Remo

Las hermanas Lamillar hacen historia en el Club de Remo Barquereño

Adela Lamillar en plena competición animada por los preparadores José Ucelay, Miguel Mayor y Santi Bustillo. /José García
Adela Lamillar en plena competición animada por los preparadores José Ucelay, Miguel Mayor y Santi Bustillo. / José García

Adela y Maite Lamillar baten el récord de remoergómetro en sus categorías de veteranas, logrando el mayor éxito del remo barquereño

VICENTE CORTABITARTE San Vicente de la Barquera

El pabellón polideportivo de San Vicente de la Barquera vivió recientemente uno de esos acontecimientos deportivos que pasan a la pequeña historia del municipio, tanto por el meritorio logro conseguido por sus protagonistas como, sobre todo, por lo que representa de esfuerzo y compromiso.

Las hermanas Adela y Maite Lamillar optaban a conseguir sendos récord de España en remoergómetro en sus respectivas categorías y lo lograron ante el entusiasmo de sus familiares, amigos, compañeros del Club de Remo y vecinos en general que llenaban las gradas del pabellón barquereño y que no cesaron de animarlas para llevarlas en volandas hasta conseguir su sueño de superar la marca establecida

Estos no son de esos récords que terminan teniendo su reflejo en los grandes medios nacionales, pero eso no le resta un ápice de valor, todo lo contrario ya que sus protagonistas lo buscan sabiendo que no contarán con ese reconocimiento mediático al tratarse de un deporte minoritario.

«Estos récords nos hacen muy felices por lo que supone de dar visibilidad a un deporte muy nuestro»

El remoergómetro es un deporte con competiciones reconocidas a todos los niveles desde hace ya medio siglo que surgió a partir de utilizar dicho aparato como el mejor simulador para la práctica del remo fuera del agua cuando que generalmente se utiliza cuando las condiciones climatológicas no son favorables.

Sin embargo su práctica terminó convirtiéndose en una actividad deportiva que cuenta con numerosas pruebas y campeones a lo largo de la temporada. La modalidad mas habitual es la de simular el remo en una distancia de 2.000 metros buscando hacerlo en el menor tiempo posible.

Maite Lamillar que fue la primera que buscó el récord competía a sus 52 años en la categoría de veteranas mayores de 50 años y tenía que lograr rebajar los 8,42 segundos en los que estaba establecido hasta ese momento la mejor marca, consiguiendo rebajarla en 17 segundos al finalizar con un tiempo de 8,25 minutos ante el entusiasmo de todos los asistentes.

Pero la alegría todavía se contenía por ver el resultado que lograba su hermana Adela Lamillar que competía en la categoría de veteranas mayores de 60 años cuyo récord estaba fijado en 10,51 minutos que logró pulverizar al conseguir dar las paladas simuladas para alcanzar los 2.000 metros de distancia en 9,42 minutos, rebajando en 1,09 minutos, lo que hizo desbordar la alegría de todo el pabellón entre abrazos y lágrimas.

Tanto Maite como Adela nunca llegaron a imaginarse que alguna vez en su vida sería protagonistas por conseguir un logro deportivo como este en una modalidad relacionada con el remo que desde niñas vieron como era un terreno acotado exclusivamente para los hombres y que ahora felizmente ya no es así.

Para ellas este es un éxito que las reporta una enorme satisfacción personal. Como confiesa Maite «me hace muy feliz por lo que supone de dar visibilidad a un deporte muy nuestro como es el remo que es lo que nos diferencia de lo que se hace en el resto de los pueblos que nos rodea y porque sirve de ejemplo para los chavales y chavalas de club de lo que se puede lograr con la constancia y con el empeño. Si uno quiere no hay límites y lo que hemos logrado es una demostración de ello».

«Nunca me lo pude imaginar; esto es como un sueño hecho realidad, aún no me lo puedo creer»

«Nunca me lo pude imaginar, esto es como un sueño hecho realidad. A día de hoy no me lo puedo creer, son incesantes la cantidad de felicitaciones que estamos recibiendo por lo que hemos hecho, en momentos como estos ves la gente que te quiere de verdad», confiesa todavía emocionada Adela.

Esta bonita historia se inicio hace apenas dos años cuando los chavales del club para intentar dinamizarlo buzonearon las actividades que desarrollaban animando a la gente a sumarse. Maite desde la barra de las fiestas del Carmen con la que también colabora, contacto con Santi Bustillo preparador del Club que la animó a acudir a remar.

Desde entonces ha surgido un vínculo de las hermanas Lamillar con el remo que no deja de crecer. «Desde el principio nos ha enganchado, lo que te puede aportar el remo es algo increíble», reconoce Maite.

Eso se ha plasmado en salir a remar en diferentes embarcaciones y en competir en la liga regional de bateles aunque lo tenga que hacer en la categoría de absolutas al no existir su categoría lo que las hace acudir en inferioridad de condiciones, pero eso no les importa ya que su objetivo es otro.

Sin embargo el pasado año se hizo una competición de remoergómetro en San Sebastián a donde las animó a acudir Santi Bustillo y para sorpresa de ellas, Adela regresó con una medalla de oro y Maite con la de bronce.

La posterior llegada al Club del preparador José Ucelay, también una persona importante en este logro, viendo sus buenas marcas, las animó para inciar una preparación concienzuda para lograr batir el récord que ahora han conseguido.

Para ello se han venido preparando a lo largo de los últimos meses, muy especialmente desde el verano, con duros entrenamientos a lo largo de 4 ó 5 días a la semana durante cerca de dos horas en cada jornada. Ahora estas dos mujeres hermanas pueden saborear el haber escrito una de las páginas más importantes del Remo Barquereño.

 

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