Revilla anuncia que dentro de unos días se sabrá que hay más investigados por incendios

Revilla anuncia que dentro de unos días se sabrá que hay más investigados por incendios
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Cantabria ha registrado en un mes más de 450 incendios forestales, en la mayoría de los casos provocados, más de la mitad de los fuegos que se producen de media en la región al año

DM ./ Agencias
DM ./ AGENCIASSantander

Cantabria ha registrado en un mes más de 450 incendios forestales, en la mayoría de los casos provocados, una cifra que representa más de la mitad de los fuegos que se producen de media en la región al año, según los datos recabados por el Gobierno cántabro desde 1985. La comunidad autónoma ha sufrido dos oleadas de incendios, una a mediados de febrero y otra desde principios de marzo, que han dado como resultado un detenido y tres investigados.

No obstante, no se quedará ahí. El presidente regional, Miguel Ángel Revilla, ha anunciado hoy que dentro de unos días «se sabrá que hay más investigados de esta segunda oleada».

Revilla considera que Cantabria ha salvado «relativamente bien» esta segunda oleada de incendios provocados y ha destacado que los ciudadanos van «tomando conciencia» del daño que provocan, lo que, a su juicio, se refleja en las «muchas» denuncias recibidas y en la existencia de nuevos investigados por los fuegos.

«En esta oleada, con menos efectos, la gente creo que se ha sensibilizado más, también hemos tenido muchas denuncias de vecinos contra pirómanos », ha resumido Revilla a preguntas de los periodistas en Santoña, en el primer día sin incendios desde que comenzó marzo.

Después de que el Gobierno de Cantabria desactivase ayer su nivel máximo de alerta de su operativo contra incendios y de que en las últimas 24 horas no se haya producido ningún foco en la región, el presidente ha destacado que en esta última oleada de incendios se han dado algunos días las condiciones «más propicias para que los pirómanos» actuasen.

Aunque ha reconocido no tener datos, sí que ha recordado que en la anterior oleada «ya hay gente investigada, con pruebas sólidas de que se les ha cogido con las manos en la masa» y, en esta, según ha añadido, se han recibido «muchas» denuncias de vecinos «que han señalado ya a determinadas personas como posibles incendiarios».

«Esa es la cosa positiva de esta segunda oleada: que ha habido más sensibilización; que ha habido daños, pero mucho menores que los previstos; y que nuevamente los ciudadanos han salido y nos han venido a denunciar al Seprona y al Gobierno de Cantabria a otras personas como presuntos autores de estos delitos», ha concluido Revilla.

En total, en lo que va de año, Cantabria ha registrado algo más de 500 incendios, cuando la media anual desde hace casi 30 años es de 730.

En enero se contabilizaron 48, aunque la mayor oleada se vivió en la segunda quincena de febrero con más de 336 incendios en una semana, que obligó al Gobierno regional a activar su plan especial y a pedir el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Este episodio, que concluyó con la llegada de la lluvia, se saldó con la detención del jefe de voluntarios de Protección Civil de Ramales de la Victoria como presunto autor de un fuego que afectó a la sierra de La Alcomba, donde se quemaron más de 130 hectáreas de arbolado y monte bajo.

También se sigue investigando a otros dos hombres, uno de 35 años al que se ha vinculado con un incendio en El Tojo, en el municipio de Los Tojos, y otro, de 39 años, por otro en San Roque de Río Miera, por su presunta relación con otros fuego.

La entrada de marzo ha devuelto a Cantabria el buen tiempo y el viento sur, lo que ha reavivado los incendios, con más de 117 contabilizados hasta ayer, cuando se volvió a desactivar el nivel máximo de alerta, sin que en esta oleada haya sido necesaria la presencia de la UME.

De este segundo episodio, la Guardia Civil de Cantabria investiga a un hombre de 44 años como presunto autor de un delito de incendio forestal en la localidad de Esles de Cayón, que se produjo el pasado domingo y que afectó a zona arbustiva, arbórea y herbácea.

Sin embargo, esta no es la primera vez que Cantabria vive una situación similar, que se suele repetir todos los años en mayor o menor medida en el invierno y que tuvo su máximo exponente en diciembre de 2015, con casi 400 incendios en 15 días, que afectaron a más de 10.000 hectáreas.