El puerto de San Vicente y la Ría de San Martín, repiten Bandera Negra por su situación ambiental

Vertidos a la Ría en Hinojedo/S. Torre
Vertidos a la Ría en Hinojedo / S. Torre

Ecologistas en Acción ha dado a conocer el informe en el que denuncian «los casos más destacados de despropósitos medioambientales» de las costas españolas.

DM .
DM .Santander

De nuevo, Cantabria tendrá este año dos Banderas Negras, el símbolo que Ecologistas en Acción (EA) muestra como signo de deficiencias medioambientales. La ría de San Martín de la Arena y la del puerto de San Vicente de la Barquera se llevan este negativo reconocimiento.

Luis Cuenca, de EA Cantabria, ha explicado que en la ría de San Martín confluyen los vertidos de 18 grandes empresas, en su mayor parte de la industria química y papelera, a los que se suman otros puntos de vertidos ilegales, de los que la asociación ha denunciado medio centenar en los dos últimos años, algunos de ellos procedentes del sistema de saneamiento. También se añade el problema de la depuradora de Vuelta Ostrera, sobre la que pesa sentencia de derribo.

Cuenca ha destacado que en esta ría «no solo hay una afección medioambiental», cuya responsabilidad recae en la Consejería de Medio Ambiente, sino que también «incide negativamente en la industria turística de la zona».

Los vertidos que se producen en El Espadañal, o en la playa de La Concha, son otros de los frentes medioambientales

En cuanto a la otra 'Bandera Negra', la del puerto de San Vicente de la Barquera, Ramón Sáinz ha advertido que el Gobierno regional puede incidir «en el mismo error» que con el puerto de Laredo, que es una actuación «innecesaria o sobredimensionada», según se recogió en el informe del Colegio de Geógrafos del año pasado, ha dicho.

Sáinz ha apuntado el «empecinamiento» del Ejecutivo cántabro con esta infraestructura y ha alertado que la «perspectiva» con el nuevo Gobierno que se forme «nos aboca a una situación de mayor preocupación por cuanto es un empeño claro del PRC».

El puerto deportivo de San Vicente de la Barquera, que se encuentra a punto de salir a licitación, conllevará paralelamente la ejecución de una ambiciosa inversión ambiental en Oyambre. El proyecto compensatorio, con un presupuesto que supera el medio millón de euros, contempla recuperar parte del sistema dunar de Merón y la instalación de un observatorio de aves en Rubín, entre otras medidas. La actuación presupuestada es la más destacada que se recuerda en la zona, desde la declaración del Parque Natural en 1988.

Desde EA añaden que también podría haberse otorgado la 'Bandera Negra' de Cantabria a los espigones de la Magdalena, en Santander, que «se lo merece» por el «obstinamiento» del equipo de Gobierno municipal, «empeñado» en reponer la arena de una playa urbana que «históricamente ha funcionado con un sistema distinto». «Ese empeño en mantenerlo a base de estructuras artificiales como los espigones» es otro caso «claro» que podría merecer este distintivo, ha afirmado.

Principales problemas

Los vertidos de aguas residuales y la mala depuración concentran la mayor proporción de 'Banderas Negras' que este 2019 ha concedido Ecologistas en Acción (EA) para denunciar «los casos más destacados de despropósitos medioambientales» de las costas españolas.

En concreto, según el informe anual que se ha presentado hoy en Santander, de las 48 'Banderas Negras' que otorga el colectivo -dos a cada provincia española, más Ceuta y Melilla, una de ellas por casos de contaminación y otra por mala gestión ambiental-, un total de 15 corresponden a vertidos de agua, el 31% del total.

Por problemas de urbanismo y otras construcciones se han concedido 9 banderas (el 19%), las mismas que a las zonas industriales, mientras que los puertos y cruceros concentran seis (el 12%), como también los casos de erosión costera (11%). Igualmente hay dos 'Banderas Negras' por basuras (4%) y una por otras actividades (2%).

La coordinadora del informe, Clara Megías, ha subrayado que, al igual que en 2018, los mayores problemas están relacionados con vertidos de aguas y su mala depuración, si bien el litoral español tiene otros «problemas graves» como la erosión costera, acumulación de basuras, ampliaciones portuarias indebidas, masificación de cruceros, ampliaciones urbanísticas amparadas por la Ley de Costas, infraestructuras «que no corresponden con la realidad medioambiental de los entornos» y zonas industriales que dañan al medio ambiente y que son «puertas giratorias de gobiernos», entre otras.

Casi todas las banderas de contaminación son por vertidos de aguas, especialmente en la vertiente norte -donde también predomina la contaminación industrial-, Andalucía e islas, frente a otras zonas mediterráneas, donde los problemas se centran en el urbanismo y la erosión costera.

En esta materia de vertidos y mala depuración, Megías ha recordado que en 2018 la Unión Europea sancionó a España con 12 millones de euros por zonas de aglomeración; así como que Greenpeace contabilizó ese año más de 90 impactos por vertidos. Todo ello genera problemas de salud pública y del ecosistema principalmente en zonas de Andalucía y las islas, cuya población se multiplica por tres debido al turismo.

En urbanismo, EA ha vuelto a conceder una 'Bandera Negra' al hotel del Algarrobico (Almería), mientras en Cádiz y Granada hay construcciones «ilegales, construidas sin ningún tipo de licencia y que no es posible derribarlas».

En las zonas industriales predominan vertidos «sin ningún tipo de control», fundamentalmente en la zona norte, como Galicia, donde hay «serios problemas por industrias que han sido foco de puertas giratorias de gobiernos», entre las que ha citado la fábrica de Alúmina Española SA (ALCOA) en Lugo y el complejo ENCE (Pontevedra).

La coordinadora del informe ha señalado que, aunque en 2019 no se han acumulado tantas basuras como en ejercicios anteriores, sí existen «serios problemas» en el sur y Mediterráneo, como en Alicante, por una capacidad de depuración «insuficiente», además de un biotopo lleno de plásticos en Guipúzcoa.

Finalmente, en cuanto a otras actividades dañinas del medio ambiente, Megías ha citado la pesca ilegal, motos acuáticas, etcétera.

De Banderas Negras a Banderas Azules

Frente a los símbolos negativos, este año Cantabria volverá a lucir once banderas azules en sus playas a partir del próximo mes junio. Las mismas playas que fueron reconocidas el pasado año, repiten en este 2019. Son los arenales de Ostende (Castro Urdiales), Cuberris (Bareyo), El Sable de Merón ( San Vicente de la Barquera), El Sable y Los Locos (Suances), Ris y Trengandín (Noja), El Sable y La Arena (Arnuero); y la de Berria (Santoña).

Esta distinción en forma de bandera azul acredita el buen estado de conservación de las playas, la calidad de los servicios que prestan estos lugares, así como la calidad del agua e incluso el cumplimiento de la Ley de Costas.