"En León, con 5.000 racinguistas, se me puso la piel de gallina"

Miriam Peña, junto a la maqueta de los antiguos Campos de Sport./
Miriam Peña, junto a la maqueta de los antiguos Campos de Sport.

A la responsable del área social del club, una mujer en un mundo de hombres, le gustaría poder "dedicarle mucho más tiempo al Racing"

SERGIO HERREROSantander

Miriam Peña Macarro (Oviedo, 29 de diciembre de 1977) nació en Asturias porque de allí procede su familia, pero se declara STV. Santanderina de toda la vida. Al fin y al cabo, a los dos meses ya estaba por aquí. Cerca de los Campos de Sport de El Sardinero, donde ha pasado gran parte de sus días. Al principio, en la grada, cada dos semanas. Con la bufanda al cuello y "dando botes". Ahora, también los lunes. O los miércoles. O un viernes. Cuando toca. Subió por las escaleras de la platea hasta las oficinas y pasó de aficionada a directiva cuando el club de sus amores la llamó a filas. Para encargarse del área social. Para aportar su experiencia al otro lado de los muretes que separan el terreno de juego de las tribunas. "Hay momentos en que me da la impresión de que estoy renunciando a algo. Pero, por otro lado, me parece una responsabilidad muy grande, un honor y un orgullo", comenta sobre su cambio de vida racinguista. La única mujer sentada a la mesa del Consejo de Administración. Trata de abrir hueco para las que vengan detrás. "¿Mujeres en el fútbol? ¿Por qué no?". Se acerca un momento clave para su negociado. El play off de ascenso, en el que el estadio racinguista acogerá el mayor número de espectadores. Confía en el salto de categoría. "Creo que somos el rival a batir".

El club decidió apostar por alguien del racinguismo de base para gestionar el área social del club, ¿cómo ha llevado el paso de la grada al Consejo?

Hay momentos en que me da la impresión de que estoy renunciando a algo. En los viajes... Me gustaría estar con el resto de la afición. Pero por otro lado me parece que es una gran responsabilidad, un honor y un orgullo. Además, creo que es importante que haya alguien que ha estado en la grada en el Consejo, pendiente de todo esto.

¿Cómo valoran su labor sus antiguos compañeros de bufanda, asiento y viajes?

No son muy objetivos, porque me quieren mucho (sonríe). Siguen siendo compañeros, un par de veces al año intento hacer un viaje de bufanda y autobús. De todo hay. Creo que estoy pagando un precio y no sé si podré volver a todo eso. La gente me apoya, les pido ayuda y me la dan. Alguna crítica también hay.

Tras dos años en el club, y después de la liberación, ¿de qué se siente más orgullosa?

Del voluntariado, sin ninguna duda. De haber implementado más esa figura. No gracias a mí, pero hemos intentado darles más empaque, más valía, más actividades... Cuando empecé yo, no llegábamos a 30 y ahora estamos en 60.

¿Qué sería del Racing sin ellos?

¿Qué sería del club sin los voluntarios?... Llevan un peso importantísimo. Hay labores que, si no están ellos, no se cubren.

Si el club asciende a Segunda y se arregla el aspecto económico, ¿hay algo planteado para premiar su labor? ¿Quizá ya no haga falta la figura del voluntario?

O sí. La esencia del voluntariado no es cubrir un puesto de trabajo que no se puede pagar, sino todo lo contrario. Es un complemento y seguirán siendo importantes y necesarios. Quizá no se les necesitará en las puertas, pero tal vez sean necesarios para acompañar a los niños, por ejemplo. Siempre son imprescindibles y siempre son bienvenidos, sobre todo.

¿Y los consejeros? Porque usted tiene su trabajo fuera del club para ganarse el pan.

Me gustaría dedicarle mucho más tiempo al Racing. Tengo un trabajo, con el que como y siempre creo que estamos haciendo menos de lo que deberíamos. No damos para mucho más.

¿Cuál ha sido el momento más problemático?

