El actor cántabro David Vega: «Vine a Hollywood a actuar, no a ser famoso»

Vega estudió en el Instituto de El Alisal de Santander y empezó con la interpretación a los 12 años en el Palacio de Festivales./DM
Vega estudió en el Instituto de El Alisal de Santander y empezó con la interpretación a los 12 años en el Palacio de Festivales. / DM

Una beca de la Fundación Botín le permitió sobrevivir en Nueva York mientras se formaba como actor. Hoy sueña con la precuela de 'Juego de Tronos'

Mariana Cores
MARIANA CORESSantander

David Vega (Madrid, 1981) es un «soldurio» en Los Ángeles. Como Corocotta, un guerrero cántabro de la resistencia contra Roma, como él mismo se describe. Vega puso rumbo a Nueva York en 2011, donde sobrevivió gracias a una beca de la Fundación Botín. Perseguía el sueño de muchos: triunfar como actor, algo que ha conseguido o, al menos, está en el camino correcto para conseguirlo. Luchador nato, no hay rodaje en el que no lleve un pin con la estela cántabra, «es lo que me recuerda quién soy y de dónde vengo, algo esencial para no perder el rumbo en una ciudad como Los Ángeles». Confianza no le falta. Su próxima meta, formar parte del 'spin-off' (precuela) de 'Juego de Tronos'.

–Hace ocho años dejó Cantabria y puso rumbo a EE. UU. En este tiempo ha conseguido ser uno de los protagonistas de la serie 'Chosen Kin Origins', que emite Amazon. ¿Repetiría el camino andado hasta llegar aquí o recomendaría a futuros aspirantes a actores españoles otras elecciones?

–Bueno, cada uno tiene que encontrar su camino y luchar por lo que cree. Es muy importante ser cola de león y no cabeza de ratón. Hay que rodearse de gente mejor que tú, para aprender de ellos y mejorar. Hay que tener la cabeza fría, mucha disciplina y saber tolerar la frustración. Yo me apoyo en mi familia y amigos. Sin ellos no hubiera llegado hasta aquí. Nunca hay que olvidar quién eres y de dónde vienes.

–Es uno de los pocos españoles que ha logrado un papel protagonista en una serie de una plataforma digital como Amazon. ¿Existe la suerte en Los Ángeles?

–No creo en la suerte. Creo que el trabajo duro es la mejor lotería. Desde luego, Los Ángeles es un sitio con muchas oportunidades, donde se ruedan proyectos constantemente y muchas producciones salen adelante. Pero también es una ciudad muy difícil, con una competencia brutal y muchísima gente persiguiendo sus sueños. La espera entre audiciones es dura. Tiene que ser una espera activa. Si no te llaman, tienes que generar tu propio contenido. Hay que rodearse de gente proactiva y positiva con la que hacer proyectos en común: la unión hace la fuerza.

–El pasado 1 de mayo se estrenó su última película, 'He matado a mi marido' (dirigida por Francisco Lupini), una comedia que cuenta con actores muy reconocidos en Latinoamérica y con la española Assumpta Serna. ¿Qué la hace tan especial? ¿Llegará a España?

–Es una comedia maravillosa, en la que se habla de temas que normalmente no se tratan en el mundo hispano: el racismo entre hispanos, lo que supone envejecer para hombres y mujeres, las distintas sexualidades y su aceptación… Todo contado con esa herramienta potente y universal que es la comedia. Es una historia de mujeres, muy a lo Pedro Almodóvar, en donde las actrices María Conchita Alonso y Assumpta Serna brillan con luz propia. Es la comedia hispana del año. Va a llegar a España muy pronto.

Una carrera entre Madrid y Nueva York

Con diez años, su familia (natural de Santander) se trasladó a Cantabria. Estudió en el Instituto de El Alisal de la capital cántabra y empezó con la interpretación a los 12 años en el Palacio de Festivales. De vuelta a Madrid, terminado el instituto, entró en la compañía 'Malo' de Julio Escalada, a la vez que estudiaba Comunicación Audiovisual en la Universidad San Pablo-CEU. Pero siguió empeñado en ser actor, por lo que obtuvo la diplomatura en Interpretación en el Instituto del Cine de Madrid. Con una beca de la Fundación Botín, se fue en 2011 a Nueva York, donde fue admitido en la prestigiosa 'Atlantic Theater School'. En 2013 le promocionan en el programa de cine del 'Atlantic Theater' en Los Ángeles, donde comienza a rodar series y películas.

–Gracias a la serie 'Chosen Kin Origins', de Amazon, una importante productora, Buffalo 8, la llevará a la gran pantalla con usted incluido. Supondrá un gran paso, al contar con un presupuesto importante y con compañeros de rodaje conocidos. ¿Esto puede suponer un punto de inflexión en su carrera, al abrirle paso a castings más importantes?

–En esta era global, es importante tener presencia en plataformas como Amazon o Netflix. Los directores de casting son espectadores también.

–Su aspecto, alejado del estereotipo hispano, ¿está resultado una ventaja?

–Yo soy hispano y estoy feliz de serlo. Pero también soy un 'character actor': un camaleón, me adapto a lo que el guion y el director requieran. Hay que ser polivalente, moverte de Shakespeare a Lope de Vega sin pestañear. Hay que saber trabajar en varios idiomas y acentos. El físico es sólo una herramienta. Lo que cuenta es la capacidad de trabajar en distintos entornos y producciones.

–Uno de sus mentores en Hollywood es el famoso manager y coach Addison Witt. ¿Qué supone en su día a día?

–Es fundamental rodearse de gente que conozca bien la industria desde dentro, y tener un mentor como Witt ha sido clave para poder avanzar aquí. Es un veterano de la industria que lanzó, por ejemplo, la carrera de RJ Mitty (el hijo de Walter White en 'Breaking bad'), entre otros logros. Es como una partida de ajedrez, cada movimiento tiene que venir acompañado de una estrategia. Es un gran apoyo en esta batalla que es Hollywood. Siempre que tengo alguna decisión profesional que tomar, la consulto antes con él.

–La vida de un actor que se abre paso en Los Ángeles, ¿puede llegar a ser muy dura?

–Cada uno es diferente. Pero sí, esto es muy duro. Hay mucha falsedad y desesperación por la fama. Yo voy a lo mío, pero puedes llegar a sentirte muy solo. He visto a mucha gente romperse… Yo tengo mi refugio en mi boxeo, Shakespeare y mi familia. Hay que tener las ideas muy claras y saber apoyarte en las personas que te quieren. Yo no vine aquí a ser famoso, vine a actuar.

–Amazon, Netflix o HBO han revolucionado la manera de ver la televisión o el cine. ¿Teme como estas plataformas puedan cambiar el rumbo del séptimo arte?

–Los tiempos cambian y la tecnología también, pero el cine siempre será el cine. Estamos en la época dorada de la televisión. 'Juego de tronos' tuvo pases en la gran pantalla. Hay capítulos de series que pueden competir con cualquier película, pero hay que tomar cada cosa por lo que es. Son dos formatos distintos y cada uno tiene su encanto. Yo prefiero ver las películas en pantalla grande.