Cantabria sufre tres robos en casas al día

Una mujer registra su domicilio tras ser asaltado por unos ladrones./Javier Peiró
Una mujer registra su domicilio tras ser asaltado por unos ladrones. / Javier Peiró

El arranque de este ejercicio es el peor de los últimos siete años: se han producido 487 casos, 71 más que en el mismo periodo de 2017

JAVIER GANGOITII Santander

Los robos en vivienda continúan siendo un quebradero de cabeza para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Cantabria, que se distingue por ser una de las regiones más seguras de España en lo que se refiere a este tipo de delitos, atraviesa un momento delicado, dado el índice de casos del primer semestre. De enero a junio de 2018 se han registrado hasta 487 asaltos a hogares de la región. Casi tres robos al día, el peor dato en los últimos siete años. Ni siquiera la escalada de 2016, cuando se llegó a los 468 saqueos a domicilios en ese mismo periodo, alcanzó este techo.

Aquel arranque de año supuso un duro golpe a todas las medidas de prevención llevadas a cabo por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en la última década. Más aún después de que en 2015 la tendencia fuera justo a la inversa, con una reducción de más de un 17% (hasta un 40% en el primer trimestre), según los datos facilitados por el Ministerio del Interior (de 2012 a 2018). En el ejercicio siguiente, sin embargo, el balance de asaltos volvió a subir, esta vez un 25%. En concreto, se contabilizaron 984 robos, de ellos 468 entre enero y junio, el peor semestre de la serie, ahora superado por el recuento de este año, en el que ya se contabilizan 71 robos más que entonces.

PARA EVITAR ROBOS

1. Cuidado con las redes
Subir contenido sobre viajes informa a los delincuentes sobre las casas que están vacías.
2. No acumular cartas
Un buzón lleno es una pista para los ladrones. Conviene pedir a un vecino que retire la correspondencia.
3. Luces antirrobo
Durante la ausencia, se pueden programar lamparas para que se enciendan a determinadas horas.
4. Riego automático
En el caso de los chalés, el funcionamiento de los aspersores de forma regular disuade a los ladrones.
5. El felpudo, en la puerta
Conviene evitar que el felpudo esté enrollado o de pie a un costado de la puerta durante un viaje.

«Es muy difícil determinar la causa de estas fluctuaciones en los robos en las viviendas», aseguran desde la Guardia Civil, que está realizando un trabajo de refuerzo en las zonas más afectadas por estos delitos desde hace varios años. «Se dedican muchos más recursos a esta labor desde hace una década, sobre todo en las zonas de la costa», informan desde el instituto armado.

El primer semestre de 2018 también arroja datos de los cuatro municipios más poblados de la región. Así, en Santander hubo 109 robos con fuerza en domicilios, 15 más que el año anterior a estas alturas. Torrelavega, que se sitúa como el segundo núcleo con más delitos de este tipo, suma 62 casos. En este caso la comparativa demuestra que la capital del Besaya ha crecido como diana de los ladrones, con 39 robos más que en el primer semestre de 2017. También Castro-Urdiales ha sufrido un ascenso muy pronunciado: de 15 robos el año pasado a 36 de enero a junio de 2018, más del doble. En cambio, los asaltos a viviendas en Camargo se mantienen estables, al coincidir la cifra de 27 asaltos.

Joyas y dinero

Todos son saqueos muy similares a los de años anteriores, tal como informa la Guardia Civil de Cantabria. Lo que sí han cambiado en este tipo de delitos es el botín sustraído: «Antes era muy habitual que los delincuentes se llevaran el televisor o un gran electrodoméstico. Hoy en día, sin embargo, los robos se concentran en joyas, relojes y dinero en efectivo». A este respecto, un estudio elaborado con datos de 2016 por Unespa (agrupación de entidades aseguradoras que aglomera el 96% del sector en España) cifra en 1.089 euros el coste medio de los robos producidos en Cantabria. Una cantidad 400 euros menor a la media española y muy por debajo de los 2.741 euros que promedian los asaltos en Cataluña, la primera en la lista.

El estudio también calcula la gravedad de los asaltos por municipios: Piélagos registra el coste medio más alto de la comunidad con 5.007 euros, seguido de Bárcena de Cicero y Entrambasaguas, con 4.410 euros y 3.398 euros, respectivamente. Muy por debajo, aunque todavía por encima de la media cántabra, figura Santander con 1.262 euros. Por su parte, los asaltos cometidos en Torrelavega, Castro-Urdiales y Camargo no llegan a los 800 euros de gravedad, según este informe. En relación al perfil del delincuente, desde la Guardia Civil aseguran que «el porcentaje está repartido entre delincuentes comunes frente a grupos itinerantes que roban en diferentes comunidades autónomas de forma más profesional. Es difícil determinar qué grupo es más significativo».

El último asalto en la región revela la presencia de los delincuentes autóctonos y de menor organización. La semana pasada, las fuerzas de seguridad detuvieron a un hombre por un robo en un piso de Los Corrales de Buelna. El autor sustrajo las llaves de casa a la víctima para entrar en el domicilio y robar rápidamente. Al otro lado del perfil delictivo, se sitúan las bandas. En mayo, fueron detenidos catorce miembros de un grupo de vecinos de Castro que robaba en bares y casas de Cantabria y País Vasco de forma organizada.

En invierno, más habitual

«Durante las horas de la tarde en que ya es de noche pero todavía no hay gente en casa». En ese espacio concreto de tiempo ubica la Guardia Civil de Cantabria la mayoría de los robos producidos durante el invierno, la estación más 'movida' para los asaltantes de domicilios. Con la llegada de diciembre y el cambio de horario, la oscuridad se adueña de las calles a tempranas horas de la tarde. Circunstancia aprovechada por los ladrones para pasar inadvertidos en la entrada a los hogares, que es lo que provoca que los asaltos a domicilios sean más frecuentes en esa época.

No es el único factor que interviene en este resultado. Además de la nocturnidad, los robos en Cantabria están fuertemente determinados por la gran cantidad de hogares que se quedan vacíos una vez termina el verano, principalmente apartamentos turísticos y segundas viviendas. «Por ese motivo los robos durante el periodo estival se centran en hurtos de carteras o robos en vehículos en zonas de grandes masificaciones, fiestas populares, mercadillos, etc», señala la Guardia Civil, que ha fortalecido las medidas de prevención en los últimos años para continuar distinguiendo a Cantabria como una de las regiones más seguras de todo el país.

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