De ciudades fantasma a superpobladas

Vecinos y visitantes descansan y pasean en una concurrida Plaza de la Villa de Noja durante uno de los últimos días festivos de esta semana/Daniel Pedriza
Vecinos y visitantes descansan y pasean en una concurrida Plaza de la Villa de Noja durante uno de los últimos días festivos de esta semana / Daniel Pedriza

Noja es un ejemplo de esa transformación en verano, con una población 30 veces mayor a la habitual

María de las Cuevas
MARÍA DE LAS CUEVASSantander

De todos los municipios de Cantabria, Noja es el caso más representativo del impacto que tiene el turismo estival, sobre todo de agosto, en la economía local y regional. Este núcleo tranquilo, casi fantasma, con 2.500 vecinos en invierno, se convierte en una urbe superpoblada en la que conviven cerca de 80.000 habitantes en agosto, según las estimaciones que maneja el Ayuntamiento en base al incremento de los servicios municipales, tales como el consumo del agua, que se triplica, o la recogida de residuos, generándose más basura en julio o en agosto que en los otros 10 meses del años juntos.

De hecho, Noja y sus establecimientos hosteleros entran en un letargo entre los meses de noviembre y marzo. La plena actividad no llega hasta que los colegios cierran sus aulas y dan por comenzadas las vacaciones estivales, a finales de junio. En ese momento es cuando se suben las persianas de las segundas residencias, que representan un 90,95% del total de viviendas de la localidad. En su mayoría, son casas de gente del País Vasco que se instalan en la localidad hasta que llega septiembre. Este porcentaje de segunda residencia es el más elevado de España, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

Vecinos y visitantes descansan y pasean en una concurrida Plaza de la Villa de Noja durante uno de los últimos días festivos de esta semana.
Vecinos y visitantes descansan y pasean en una concurrida Plaza de la Villa de Noja durante uno de los últimos días festivos de esta semana. / Daniel Pedriza

En su contexto

80.000
Noja multiplica por 30 el número de habitantes en verano, pasando de 2.500 a 80.000, según datos estimativos que maneja el Ayuntamiento en base al incremento de varios servicios.
Consumo de agua
El consumo de agua en verano en Noja se triplica. En enero se registró un consumo de 44.570 metros cúbicos, en febrero bajó a 42.781 y en mayo se situó en 55.000. Los últimos datos de julio establecen el consumo en 137.000 metros cúbicos.
Recogida de basura
La basura que se genera se multiplica por nueve en agosto. El servicio de limpieza en el municipio recogió en enero 118.000 kilos de basura y en febrero 134.000 kilos. En julio creció hasta los 782.000 kilos y en agosto fueron 978.000 kilos.
Segunda residencia
El 90,95% de las viviendas de Noja son segundas residencias, lo que sitúa al municipio a la cabeza de España en este porcentaje, según datos del Instituto Nacional de Estadística. De forma que Noja supera a lugares turísticos de Levante o del sur.

Además, se da la circunstancia, señalada por su alcalde, Miguel Ángel Ruiz Lavín (PRC), de que se trata del segundo municipio de la región, después de Santander, con mayor número de plazas hoteleras.

«En Castro, la policía no da abasto en verano para controlar fiestas, botellón o mercadillos»

«Desde el Ayuntamiento trabajamos intensamente para adecuar los servicios a esta desproporción turística que se produce en verano en Noja y que este año -satisfactoriamente- se está alargando más de lo habitual, incluso ha aguantado las fiestas de Bilbao, principal proveedor de turismo al municipio».

El mayor inconveniente de pasar 'de cero a mil' es que «no se pueden llevar los servicios como nos gustaría», lamenta el alcalde. «Tenemos un problema importante de personal cualificado, ya que el periodo de contratación es tan corto que los negocios tiran de familia, amigos, cada uno como puede para sacarlos adelante», explica Ruiz Lavín. «El turismo de agosto es un motor para toda la comarca de Trasmiera, pero existe una gran necesidad de desestacionalizarlo, potenciando propuestas de ecoturismo y turismo de naturaleza que traigan gente en primavera y otoño», añade.

