«Irrumpimos en casa de Luciano porque las circunstancias nos obligaron a entrar»

«Irrumpimos en casa de Luciano porque las circunstancias nos obligaron a entrar»
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Los guardias civiles que asaltaron la vivienda del hombre atrincherado en Turieno se defienden de las críticas por su huida y acusan a AUGC de hacer públicos protocolos confidenciales

ÁLVARO SAN MIGUEL SANTANDER.

Todos los guardias civiles que integran la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (Usecic) han rechazado las críticas que han recibido por su actuación en la crisis de Turieno, donde el vecino Luciano Simón disparó a la Guardia Civil y terminó huyendo al monte tras escapar de una casa que se suponía bajo control policial. Rechazan en especial las críticas vertidas por una de las asociaciones de guardias civiles, AUGC, que considera que en la intervención no se siguieron los protocolos que establece el Manual de Policía Judicial. El portavoz de esta asociación en Cantabria, Ángel Iglesias, afirmó después del operativo, que terminó con el fugitivo entre rejas, que se produjeron algunos errores que pudieron propiciar la huida al monte de Luciano Simón.

Una unidad de la Guardia Civil no tiene permitido hacer comunicaciones colectivas, así que todos los miembros de la Usecic han enviado instancias individuales a la Asociación AUGC para defender su trabajo y matizar las declaraciones de Ángel Iglesias, que ni estuvo en el operativo de Turieno ni habló con nadie de la unidad para conocer de primera mano cómo se desarrolló la intervención.

En esas instancias, a las que ha tenido acceso este periódico, los guardias civiles dicen no sentirse representados por la asociación AUGC (aunque hay varios que estaban asociados y se han dado de baja), subrayan que todos ellos son conocedores de los protocolos de actuación en estos casos, pero que «circunstancias muy específicas de esta actuación hicieron recomendable y necesaria la entrada a la vivienda». La unidad no precisa cuáles fueron esas circunstancias: «No pueden hacerse públicas porque se trata de un caso abierto», justifican antes de matizar que sí «se han hecho constar en el atestado correspondiente a los hechos».

Aunque no lo explican en la instancia, cabe recordar que los primeros agentes que, bajo una lluvia de perdigones, consiguieron irrumpir en la casa de Luciano Simón fueron los miembros de la Usecic, unidad localizada en Cantabria y especializada en intervenciones de riesgo, pero sin la preparación de otros grupos tácticos de la Benemérita como el GAR o la UEI. Fueron los agentes de la Usecic quienes arrinconaron a Luciano en una habitación del último piso y quienes sufrieron el único herido en el tiroteo, un guardia al que aún no han podido extraer todos los perdigones del pie.

La Usecic lamenta que, antes de criticar su trabajo, «en ningún momento esta asociación (AUGC) se haya puesto en contacto con ninguno de los agentes de la unidad que tomaron parte en el servicio». Algo que para los agentes implicados en el operativo significa que, «más que buscar la verdad, persiguen otros objetivos que satisfagan el protagonismo y ambición de la mencionada asociación, consiguiendo con esto que miembros de la Usecic pertenecientes a AUGC hayan solicitado la baja inmediata en la misma».

EFE

Esta asociación, mayoritaria en el seno de la Guardia Civil, afirmó en sus críticas que hubo «cierta precipitación» de la Usecic al entrar en la vivienda de Luciano, ya que estaba en camino una unidad del Grupo de Acción Rápida con más experiencia en este tipo de episodios. «¿Por qué se autorizó u ordenó a la Usecic la entrada en el domicilio, no esperando a la llegada del GAR, incumpliendo el protocolo de actuación que marca el manual?», se preguntaba la asociación en una circular interna para socios. «En cualquier caso -matizaban- el fallo no es de los agentes que entraron, sino de la persona que lo ordenó. Entendemos que la dio el teniente coronel que estaba al frente de la Comandancia de forma accidental porque el jefe de zona estaba de vacaciones. Si no es así, si la dio el oficial al frente de la Usecic, todavía sería más grave».

Sobre esto, la unidad aludida ha respondido con su «apoyo total y absoluto al teniente coronel, así como al teniente jefe de la Usecic en Cantabria, a quienes se les ha acusado injustamente de impericia a la hora de gestionar una situación tan delicada como la que nos atiende». La unidad resalta además «la gravedad que representa sacar a la luz pública circunstancias relacionadas con los protocolos de intervención, ya que esto puede jugar un papel muy negativo en acciones posteriores, sobre todo en lo tocante a la seguridad de los miembros de unidades como la propia Usecic». Y finalizan sus duras instancias calificando de «total irresponsabilidad» el hecho de que AUGC cuestione la preparación de la unidad y las decisiones tomadas por los mandos a cargo de la operación, cuando la citada asociación «carece de ningún tipo de información veraz que sostenga tales acusaciones».