Los escritos del pintor Enrique Gran, eje del veinte aniversario de su muerte

Los escritos del pintor Enrique Gran, eje del veinte aniversario de su muerte
Fundación EG

Un espectáculo, con la voz narradora del periodista Luis del Olmo y la Coral Salvé de Laredo, centrará en junio las evocaciones y el homenaje al artista

GUILLERMO BALBONA SANTANDER.

Confesiones, escritos, declaraciones de principios, sentimientos y reflexiones inéditas. Hay un universo de palabras tras la leyenda y el enigma. La reconstrucción del hombre y el redescubrimiento del artista. El arte y la humanidad. La personalidad diferenciadora y la fértil soledad. El destino, en fin, de vivir y morir pintando. Enrique Gran (1928-1999) regresa como siempre pasional e inagotable. Este mes se cumple el veinte aniversario de su muerte y sus escritos vertebrarán la evocación y el homenaje. Su sobrina, Begoña Merino, presidenta de la Fundación que lleva el nombre del pintor santanderino, encabeza de nuevo el proyecto en torno a un creador siempre fiel a la pintura y a sus queridos dibujos, a través de una senda de exilio interior y pasión, celoso de todo aquello y de quienes pudieran arrebatarle el gesto y el trazo del hallazgo artístico.

«La pintura, además de ayudarme a vivir, me sirve para intentar encontrar la verdad». La sentencia es de Enrique Gran, pintor santanderino fallecido hace ahora dos décadas, a la edad de 70 años, a causa de un incendio en su casa estudio de Madrid. Gran pertenecía a una generación ilustre de pintores, estudiantes todos en la Academia de San Fernando a comienzos de los años 50, como Lucio Muñoz, Julio L. Hernández y Antonio López. Con éste, amigo íntimo suyo, apareció en la película de Víctor Erice 'El sol del membrillo'. Su peculiar mirada de lo abstracto ha sido su mejor legado. Pero el tiempo ha redescubierto muchos Gran, siempre bajo esa sucesión de enigmas, hallazgos, silencios y obsesiones. Tras 'El hacedor de sueños' como se denominó al ambicioso proyecto de homenaje y reivindicación de su obra, el aniversario de su muerte estará marcado por un acto central conmemorativo, 'Esencia de GRAN', previsto para el próximo mes de junio en la Catedral de Santander. En esta cita el periodista Luis del Olmo pondrá voz al artista a través de una selección de sus escritos, acompañado por la Coral Salvé de Laredo. La veterana agrupación aportará la experiencia de esas colaboraciones que funden la parte coral con escritos de poetas, tanto del Siglo de Oro como contemporáneos, plasmados en las voces de Nuria Espert, Enrique Morente, Manuel Galiana, y que suponen singularidad y acercamiento de lenguajes.

'Esencia Gran'

Catedral
En junio el templo santanderino acogerá el acto central del aniversario. Sus escritos serán recordados a través de la voz de Luis del Olmo, acompañado de la Coral Salvé de Laredo.
En estas dos décadas
Monumento al pintor de Gema Soldevilla ubicado en El Sardinero. Gran exposición antológica en el Castillo de Santa Catalina de Cádiz como arranque del X aniversario de su fallecimiento; exposición en Sevilla en el Pabellón de la Navegación; y grandes exposiciones realizadas tanto en Santander como en Santillana, entre otras, además de publicaciones, conciertos y el proyecto itinerante con su cuadro sobre el Titanic.

La Fundación Enrique Gran ha abordado con regularidad un programa de actuaciones en estos años que ha permitido revisar sus etapas, sumar obras inéditas y divulgar una obra truncada en plena madurez dentro de la compleja pluralidad de ese perseguidor de pintura.

Además de contar con la presencia permanente en Santander de Gran a través del monumento de Gema Soldevilla en El Sardinero, la gran antológica en el Castillo de Santa Catalina en Cádiz presidió el arranque del décimo aniversario de su fallecimiento. Destaca además la muestra en Sevilla en el Pabellón de la Navegación; las exposiciones realizadas tanto en Santander, en el Centro Cultural de la Fundación Caja Cantabria, Parlamento de Cantabria, MAS y Palacete del Embarcadero; como en la región, en el Palacio de Sobrellano de Comillas, Palacio de Caja Cantabria en Santillana y Centro de Estudios Lebaniegos en Potes.

En este tiempo también fructificaron diversas colaboraciones con el Festival Internacional de Santander, que encargó una composición al Premio Príncipe de Viana, Agustín González Acilú, dedicada a Enrique Gran y estrenada en 2009; el documental de Marcos Fernández Aldaco, con los testimonios de las más destacadas personalidades del arte y la cultura de nuestro país, premiado en el Festival de Torrelavega y en el de Valladolid y estrenado en el Palacio de Festivales; la extraordinaria experiencia de la interpretación de la obra más femenina de Gran por el fotógrafo italiano Diego Artioli en la Biblioteca Central de Santander; o la colaboración con la Fundación Titanic que permitió que la obra más emblemática de Gran fuera visitada por más de 500.000 personas dentro de la exposición 'The Reconstruction'.

Además se han sucedido las conferencias tanto en el Museo santanderino como en el Ateneo, encuentros con artistas como el pintor Antonio López o el cineasta Víctor Erice, recordando la memoria y el importante legado de Gran como uno de los máximos exponentes de la abstracción española del siglo XX. Un programa con la colaboración de las instituciones.

Begoña Merino asegura que tras esta profusa actividad, «queríamos desde la Fundación celebrar este aniversario de modo distinto y especial. Así que se decidió centrarse en los escritos de Gran en una convocatoria que nada tiene que ver con lo realizado hasta ahora y contando además con una figura protagonista como Luis del Olmo que encarnará durante una hora a Enrique Gran».

Un libro con más de doscientas ilustraciones, artículos de amigos y creadores, y poemas, dibujos y grabados permitió en la pasada década completar el acercamiento a Gran como si de un cuaderno íntimo de bitácora se tratase. Aficionado a la música, lo onírico y lo cromático, la búsqueda incesante asomó en aquel ingente libro-catálogo y en la muestra bajo comisariado de Raúl Reyes.

También las «figuras enigmáticas» del pintor santanderino, concebidas desde el romanticismo, la ironía, la ternura y la «monstruosidad», que habitaron buena parte de su pintura afloraron en el décimo aniversario de la muerte del pintor.

Su aportación onírica e irreal y su expresión de materia y color cruzan su pintura.

Ahora sus escritos, en los que se vislumbran muchos aspectos de su lenguaje, recobrarán su huella. En su día escribió: «Mis cuadros describen, pienso, estados anímicos y esta naturaleza nos habla en silencio lo mismo que un humano 'habla' dormido o estando bien muerto».