Los incendios quemaron en Cantabria más de 6.000 hectáreas en 16 días de febrero

El fuego ha calcinado monte y bosque este año en Cantabria. /Antonio 'Sane'
El fuego ha calcinado monte y bosque este año en Cantabria. / Antonio 'Sane'

Queda aún por cuantificar el daño producido por el fuego que tomó los montes hasta el 8 de marzo, cuando quedó desactivado el nivel máximo de alerta

DMSantander

Los incendios forestales que Cantabria registró entre el 6 y el 21 de febrero quemaron más de 6.000 hectáreas, 1.334 de ellas de zonas situadas en espacios naturales protegidos, 755 de arbolado y la mayoría, 5.311, de áreas de carácter desarbolado.

La Dirección General de Medio Natural del Gobierno cántabro ha facilitado este viernes, en un comunicado, esta información, obtenida a partir de seis pases de cuatro satélites, que muestran la superficie quemada en esos 16 días por los incendios forestales, que afectaron a 51 municipios cántabros y de los que la mayoría fueron provocados.

Queda por contabilizar la última oleada de incendios provocados en Cantabria hasta el 8 de marzo, cuando quedó desactivado el nivel máximo de alerta del operativo de la Dirección General de Medio Natural. Para conocer esos últimos datos habrá que esperar a que los satélites arrojen imágenes de calidad y cobertura territorial adecuadas.

Los datos del 6 al 21 de febrero recogidos por dos satélites de la Nasa y dos de la Agencia Espacial Europea apuntan que los espacios protegidos de la comunidad que han sido más afectados son: la montaña oriental (1.000 hectáreas quemadas), los valles altos del Nansa, Saja , Alto Campoo (281) y la Sierra del Escudo (47).

También se quemaron 136 hectáreas del parque natural Saja-Besaya, y 0,33 del de Los Collados del Asón.

De los 51 municipios cántabros afectados por los incendios, el que registra más superficie quemada en los 16 días de febrero es Vega de Pas (1.160 hectáreas), Soba (560), Selaya (389), Cabuérniga (350), Miera (327) y Villacarriedo (314).

Especies autóctonas afectadas

La mayor parte de la superficie arbolada afectada por el fuego ha sido de especies autóctonas como el roble, el abedul o el haya (513 hectáreas), aunque también se ha quemado pinar (119 hectáreas) y eucaliptales (71 hectáreas).

La Dirección General de Medio Natural, que está a la espera de que se puedan contabilizar el resto de zonas afectadas por los incendios hasta el 8 de marzo, explica que los satélites de observación que se han utilizado han sido diseñados para detectar determinados fenómenos sobre la corteza terrestre.

Esos satélites, según este departamento, cuentan con distintos sensores que los hacen muy útiles para la detección de los cambios producidos sobre la cobertura vegetal y, especialmente, para la determinación de las superficies afectadas por incendios forestales.