El sector crítico firma una tregua con Zuloaga con la vista puesta en las próximas elecciones

El sector crítico firma una tregua con Zuloaga con la vista puesta en las próximas elecciones
Celedonio Martínez

Los afines a Tezanos, que se la juegan en varias alcaldías, también se inclinan durante el Comité Regional por aparcar una crisis interna que sigue sin resolverse

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

«Compañeros y compañeras, espero que podamos tener un debate intenso en el fondo, pero respetuoso en las formas». La petición que hacía ayer Luis Clemente, la persona encargada de dar la palabra a todo aquel que la pidiera durante del Comité Regional del PSOE de Cantabria, era el ejemplo más claro del ambiente de enfrentamiento que se vivía ayer en la reunión del máximo órgano del partido entre congresos, celebrada ayer en Santander. El equipo del secretario general, Pablo Zuloaga, esperaba que el sector crítico, encabezado por la exsecretaria general y vicepresidenta del Gobierno, Eva Díaz Tezanos, volviera a sacar los dientes y explicitaran sin complejos su rechazo a la gestión del líder y próximo candidato socialista a la presidencia autonómica. Así había ocurrido en las anteriores citas desde que Zuloaga accediera al cargo y se hicieran patentes los desencuentros entre ambas familias. En todas ellas, una parte y la contraria se habían lanzado reproches. Pero ayer no. No por falta de ganas, pero no tocaba.

De forma casi unánime, todos los miembros del Comité Regional, formado por un 40% de 'tezanistas', votaron a favor de las propuestas de la Ejecutiva. Es verdad que la ratificación de los candidatos a las alcaldías de Camargo, Castro Urdiales y Piélagos o la concreción de la fecha de la Conferencia Política en la que se marcarán las líneas maestras del programa electoral para las autonómicas no eran asuntos especialmente polémicos, pero la directriz era asumir un perfil bajo y enterrar el hacha de guerra. No se firma la paz ni se cierran las heridas, pero se postergan para mejor ocasión. Calma tensa.

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«Parecía que iba a haber jaleo y nada de nada. Ha estado tranquilo, esta vez nos hemos portado bien», bromeaba un miembro de la Ejecutiva que esperaba que volvieran a volar los cuchillos. A la salida del Comité Regional, que se celebró a puerta cerrada con excepción del informe político del secretario general, la corriente que perdió el último congreso aseguraba que habían pillado al 'jefe' con el pie cambiado. «Esperaban bronca, pero nadie ha levantado la voz», asegura otro de los presentes, convencido de que por eso Zuloaga tampoco ha sacado la artillería que tenía preparada contra la anterior dirección del PSOE de Cantabria.

A uno y otro lado de las trincheras coinciden en que este cambio de actitud tiene que ver con lo que viene. Las elecciones autonómicas de la próxima primavera están demasiado cerca y todos se la juegan. Todos. Porque aunque Díaz Tezanos tiene poco que perder, sí muchas de las personas de su órbita. Muchos alcaldes o candidatos a sus respectivas alcaldías prefieren aprovechar los vientos favorables que llegan desde que el PSOE accedió a La Moncloa, morderse la lengua en Bonifaz y aparentar una imagen de unidad a la que también apeló en distintas ocasiones Zuloaga. No se cierra la crisis y continúa la tensión –bastaba ver algunas caras, cuanto menos de rechazo, durante el discurso del secretario general–, pero ahora toca otra cosa. Después, a partir de junio de 2019, ya habrá tiempo de volver a subirse al 'ring'.

Otro ejemplo de este paréntesis en las hostilidades fueron las escasas intervenciones de los críticos. De los cerca de 15 turnos de palabra –menos de lo normal–, tan solo un par por parte de los 'tezanistas'. Entre ellos, el de la única voz que se alzó contra la política del titular de la cartera de Educación, Francisco Fernández Mañanes, por la gestión del conflicto con los profesores. La respuesta desde la Ejecutiva fue una apasionada defensa del sustituto de Ramón Ruiz en la Consejería. El propio Zuloaga tomó la palabra y pidió «ser cautos» a los compañeros que por su cargo institucional tienen acceso a los medios de comunicación.

Lo decía en clara alusión a la vicepresidenta, que en una entrevista a este periódico dijo que probablemente no se había tenido suficiente sensibilidad con los docentes. «No es lo que decía, es lo que se deducía», remarcó otra de las que levantaron la mano. «Hay mucha más gente que quiere tumbarnos ahí fuera que aquí dentro, espero», oyeron los asistentes, en otro de esos momentos tensos que salpicaron el Comité Regional. También a puerta cerrada, Zuloaga arengó a los socialistas diciendo que «Revilla está nervioso con este nuevo PSOE» porque, según sus palabras, está viendo el nivel de apoyo que tiene en la calle. Y garantizó que en las próximas elecciones el partido, con los 9 diputados que casi dio por seguros –en el Parlamento regional tiene ahora cinco– serán más fuertes en el Gobierno.

La Comisión de Cuentas que estudia el estado de las finanzas informó de la situación actual y la evolución de la deuda. Para los críticos, la verdadera intención de estos trabajos es hacer una revisión de la labor de los anteriores gestores y, sin acusar de nada, sembrar dudas. La fecha de la Conferencia Política se acordó sin votos en contra, igual que la ratificación de las candidaturas a las alcaldías que ya están cerradas o el primer relevo en la Ejecutiva 'zuloaguista'. Se trata la del responsable comarcal del Pas, José Ramón Lecuna, por «motivos laborales» y será sustituido por Jesús Sánchez, de Castañeda.

El discurso de Zuloaga era el primero en un Comité Regional tras el ascenso al poder de Pedro Sánchez. Por ello, se centró en poner en valor los logros conseguidos en estos cuatro meses por el Gobierno socialista. Según dijo, este tiempo ha sido suficiente para comprobar el compromiso del Ejecutivo de Sánchez con Cantabria, especialmente en lo que tiene que ver con inversiones en infraestructuras:«Este sí es un Gobierno que atiende las necesidades de los cántabros que tantas veces demandamos al PP». El relevo en Madrid, y los cambios internos en Cantabria, es lo que le permite defender que el partido «ha recuperado músculo y voz», con una militancia que «crece día a día», así que los socialistas tienen «la maquinaria preparada»para afrontar con éxito cualquier proceso electoral. «Somos un partido imparable, somos el partido de la transformación, del cambio y de la esperanza», afirmó, a la vez que defendía que el partido estaba «unido en torno a una ideología clara, progresista y de izquierdas».

Aunque el sector más beligerante del 'zuloaguismo' defiende que «cuanto más enreden los otros, más se crece Pablo», haciendo una analogía con lo que le ocurrió a Pedro Sánchez cuando Susana Díaz trató de descabalgarle de Ferraz, también hay voces que esperan que lo de ayer sea el comienzo del fin de la crisis interna: «Ha sido el Comité más tranquilo en mucho tiempo. A ver si todos tomamos nota, nos comportamos y mantenemos este clima también después de las elecciones».

 

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