Óscar Fernández en el centro del campo. El de Piélagos se la llevó ante el acoso de un rival y galopó hasta el área, donde no se lo pensó ni una milésima de segundo. Empeine. Zambombazo a la escuadra. Rabia y celebración. 1-3.

Después del certero arreón, el Racing bajó revoluciones ante un Real Unión muy tocado y con pocas esperanzas de darle la vuelta a la situación. Los vascos lo intentaron a través de un lanzamiento de falta de Juan que se marchó por encima del larguero y un remate mordido de Hernáez, demasiado cruzado. Poco. El equipo cántabro también tuvo la suya, por medio de Juanjo, pero el de Ontaneda no acertó a enviar el balón hacia la portería irundarra.

Los 25 últimos minutos del encuentro fueron un auténtico tostón. Somnífero. Con el Racing cómodo en su ventaja y el Real Unión completamente rendido a su suerte. «Pita ya y nos vamos de vacaciones», espetó un aficionado local desde la grada. Un disparo de Julen Castañeda desde fuera del área, que despejó Otaño tras un peligroso bote, fue lo más emocionante.

Eso, y la información que llegaba desde tierras cercanas. Teléfono en mano. Tirando de datos. Para más señas, desde Vizcaya. El Gernika le hacía un favor al Racing. El gol de Imanol Etxabe para los locales hacía caer de bruces al Mirandés. Tropezón, y no el de Tanos. La presa, un poquito más cerca. A seis puntos de distancia. Bastante menos de lo que llegaron a alcanzar Racing de Ferrol y Cultural Leonesa en los cursos anteriores, lo que invita, cuando menos, al optimismo. De todas formas, pese a que el final fuese positivo, eso no esconde todas las dudas que el equipo ha generado a lo largo de esta primera vuelta del campeonato. En el boletín de notas de antes de la Navidad, ‘Necesita mejorar’. Hay tiempo. Antes, turrón, uvas y fichajes. El champán, para junio.

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