«A los chicos los 'corazoncitos' en los libros parece que les asustan»

Cientos de seguidores de Blue Jeans asistieron ayer a la presentación de su libro en la carpa de la Plaza Alfonso XIII. /Roberto Ruiz
Cientos de seguidores de Blue Jeans asistieron ayer a la presentación de su libro en la carpa de la Plaza Alfonso XIII. / Roberto Ruiz

Blue Jeans, que firmó ayer ejemplares de su última novela 'El puzle de cristal' en la Feria del Libro de Santander, asegura que los jóvenes «leen mucho más de lo que creen los adultos»

Rosa Ruiz
ROSA RUIZSantander

Detrás de Blue Jeans, el exitoso novelista que reúne en cada una de sus presentaciones a decenas de admiradores como si un ídolo de rock se tratara, se esconde Francisco Fernández González (Carmona, 1978), un humilde escritor que confiesa que ni en sus mejores sueños podía imaginar todo lo que le iba a pasar en los últimos diez años. Todo eso, que le ha pasado, se resume en la publicación de doce libros de los que ha vendido más de un millón y medio de ejemplares. Ayer estuvo en Santander.

Su visita, como en anteriores ocasiones, levantó una gran expectación entre sus seguidores que le esperaron en fila desde horas antes de la hora prevista para poder estar unos minutos con él. El acto se inició a las seis de la tarde, y fue tal cantidad de lectores que se acercaron a la Feria del Libro, que pasadas las nueve de la noche aún continuaba firmando ejemplares.

Llegó a la Feria del Libro con su nueva novela, 'El puzle de cristal' o lo que es lo mismo, la segunda entrega de una nueva trilogía que inició con 'La chica invisible' . Una saga en la que se aleja un poco más de la temática romántica a la que tenía acostumbrados a sus lectores y se adentra en el 'thriller' o novela negra. «En las primeras páginas del libro, los lectores se van a encontrar con las respuestas a una serie de preguntas que quedaron sin resolver en 'La chica invisible'. También habrá un nuevo crimen, otro misterio para Julia, la protagonista».

«Es difícil siempre. Dedico siete u ocho horas al día y en el caso de las novelas de misterio las planifico más»

Confiesa que tras tantos años dedicado a lo romántico se siente cada vez más a gusto con el misterio. «Aunque la verdad es que no he dejado de lado los principales temas que he abordado hasta ahora y que están relacionados con los temas que sufren los jóvenes en la actualidad. A eso le he añadido elementos de la novela de misterio y de esa fusión han salido estos dos libros. Me lo he pasado genial escribiendo, desarrollando los personajes y buscando las historias para que la trama tuviera sentido», expone.

En otra de las cosas que coincide con su anterior etapa es en esa forma de contar sus historias «de tres en tres». Lo de hacer trilogías no era intencionado en 'El Club de los Incomprendidos' aunque sí lo fue en 'Algo tan sencillo como...' y 'La chica invisible'. «Desde el principio pensé tres historias para Julia».

Considerado como un talismán de la novela juvenil, sus seguidores han ido creciendo con cada novela. De forma que ahora, y aunque la mayoría son chicas adolescentes tal y como se pudo ver ayer en la Carpa de la Plaza Alfonso XIII, también llegan jóvenes madres. Sin embargo, le agrada mucho poder afirmar que «en estos últimos doce años se han sumado nuevos lectores y también muchos chicos, sobre todo con esta nueva trilogía» y es que tal y como señala: «Parece que a los chicos el tema de los corazoncitos les daba un poco de miedo».

«En breve comenzaré la tercera parte de esta trilogía para que esté en las librerías en 2020»

¿Y hasta qué punto es Blue Jeans responsable de que los jóvenes se hayan animado a entrar en las librerías? «Siempre he mantenido que los jóvenes leen más de lo que los adultos pensamos. Es verdad que leen lo que les gusta y a lo mejor no es el caso de los libros que les mandan en clase, pero he descubierto en estos diez últimos años que hay muchos más chavales que leen de lo que puede parecer y la prueba está en que cada vez hay más autores de novela juvenil, que venden y que cada vez están más presentes en las ferias del libro como la de Santander».

Este tipo de autores, que él mismo ha definido en alguna ocasión como 'generación 2.0', comenzaron escribiendo a través de distintas plataformas de internet y su popularidad fue creciendo a través de Twitter, Facebook o Instagram. Lo que ha hecho posible que escritores y lectores tengan una mayor relación a través de las redes sociales. Blue Jeans cuenta con más de 66.000 editores en Instagram; 176.000 en twitter y 75.000 en facebook. ¿Hubiera sido posible su éxito sin este tipo de plataformas? «He tenido la suerte de aparecer como escritor justo cuando lo hicieron las redes sociales. Pude publicar mi primera novela gracias al apoyo que tuve en ellas y a que me abrieron las puertas a una editorial y ahora las utilizo para estar en contacto con lectores o publicitar mis firmas. Me sirven, sobre todo, para que me cuenten cómo ven los personajes de mis historias y también para que me conozcan, para que sepan que soy una persona normal y corriente».

Una persona, normal, pero que en cada una de sus apariciones públicas se rodea de cientos de seguidores que le piden autógrafos en sitios tan insospechados como sus zapatillas deportivas y que llegan cargados de dulces o regalos. El fenómeno fans de la música, pero trasladado a la literatura. «A mí me parece todo muy positivo, aunque sí es cierto que yo, que no me voy sin firmar hasta la última persona que me lo pide y que además intento conversar un poco cada uno, me he visto a veces un poco agobiado cuando la gente se impacienta en la espera que, a veces pasa. Pero en general hay muy buen rollo. A Santander llevo viniendo desde 2011, siempre en año impar y me tratan de maravilla».

Proceso creativo

El autor reconoce que «escribir es difícil siempre» y que él le dedica unas siete u ocho horas al día. También explica que con sus dos últimas novelas, las de misterio «la cosa está más planificada». «Me gusta dejarme llevar cuando escribo, pero en este caso he planificado mucho. Me compré una pizarra grande que fui llenando de esquemas y fragmentos temporales. Hice hasta diagramas con los nombres de los personajes y compré imanes de colores para identificar el grado de sospechoso que podía tener cada personaje».

Un proceso que repetirá en breve pues aún tiene que escribir la tercera parte de esta trilogía que estará en las librerías el año que viene. ¿Después? «No lo sé. Tendré que sentarme con la editorial, ver qué tal ha ido, qué piensan los lectores y qué se nos ocurre. Lo que está claro es que a mí me gusta mucho escribir. No cierro ninguna puerta».