La huella cántabra en una reunión de indianos

Asistentes al Encuentro Hispano-Americano celebrado ayer en Colombres./Dani Mora
Asistentes al Encuentro Hispano-Americano celebrado ayer en Colombres. / Dani Mora

El Museo de la Emigración de Colombres, en Asturias, albergó ayer el segundo Encuentro Hispano-Americano, marcado por el pasado común de numerosos empresarios

ÁLVARO MACHÍNSantander

Hay mucha historia cántabra en las estanterías del Museo de la Emigración. Muchas imágenes y documentos en el Archivo de Indianos que describen un itinerario que llenó de huellas el mapa de Cantabria. De casonas y de palmeras, pero también de escuelas, comedores y hasta de pabellones de hospital. El marqués de Comillas, el de Valdecilla... «Esto es un espacio para la cultura, la historia y la memoria. Pero no sólo implica estudiar el pasado, también mirar al futuro». Lo dice Santiago González, director de la Fundación Archivo de Indianos-Museo de la Emigración, en Colombres. En Asturias, sí, pero con lazos que van mucho más allá de los quinientos metros escasos que hay hasta el límite fronterizo entre ambos territorios. Ayer, allí, celebraron la segunda edición del Encuentro Hispano-Americano, una cita que sirve –precisamente en esa idea de mirar al futuro– para reunir a empresarios y personalidades de la vida social o cultural de los dos lados del océano. Unas doscientas personas asistieron al acto. Todos, con el vínculo de un pasado común. Y algunos, con raíces aquí.

La Quinta Guadalupe –el edificio que alberga los fondos– llama la atención de todo el que pasa por Colombres. Su azul intenso es un reflejo del mar, del largo viaje que hicieron los indianos. La Fundación preserva la memoria y el legado y la Asociación de Amigos del Archivo-Museo pone su granito de arena para ayudar a conservarlo. En ella figuran hijos o nietos de los que dieron el paso. Personajes de dos mundos. En el ámbito de ambas se enmarca el acto de ayer. «Es un espacio de encuentro entre América y España», explica González durante las actividades. «Hay navarros, asturianos, gallegos... Mexicanos con raíces españolas, argentinos, algunos chilenos... Todos tienen el denominador común de ese pasado».

«Esto es un espacio para la cultura, la historia y la memoria. Pero también para mirar al futuro» Santiago González | Fundación Archivo de Indianos-Museo Emigración

Y cántabros. Por ejemplo, entre los asistentes ayer estaba Fernando Guerra Mazorra. Su padre nació en Mogrovejo (Camaleño) en 1883 y con 17 años marchó a Ciudad de México, donde hizo fortuna en el negocio de los abarrotes. Fernando (nacido ya en América), con casa en Turieno, contaba a este periódico hace un par de años que viene a Cantabria «un par de veces al año». Él se hizo cargo del negocio familiar y lo expandió a terrenos como fábricas de muebles, confección de ropa, importaciones, construcción o almacenes frigoríficos (se ha publicado en alguna ocasión que contaba con «la planta más grande de Latinoamérica»). Su nombre figura en la lista de las personas que han colaborado con el proyecto del Museo y el Archivo en estos años, al igual que otros empresarios de éxito vinculados a Cantabria y a México como Guillermo González Nova o Julio Barberán Fons.

Hay muchas conexiones. En los corrillos se comentaba que alguno tenía que viajar a Santander con actividades vinculadas al Festival Internacional. O el vínculo con una empresa como Sniace. Su primer accionista, Sabino García Vallina, fue otro de los asistentes al encuentro de Colombres. Lo mismo que Martín Silván Gutiérrez-Cortines, que lidera el área de Medio Ambiente de Ontier. O el director de El Diario Montañés, Íñigo Noriega.

Distinción

En esta especie de cumbre indiana participaron, entre otros, el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón –habló de ««aprovechar las oportunidades de colaboración económica que ofrecen las relaciones comerciales y empresariales entabladas a partir de la emigración»–, o la embajadora de México en España, Roberta Lajous. Además, la cita sirvió para distinguir a Luis Fernández-Cid como patrono de honor de la Fundación. «Fue embajador de España en México entre 2014 y 2018 y un gran impulsor de estos encuentros y de toda la actividad que desarrollamos», explicó a este periódico Santiago González.

«Aquí hay gente de muchos lugares y todos tienen el denominador común del pasado»

Precisamente, el encuentro de ayer llegó después de hacerse público el relevo en el cargo de presidente de la propia Fundación Archivo de Indianos-Museo de la Emigración, como publicó ayer el diario El Comercio. Francisco Rodríguez, presidente de Industrias Lácteas Asturianas, ejerció ya ayer mismo como anfitrión en el encuentro. Fue su estreno oficial y le tocó hablar. «Tengo –aseguró– la seguridad de que vamos a trabajar en la buena dirección. Estamos ante una obra que vale la pena reforzar».