Los diputados de Podemos, Ciudadanos y los afines a Diego abandonan el pleno

El hemiciclo medio vacío durante la intervención de Carrancio/Enrique Munárriz
El hemiciclo medio vacío durante la intervención de Carrancio / Enrique Munárriz

PRC-PSOE y Carrancio tumban las propuestas de la oposición para que el Gobierno no negocie con un tránsfuga

ENRIQUE MUNÁRRIZ y EFESantander

El transfuguismo ha vuelto a ser el punto de tensión del debate parlamentario de esta tarde. Tanto que ha provocado una tensa discusión y la salida del hemiciclo de los diputados de Podemos, Ciudadanos y los 'populares' afines a Ignacio Diego. La salida en señal de protesta se ha producido tras un tenso rifirrafe durante el debate de las proposiciones presentadas por PP, Ciudadanos y Podemos para evitar que el Gobierno PRC-PSOE pacte con un «tránsfuga» -el diputado del grupo mixto Juan Ramón Carrancio, ex de Ciudadanos-.

La presidenta del Parlamento, Dolores Gorostiaga, ha dado la palabra a Carrancio después de que los otros tres grupos defendieran sus iniciativas, algo que ha provocado un fuerte enfado del 'popular' Francisco Rodríguez, quien ha apelado al reglamento para defender su posición alegando que el tiempo del grupo mixto ya lo había agotado el parlamentario de Ciudadanos, que también pertenece a él.

El Pleno

Sin embargo, Gorostiaga le ha recordado que hace un mes que el reglamento se cambió y se acordó por unanimidad darle el mismo tiempo de intervención a los dos diputados del mixto. La discusión ha ido haciéndose más tensa y se ha ido elevando el tono, mientras Gorostiaga mandaba callar a Rodríguez y amenazaba con expulsarle, y éste retaba a la presidenta a hacerlo. La presidenta de la Cámara ha insistido en que «no se ha vulnerado nada» y que la ordenación de los debates se acuerda en la Junta de Portavoces. La socialista ha retirado la palabra al diputado del PP, que le ha pedido «écheme», a lo que Gorostiaga ha respondido «no me da la gana».

El 'popular' ha espetado «estamos perdiendo la cabeza en este Parlamento«, y cuando Carrancio ha comenzado a hablar ha abandonado el hemiciclo. Junto a él lo han hecho los tres diputados de Podemos, el de Ciudadanos y los diputados del PP afines a Ignacio Diego. No han regresado hasta que no ha concluido la intervención de Carrancio. Únicamente han permanecido en sus escaños María José Saénz de Buruaga, Isabel Urrutia, Íldefonso Calderón e Íñigo Fernández, aunque éste hizo inicialmente un amago de salir junto a sus compañeros de partido.

El portavoz del PRC, Pedro Hernando, les ha acusado de no tener vergüenza ni dignidad por «haberse ido en busca de la foto».

Al final, las proposiciones no han salido adelante y los diputados del PRC y el PSOE, y Juan Ramón Carrancio han hecho decaer con sus votos en contra las proposiciones no de ley contra el transfuguismo registradas por los tres partidos de la oposición , para forzar al Gobierno a que no negocie los presupuestos de 2018 ni ninguna otra cuestión con Carrancio, al que consideran un «tránsfuga de libro».

En los tres casos el resultado de la votación ha sido de 18 votos en contra y 15 a favor (faltaban dos diputadas del PP). Ha sido un debate tenso y con constantes cruces de reproches

En el debate de las iniciativas, tanto el diputado de Ciudadanos, Rubén Gómez, como José Ramón Blanco (Podemos), han dedicado gran parte de sus respectivas intervenciones a criticar que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla haya pasado de ser una «víctima» del transfuguismo y de ser un adalid de la lucha contra esta lacra, a permitir que su gobierno saque adelante los presupuestos «con el apoyo de un tránsfuga».

Gómez se ha preguntado qué ha cambiado para que hoy socialistas y regionalistas mantengan una «connivencia obscena» con un tránsfuga, mientras que Blanco incluso se ha dirigido a Revilla afirmando que si finalmente se aprueban los presupuestos con el voto de Carrancio: "usted gobernara dopado, dará positivo porque gobernará con un chute de transfuguismo".

«Qué malo es ser el faro de la política universal», ha dicho al respecto el diputado popular Eduardo Van den Eynde refiriéndose a Revilla, sobre quien han dirigido el foco de sus críticas los grupos de la oposición.

Todos ellos han rechazado los argumentos de los grupos socialista y regionalista en cuanto a que Carrancio no es un tránsfuga. En este sentido han recordado que tanto Revilla como el secretario general del PSC-PSOE, pablo Zuloaga han reconocido que «sí es un tránsfuga». Y como «prueba» de que el Gobierno está negociando con él han mostrado una foto en la que aparecen el consejero de Economía y Hacienda, Juan José Sota y el portavoz regionalista, Pedro Hernando, junto a Juan Ramón Carrancio antes de reunirse para negociar.

«Alteración de la normalidad democrática», «falta de ética y de higiene democrática», «pacto inmoral» o «insulto a la democracia», son otras de las críticas que ha vertido laoposición hacia el Gobierno y los grupos que lo sustentan.

Sin embargo, el portavoz regionalista ha matizado que la lacra contra la que hay que luchar es la de los «tránsfugas corruptos, los que se compran», algo que, a su juicio, no se da en el caso de Carrancio, quien además de no haber ido a otro partido, se ha limitado a abandonar el suyo por desavenencias internas en la formación naranja.

Hernando ha criticado la «hipocresía» de los populares al querer dar «lecciones de ética política» siendo «el partido más corrupto de España» y también ha reprochado que lo hagan «los que pierden un congreso y no aceptan el resultado».

También el socialista Víctor Casal ha señalado que las actas de diputado son personales y no del partido y se ha preguntado si los votos de un representante político que abandona un partido «¿solo valen si son a favor de lo que quiere la oposición?».

Además, ha reprochado el «teatrillo» de quienes han abandonado la Cámara tras tratar de evitar que Carrancio interviniera "precisamente en este punto", cuando viene haciéndolo regularmente desde que abandonó Ciudadanos.