Una de las medidas para organizar el tráfico y el aparcamiento en Noja es la ordenanza de la OLA, que de forma ininterrumpida -incluyendo fines de semana y festivos- limita el tiempo de estacionamiento. «El objetivo no es recaudatorio, sino facilitar el servicio», asegura el alcalde. Pero algunos hosteleros denuncian que «el turista se queja mucho de que haya que pagar para ir a la playa y cada dos horas mover el coche».

Castro Urdiales recibe un gran volumen de población en agosto.
Castro Urdiales recibe un gran volumen de población en agosto. / DM

Saturación en Castro

Castro Urdiales es otro de los puntos turísticos que recibe un gran volumen de población en agosto. Aunque en la localidad castreña hay 32.000 censados, la población real asciende a casi 60.000 vecinos durante todo el año y crece hasta 80.000 en los meses de verano. «Se nota el volumen de gente en cada calle y cada plaza», destaca la concejala Elena García. El principal problema con el que se encuentran es «la limitación de la plantilla de Policía, que no da abasto. Ojalá pudiésemos ampliarla en verano, ya que el colectivo está saturado, pero existen muchas restricciones en la reposición de plantillas y limitaciones presupuestarias», continúa. En un municipio que abarca nueve pedanías, «la Policía está saturada para llegar a todas las fiestas, controlar el botellón, las terrazas, asegurar la convivencia pacífica, los mercadillos... Existe la sensación entre los vecinos de que el número de policías es insuficiente».

Santander y Suances

Este verano en la capital cántabra ha habido un «excedente» de visitantes del 5% que no pudo alojarse por estar las plazas hoteleras al completo, según informa la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria. En Santander el servicio de limpieza de playas se refuerza con 25 operarios y las visitas al Anillo Cultural doblan su número con respecto a enero, con 2.500 visitas.

En el caso de Suances, se llega a triplicar el número de habitantes, que pasa de 8.000 a 24.000 vecinos, según las estimaciones del Ayuntamiento. El consumo de agua crece estos meses un 82%. «El sector turístico es muy importante», resalta el alcalde, Andrés Ruiz Moya. Por eso, la localidad refuerza la brigada de obras con 20 personas. La recogida de podas se dispara en el municipio y el servicio de limpieza cuenta con tres personas más en la plantilla para aumentar la frecuencia de la recogida de residuos.

San Vicente y Liébana

«Los turistas vienen a San Vicente de la Barquera por la gastronomía y por la amabilidad de la gente, que les llevan a dar un paseo en bote si surge. Y eso les hace volver», destaca el alcalde, Dionisio Luguera. La localidad barquereña multiplica por cinco su población en agosto. «El turismo es excesivo y llega a colapsarse el centro de salud», denuncia el regidor. «El Gobierno de Cantabria debería implicarse más», dijo.

En Liébana, un valle orientado principalmente al turismo, la situación en agosto es diferente a la de las localidades playeras. Aunque llega a duplicar el número de población, «los turistas son de paso, se quedan unos días y marchan», explica el alcalde, Javier Gómez. De 5.000 habitantes pasa a 10.000 con una ocupación total de la oferta hotelera, «aunque hay días que se alcanzan los 20.000 visitantes».

«El teleférico de Fuente Dé es uno de los indicadores que seguimos para controlar las cifras del turismo, con picos de 2.000 pasajeros en un día», indica Gómez. En este verano los datos «están siendo satisfactorios, pero el mal tiempo durante julio golpeó al sector. En previsión de la oleada turística, este verano se han habilitado cuatro zonas de aparcamiento gratuito. Creemos que ha sido una previsión acertada y no hemos notado problemas en este sentido», aseguró el primer edil.

Cantabria recibió un mayor número de turistas catalanes

El turista procedente de Cataluña ha aumentado ligeramente su presencia en la región, dejándose notar con más fuerza en la localidad de Noja y San Vicente de la Barquera. Según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística de Cantabria, Icane, el mes de julio creció un 6,55% la ocupación hotelera por parte de turistas catalanes respecto al año anterior, contabilizándose un total de 9.164. También creció el turismo extranjero en la región, que aumentó un 16,7%. En julio llegaron a los hoteles de Cantabria 179.318 visitantes.

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