Los veterinarios critican el «acoso» del sector animalista

Imagen de archivo de una protesta de los animalistas. /Javier Cotera
Imagen de archivo de una protesta de los animalistas. / Javier Cotera

El Colegio Oficial de Cantabria consigue la primera sentencia contra las amenazas a través de las redes sociales para dañar la imagen pública de una clínica

María de las Cuevas
MARÍA DE LAS CUEVASSantander

Las amenazas y la coacción a través de la redes sociales, bajo el anonimato de falsos perfiles creados para desprestigiar a una clínica veterinaria -con fines económicos o intereses personales- es una práctica extendida con la que tienen que lidiar los profesionales colegiados de Cantabria y del resto de España. «No son hechos puntuales, sino ataques con fines oscuros que se lanzan vía redes sociales, pero los estamos combatiendo. Hay una firme voluntad de localizar a los culpables y estamos consiguiendo sentencias claras», aseguró a este periódico el presidente del Colegio de Veterinarios en Cantabria, Juan José Sánchez Asensio.

Esta semana, el juzgado de instrucción número 3, de Santander, ha fallado a favor del denunciante, el Hospital Veterinario de Cantabria, y en contra del denunciado, J. A. S., hallado culpable de un delito de amenazas leves con «una indudable intención de crear perjuicio económico sobre la clínica, dañando su imagen», según recoge la sentencia.

El denunciado amenazó literalmente con «hundir en las redes sociales» a la clínica por no devolverle el importe de un servicio que había recibido y pagado, pero que más tarde reclamó. «Con la ayuda de la Fiscalía hemos podido castigar este tipo de comportamientos», señaló Sánchez.

«Profesionales que actúan de acuerdo al código deontológico son presionados por colectivos violentos»

Durante el juicio quedó probado que las reseñas que aparecen en Google con críticas hacia esta clínica las realizaban personas que no habían tenido ninguna relación como clientes y se demuestra que tienen amistad o parentesco con el denunciado.

Estas campañas de acoso y desprestigio «recaen sobre profesionales que actúan conforme al código deontológico y sin embargo, están siendo acosados por parte de gente violenta que dicen actuar en defensa de los animales, pero que lo hacen por desconocimiento técnico y sanitario o movidos por intereses económicos», afirmó Sánchez.

Otro caso de amenazas del que el Colegio de Veterinarios informó a El Diario afecta al veterinario responsable del diagnóstico de un perro presuntamente maltratado por un vecino de Suesa. Los hechos tuvieron lugar en julio de 2017 y fueron denunciados por dos testigos.

«El Colegio respalda completamente el dictamen que realizó el veterinario, sin sombra de dudas. En cambio, como no coincidió con lo que esperaba un colectivo de animalistas, sufre desde entonces una persecución: se han colado en su clínica, hacen manifestaciones a la entrada y recibe descalificativos en Facebook», relata el colegio, que considera los hechos de «injustos», más cuando este profesional era ajeno al caso y «sólo prestó apoyo técnico».