Nuria Espert | Actriz

«El público me dirá cuándo debo irme»

La actriz Nuria Espert en un momento de 'El romancero gitano'. /Javier Carrión
La actriz Nuria Espert en un momento de 'El romancero gitano'. / Javier Carrión

Hoy presenta en el Teatro Casyc de Santander, en el marco de la UIMP, una particular versión de 'El romancero gitano', «un montaje muy personal y hermoso, violento y bello por momentos»

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

Nuria Espert y Lluís Pascual vuelven a fijarse en Federico García Lorca, el poeta y dramaturgo que ha ocupado un lugar destacado en la trayectoria profesional de ambos. Hoy acercan al Teatro Casyc de Santander un espectáculo a partir de 'El romancero gitano', dentro de las actividades culturales de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). La escritura de Lorca cobra vida a través de la voz y la presencia escénica de Nuria Espert y la puesta en escena de Lluís Pascual, dos grandísimas figuras de nuestro teatro. Porque Nuria Espert (Hospitalet de Llobregat, Barcelona, 1935) es una leyenda viva de nuestro teatro. En 2018, cuando le otorgaron el premio Princesa de Asturias de las Artes, la actriz interpretó en el Teatro Campoamor de Oviedo un fragmento de 'Doña Rosita, la soltera'. Era una forma de reivindicar su vínculo con Lorca.

-¿Qué siente al volver a Lorca con este particular romancero gitano?

LA FICHA

La obra
Es una selección de textos de 'El romancero gitano' de Federico García Lorca, junto con vivencias personales que relatan la relación de Nuria Espert con el poeta granadino.
El lugar
Organizado por la UIMP, tendrá lugar en el Teatro Casyc de Santander.
El momento
Hoy, a las 20.30 horas.

-Es como volver a casa. Este espectáculo, bajo la dirección maravillosa de mi amigo Lluís Pascual, me produce una alegría enorme. Este montaje me da la oportunidad de acercarme a los mejores versos de Lorca y buscar dentro de mí misma y de mi propia vida. No es un recital al uso con poemas, uno detrás de otro, sino que los versos se entrelazan con cuestiones sobre la relación de Lorca con mi vida. Es un montaje muy personal y hermoso, violento y bello por momentos.

«He trabajado con una larga lista de directores que me han hecho como soy hoy»

-En este montaje vuelve a contar con la dirección de Lluís Pascual.

-Lluís Pascual es el director y también hizo la selección de poemas. Hay mucho amor en este montaje.

-He leído que empezó de niña en el teatro recitando a Lorca, ¿cómo ha sido su relación con el poeta a lo largo de los años?

-Mi relación con Lorca queda muy bien explicada en este romancero, son las cosas privadas que se introducen en el montaje para explicar el por qué de mi pasión por el poeta granadino.

-¿Puede adelantarnos algo?

-Mis padres eran muy aficionados al teatro y yo crecí recitando las poesías que ellos nos enseñaban. Más tarde, con nueve años, a mi padre le prestaron 'El romancero gitano' y eligió unos poemas que me aprendí de memoria... Así fue como empezó todo.

-Usted puede decir que lo suyo ha sido toda una vida dedicada al teatro...

-Ahora, ya con más de ochenta años, sí puedo decir que mi vida ha estado entera entregada al teatro.

«Vivimos un momento de cambio con actores y directores jóvenes que están muy bien formados»

-¿Y qué le ha enseñado la interpretación?

-Una vida plena de disgustos, de alegrías, de éxitos y de equivocaciones, como todo el mundo. Pero sobre todo, me siento muy ligada a ese público que es el que me ha sostenido toda la vida sobre el escenario. Con los años se ha creado una confianza mutua entre el público y yo. Ellos saben de mi sinceridad y yo les agradezco su fe en mi y en mi trabajo.

-De todos sus trabajos, ¿de cual guarda mejor recuerdo?

-Siempre nos parece el mejor el que estamos haciendo en este momento porque es para el que te preparas y al que dedicas tus horas. Mis días pasan ahora preparándome para 'El romancero gitano', esté o no sobre el escenario. El teatro es mi vida.

-¿Hay algún personaje que todavía no ha interpretado?

-He tenido el privilegio de tener mi propia compañía desde los 24 años. Eso me permitió elegir lo que quería hacer y con quien lo quería hacer. Y, sobre todo, elegir a mis directores que son los que han dejado su huella en mi persona y me han ayudado a perfeccionarme como actriz con el paso de los años. He crecido con ellos, porque cada director me aportó su manera de ver el teatro o enfocar los textos y eso me ha cambiado con el paso de los años.

-¿Qué le pide usted a un buen texto teatral?

-Es difícil decir porque cada texto es diferente y tiene algo que le hace especial. Elijo los textos por distintos motivos y todo depende de mi estado de ánimo personal, del estado del teatro español o el de el país. Todo cuenta a la hora de elegir un nuevo trabajo.

-¿Y qué le pide a un buen director?

-Un director debe saber del teatro tanto o más que yo.

-Eso es difícil...

-No lo es, porque un director mira el teatro desde un punto de vista diferente al que tengo yo, más cercano al público. Mis puntos de vista parten siempre desde el escenario y para el director es diferente. He trabajado con una larga lista de directores que me han hecho como soy hoy.

-Más de ochenta años y sigue en un escenario. ¿Cuál es la clave de su éxito?

-Salud, memoria y el entusiasmo que todavía tengo hoy.

-¿Alguna vez pensó en jubilarse?

-No pienso en ello. Es el público el que te dice cuándo llega el momento de irte, de jubilarte. También me retiraré si pierdo la memoria o el entusiasmo.

-Si hiciera balance de su vida ¿con qué se queda?

-Con una vida privada exitosa. Un matrimonio de éxito, dos hijas maravillosas y una nieta extraordinaria. También estuve siempre rodeada de buenos amigos ¿qué más se puede pedir? Yo creo que nada más.

-Terminemos hablando del panorama teatral, ¿cómo lo ve?

-El teatro siempre necesita gente nueva, renovarse y cambiar. Y en este momento es lo que está pasando. Hay gente joven muy bien formada, directores interesantes... Porque el teatro es reflejo de la sociedad, que hoy está revuelta. Y cuando algo se revuelve es para cambiar puntos de vista y gustos. El público ha cambiado de gustos y también los actores actúan de otra manera. Veremos que sucede en el futuro.