Ciclismo

Isacc Suárez: «Recuerdo mucho los viajes»

El cántabro Isaac Suárez es uno de los mejores corredores de ciclocross de los últimos años./Luis Palomeque
El cántabro Isaac Suárez es uno de los mejores corredores de ciclocross de los últimos años. / Luis Palomeque

El ciclocrossista de Los Corrales de Buelna, el menor de tres hermanos Suárez, se crió en una saga de ciclistas y creció rodeado de bicicletas desde la infancia

Adela Sanz
ADELA SANZTorrelavega

Para quien crea en el destino, Isaac Suárez (Los Corrales de Buelna, 1979) estaba abocado a convertir la bicicleta primero en su pasión y después en su profesión. La segunda parte le costó un poco más, pero también lo consiguió este ciclista que «desde muy pequeño» creció rodeado de pedales, cascos y planes de entrenamiento. Isaac es el menor de tres hermanos y nació en una familia con una pasión común: el ciclocross. «Mis padres y mis tíos competían y mi hermano Raúl y después Antonio continuaron con la saga hasta que me uní yo. Y ahora mis sobrinos Kevin y Alain».

Isaac empezó «desde muy pequeño, a los seis o siete años» a competir siguiendo la costumbre familiar. «Combinaba correr en las carreras de escuelas, pero empecé a competir a partir de categoría cadete y juvenil». Después, fue cuando llegó el ciclocross a su vida. De su infancia recuerda sobre todo que «había muchas bicicletas. Uno de mis primeros regalos fue una bici». El deporte del pedal lo ha mamado «desde crío. Mi madre, Mercedes, incluso, fue la primera mujer directora de equipo en Cantabria». Suárez aprendió a darle al pedal con «mis hermanos y mis padres en Los Corrales. En aquel momento jugábamos mucho con la bici, pero desde muy pequeño tuve una a la que habían quitado las bielas».

Aquella época la recuerda con especial cariño. «Me acuerdo muy bien porque tengo muchos buenos momentos de cuando viajábamos. Antes no había autovías y eso hacía que los desplazamientos fueran largos. A todos siempre nos ha gustado mucho viajar y, aún hoy en día, con Kevin y Alain, seguimos viviendo esos instantes familiares en los que estamos juntos».

El pequeño de los Suárez comenzó a correr en «el club ciclista La Paz» en Los Corrales, que «era el que tenían de mis padres». Empezó en las escuelas «y hacía alguna carrera puntual». Entonces Isaac rodaba en ruta, «no había ciclocross», explica sobre sus comienzos. Durante sus primeras temporadas, «sobre todo íbamos a entrenar en el Polígono de Barros, que entonces no había tanta fábrica, y entrenabas sin problemas. Lo hacíamos una o dos veces a la semana y ahí empezamos a crecer», apunta. Isaac salía a prepararse «con sus hermanos y fuimos aprendiendo poco a poco».

De sus comienzos recuerda sobre todo que «siempre me han dejado mucho a mi aire. Ellos -en referencia a Raúl y Antonio- me han enseñado mucho y yo, luego, intentaba hacer lo que me decían y un poco lo que me apetecía en el momento. Lógicamente es mucho mejor que te guíen y a la vez te dejen tu espacio para ir evolucionando». Tiene buenos recuerdos de su paso por las categorías inferiores. «Entrenábamos, pero también usábamos la bicicleta para movernos por ahí durante el tiempo que teníamos libre. En el barrio con los amigos siempre estábamos en bici. Todo el día. La diferencia con los entrenamientos era que a ellos ibas vestido de ciclista, pero después no aparcábamos la bicicleta, sino que seguíamos con ella».

Isaac no tuvo dudas de que su futuro pasaba por el ciclismo. «Es lo que he visto desde pequeño y es lo que me enamoró. Es como con mis sobrinos. Les llevamos a las carreras y ves que se vive. Es un deporte que no te deja indiferente. Forma parte de nosotros», argumenta sobre la inclinación deportiva de los Suárez hacia los vehículos de dos ruedas.

Cuando pasó a amateur compaginaba ya «la ruta con el ciclocross y ya en 2001 me proclamé campeón de España sub 23 en Noja. En ese instante me di cuenta de que podía vivir más del ciclocross que de la carretera». A partir de ese momento comenzaron sus viajes a Holanda y a Bélgica. El de Los Corrales consiguió llegar a profesional. «Es algo que llegó con el tiempo. Siempre tienes ilusión de estar ahí, aunque de pequeño no lo pensaba mucho, porque cuando comienzas sólo piensas en disfrutar y en pasarlo bien». En el ciclocross Isaac se encontraba «en familia». «Llegabas pronto por la mañana y pasabas el día allí. La ruta y el ciclocross son disciplinas muy diferentes», reconoce Suárez.

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