A comer sandía

Su alto contenido en fibra favorece además la limpieza de los intestinos y el correcto funcionamiento del sistema digestivo

A comer sandía
José Enrique Campillo
JOSÉ ENRIQUE CAMPILLO

Imagino que se sorprenderán que le venga a recomendar que coman sandía en otoño. Bueno la ventaja de los tiempos que corren es que se puede comer toda clase de fruta durante todo el año, sin perjuicio que aprovechemos la que esta de temporada local. Pero la razón de que me asome hoy con la sandía es que se acaba de publicar (octubre de 2018) en la revista 'Nutrition research' un estudio experimental que muestra que la sandía puede ser un alimento con potentes efectos para la prevención de problemas cardiovasculares y otros problemillas de salud.

Esta fruta (así se la considera aunque en realidad sea una hortaliza) es muy rica en el compuesto l-citrulina. Esta sustancia es precursor de la arginina y en el hígado ejerce efectos a nivel genético que activa o desactiva numerosos enzimas con importantes efectos saludables.

En el estudio citado se demuestra que la sandía puede aumentar la capacidad antioxidante (contiene mucho licopeno, como el tomate), reduce el estrés oxidativo y los niveles de lípidos y colesterol en sangre y ejerce un efecto antiinflamatorio. Todas estas acciones se deben a su capacidad para modular la expresión de determinados genes en el hígado.

El estudio se ha realizado en ratas pero esos resultados con otros que ya disponíamos en seres humanos avalan las cualidades de esta fruta/hortaliza. Estas propiedades se suma a otras ya conocidas y que les enumero.

Una dosis diaria de jugo de sandía podría ser suficiente para bajar la presión arterial, así lo mostró un estudio de la Universidad Estatal de Florida en Tallahassee y publicado en el 'American Journal of Hypertension' en el 2011. Los investigadores resaltan que la sandía es una fruta funcional con efectos vasodilatadores que aumenta la síntesis de óxido nítrico, con la consiguiente disminución de la presión sanguínea. Además, este efecto vasodilatador es el que justifica que una raja de sandía podría tener efectos similares a los de la Viagra, fármaco que sirve para tratar la disfunción eréctil y combatir la impotencia.

A pesar de su sabor dulce, la sandía tiene una baja densidad energética. Es la fruta con mayor contenido en agua, más del 82 por ciento, lo que permite comer grandes porciones (efecto saciante) sin consumir muchas calorías.

Si se padecen problemas de riñones, vías urinarias, próstata, o se retienen líquidos, la sandía es un diurético natural ideal para la eliminación de toxinas y aumentar la secreción de orina por los riñones (no abusar por las noches).

Su alto contenido en fibra favorece además la limpieza de los intestinos y el correcto funcionamiento del sistema digestivo. La sandía es una maravillosa fuente de beta caroteno el cual se convierte en el organismo en vitamina A. Esta vitamina ayuda a producir los pigmentos en la retina del ojo y protege contra la degeneración macular relacionada con la edad. La sandía también ejerce efectos protectores e hidratantes sobre la piel.

No lo duden, aprovechen siempre que puedan para incluir la sandía en su plan de alimentación semanal.

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