Fomento comienza a resolver las expropiaciones del nudo de Torrelavega

Fomento comienza a resolver las expropiaciones del nudo de Torrelavega

El Ministerio hizo las primeras ofertas por los hogares, aunque los propietarios pueden optar, en último caso, por dejar la tasación en manos de un tribunal

J. G. SANTANDER.

La primera fase va llegando a su fin. El Gobierno de España ha empezado a resolver las expropiaciones por las obras del futuro ramal entre Sierrapando y Polanco para aligerar el tráfico en el nudo de Torrelavega, en la autovía A-67. Lo viene haciendo desde la semana pasada, cuando representantes del Ministerio de Fomento comenzaron a reunirse con los afectados uno a uno para poner precio a sus viviendas, que serán derribadas este verano. Con la ansiada llamada, el Ejecutivo central distribuirá los más de once millones de euros que tiene previstos para compensar a los dueños de 388 fincas afectadas sólo por este proyecto, al que se ha destinado un presupuesto de 109 millones de euros.

Las reuniones siguen a un periodo de incertidumbre máxima para los propietarios envueltos en el proceso. La falta de respuesta y la demora del Estado para llamarles y cerrar la expropiación -debido a la prórroga de los Presupuestos- terminó de minar su paciencia en relación a las promesas de Madrid. La Demarcación aseguró entonces que «a pesar del retraso, en abril se cerrarán el proceso con toda seguridad». Y así ha sido, lo que ha devuelto la esperanza a los vecinos. «Es un gran alivio que al final nos hayan hecho caso. Agradecemos que se hayan puesto las pilas, pero todo esto debería estar ya trabajado. Hasta la semana pasada hemos sido nosotros los que teníamos que llamarles a ellos y luego ir casa por casa para comunicárselo a todos. Se ha demostrado que el sistema no es el mejor», denunciaba uno de los afectados por las obras, José Valencia, vecino del barrio El Salto, en Barreda, quien se reunió ayer con los responsables del departamento.

Graci Pereda es una de esas vecinas que tomaba la iniciativa y tecleaba el número de Fomento cuando ya no sabía a qué más atenerse. Ahora que las reuniones han llegado, agradece el gesto del Ministerio. «Siempre nos trataron bien y nos atendieron con lo necesario cada vez que llamábamos, lo que no quita que el Gobierno de España tardó demasiado. Había llegado a un punto de resignación total en el que todo me daba igual. Un día nos decían que la reunión sería mañana, y al siguiente que pasado... Era una desesperación», resume la propietaria, reunida el viernes de la semana pasada con los representantes.

Siguiente paso

La Ley de Expropiación Forzosa de 1954, aún en vigor, contempla diferentes alternativas para los afectados en por estos procedimientos. La primera, que los vecinos acepten el dinero, en cuyo caso se acaba el trámite; la segunda, que exijan una contraoferta porque no están conformes con la tasación inicial hecha por Madrid; y la última, si tampoco hay acuerdo, que un jurado especializado e independiente fije la cantidad económica «en base a criterios objetivos», como establece este punto de la legislación.

En Cantabria, el tribunal competente para ello es el Jurado Provincial de Expropiación de Santander, y el sentido de su decisión no frena en ningún caso el avance de las obras ni el derribo de las casas que se ejecutará, en el caso de los afectados por el nudo de Torrelavega, a lo largo del verano. El destino de las casas es un hecho inaplazable, por mucho que se puedan demorar las negociaciones a partir de ahora.

En ese sentido, el marco jurídico contempla una última posibilidad para los propietarios envueltos en la negociación. Cuando ni la oferta inicial ni la contraoferta de la Administración satisfacen al dueño de los bienes expropiados, la Ley obliga al Estado a ingresarles un depósito previo -similar a la primera tasación de sus hogares- para que puedan trasladarse y no se queden en tierra de nadie si es que la sentencia se alarga. Con todo, es un proceso «bastante ágil», como aseguró en su momento la Demarcación de Carreteras a este periódico.