La joven diseñadora de Ajo Andrea Martínez Bárcena debuta con la colección 'Éxtasis'

La joven diseñadora de Ajo Andrea Martínez Bárcena debuta con la colección 'Éxtasis'

La creadora cántabra pretende plasmar en su firma 'Vértigo' vivencias y conductas anímicas relacionadas con la inestabilidad emocional

Raquel López Labiano
RAQUEL LÓPEZ LABIANO

Andrea Martínez Bárcena, natural de Ajo, culminaba hace unas semanas una etapa presentando su colección de fin de estudios 'Éxtasis', perteneciente a su reciente creada marca 'Vértigo'. Daba así un paso firme hacia su próxima trayectoria profesional.

La joven diseñadora cántabra quiso plasmar parte de su personalidad y sentimientos en los diseños que conforman la colección para contar, a través de ellos, pequeñas historias que hicieran sumirse al público en un mar de sensaciones. Pretende, mediante sus prendas, empatizar con la audiencia para que así pueda sentirse identificada.

La declaración de intenciones de 'Vértigo' es ineludible, pues Andrea quiere plasmar en ella la superación de sus vivencias y conductas anímicas relacionadas con la inestabilidad emocional que le suponen miedos e inquietudes. De ahí el nombre 'Vértigo', cuya definición es «el trastorno del sentido del equilibrio que se caracteriza por una sensación de falta de estabilidad». Extrapolando este concepto a sus sentimientos personales, podemos entender a la perfección el objetivo de la marca.

'Éxtasis', por su parte, es la colección que refleja uno de los distintos estados dentro de toda esa miscelánea que 'Vértigo' supone: la ansiedad. La diseñadora ha hecho un símil de los efectos de este estado con los de la droga homónima, por lo que ha representado el amalgama de incertidumbre entre alegría y agobio y la sensación de asfixia y distorsión de la realidad que genera. Por ello, podemos apreciar entre sus piezas arneses, bolsas de plástico y máscaras que complementaban sus looks aludiendo a ese ahogamiento o variación de colores en relación al cambio de la percepción.

«Sus prendas transitan entre la alegría y el agobio; la sensación de asfixia y una distorsión de la realidad que genera».

La colección está marcada por un estilo sport dirigida a un público que busque, no solo comodidad, sino diferenciación. La estética chandalera de los 80 está conducida en todos sus diseños por un tejido de sudadera cardada, marcando así la coherencia entre todos ellos y jugando a modernizarlo con aplicaciones de tejido plástico. La fuerza se la aportan los colores intensos (naranja, rojo, malva o azulón) que se combinan con pinceladas de negro refiriéndose a la muerte y se personifican mediante un diseño muy actual.

El maquillaje y la peluquería, acorde a los looks, acompañó la pasarela y corrió de la mano de la compañera y amiga de Andrea, Ane Martínez. Unos tonos naranjas o unas «lágrima» azul Klein remataron el concepto de la colección, a la que no le faltaba detalle.

Fashion show

La diseñadora escogió la Casa de las Mareas de Soano como lugar estratégico para ambientar y acoger al público; un espacio rodeado de naturaleza con una arquitectura muy especial, pues la fachada de la sala estaba repleta de cristaleras y el suelo permitía observar el mar por debajo como si de un barco a la deriva se tratara.

Una vez el público estuvo colocado, dio comienzo la esperada presentación. El desfile lo protagonizaron diez looks que vistieron y defendieron las modelos María Rodríguez, Mar Mateos, David Sarabia, Celia Haro, Jorge Durango, Carlota Martínez, Laura Rico, Ana Peñalva, Christopher Criado y Cristina Galán al ritmo de un mix de las canciones afro trap y bumping G-Original Mix de Selecta, Afro Trap pt. 7 de MHD y el remix de Cristal Bumping. Así, los asistentes se sumieron en el ambiente.

Algunos diseños de la colección 'Éxtasis'.
Algunos diseños de la colección 'Éxtasis'. / DM

Empezó sonando una música sobre los jóvenes y las adicciones hasta comenzar las salidas de los modelos individualmente y terminar con un doble pase. Tras ello, se colocaron en el centro de la sala con bolsas asfixiantes sobre la cabeza en las que se podía leer «Vértigo». Una imagen muy impactante y subversiva. Como carrusel final, los modelos se distribuyeron rodeando la sala por el exterior y situándose en cada una de las cristaleras, causando presión sobre los allí expectantes.

Para terminar el exitoso encuentro, la diseñadora formada en Cesine ofreció un cóctel en el que se disfrutó de distendidas conversaciones y un elenco de felicitaciones. ¡Enhorabuena por este gran trabajo!

Futuro cosido en Cantabria

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