La despedida de Pedro Munitis. Aquel día lloré desconsoladamente. Por todo. Por esos dos años, por la gente, por nosotros... Aunque duro es cada día, sacar adelante esto en las condiciones en las que estamos.

Pero en su área, por ejemplo, vivió aquel asunto de la duplicidad de carnés.

Eso fue muy frustrante. Que tu propia gente te engañe... Pero no puedo decir que he vivido un momento malo, porque estaría mintiendo.

¿Qué siente cuando ve un desplazamiento como el de León?

Yo me fui a la grada en León. Con 5.000 racinguistas, se me puso la piel de gallina, como a todos. Y nostalgia.

8.439 abonados. Es un número respetable, ya que en algunas temporadas en Primera no se superó, aunque también es cierto que es ligeramente inferior a la de la pasada campaña.

Me parece que es una cantidad buenísima en Segunda B. La gente se anima cuando el balón entra. No conseguir el ascenso la pasada campaña ha podido afectar.

Parece que las adversidades han hecho renacer al racinguismo y lo han unido un poco más.

Hubo un antes y un después el día del plante, pero también de la ampliación de capital. Fue muy duro, pero de lo más bonito que he vivido. Y el ascenso que espero que vivamos ahora.

Con el equipo en Segunda B, ¿hay riesgo de que los niños y niñas de ahora se olviden del Racing y prefieran a Real Madrid o Barcelona?

Lo hay. Estamos intentando compensar que no vean al Racing en la tele, viéndolo en sus coles, en los entrenamientos, que vengan... Con presencia física. La Academia... Yo creo que se nota. Se ve una cantidad de niños con camisetas del Racing que no se veían hace seis años. Ser más cercanos. Esa es nuestra herramienta.

¿Qué significa para el Racing contar con un espacio como La Gradona de los Malditos?

Considero que es algo imprescindible en cualquier club. No tienes televisión, pero tienes un nivel de animación que es noticia. Todas las directivas del resto de clubes nos dicen "qué envidia".

La implicación de las peñas es ahora mayor.

Sí. Hay críticas sobre si hemos dado demasiado poder a las peñas. Me gustaría que esa gente viniera y me diera sus razones para decir que les hemos entregado el club. No sé qué decisiones deportivas toman, qué decisiones sociales toman, qué decisiones económicas toman para decir que les hemos entregado el club. Intentamos mimar a ese, igual que al de Tribuna Central o al de movilidad reducida.

Si el Racing asciende, la Liga de Fútbol Profesional obliga a que todos los espectadores estén sentados. ¿Recolocarán los antiguos asientos en Preferencia Norte o se plantearán otro tipo de medidas?

Estamos buscando soluciones y presupuestos que cumplan la normativa y que faciliten que la grada siga siendo de animación, sin riesgos. La idea es renovarlo.

Viendo cómo está el estadio, ¿temes por la seguridad de los aficionados?

Sí, claro. Sí está peligroso. Se van a notar mucho las obras estructurales que se están realizando.

Aún es noticia que una mujer sea consejera de un club de fútbol. ¿Cómo se siete en un mundo tradicionalmente gestionado por hombres?

Hay pocas mujeres y, las que hay, normalmente se dedican al área social. Estoy cómoda por la gente que está a mi alrededor. Pero, por ejemplo, en Pamplona, cuando llegué y dije que era directiva, el policia que estaba en la puerta me señaló con el dedo y me dijo:"¿Tú?". Se nota mucho.

En la última Junta de Accionistas le tocó vivir un momento desagradable en este aspecto. Un abonado se refirió a usted como "la chica esa que lleva lo del área social".

Manolo Higuera, que ya me va conociendo, contestó antes de que yo saltara. Pensé, "¿en qué mundo vives?". Sigue sin haber igualdad ni en el mundo del fútbol ni en ningún sitio. Pero eso ya está un poco antiguo. Fue una falta de respeto tremenda. Me habría dado igual que fuese "la chica", que "el gordito", "el calvo"...

Sonia Díaz es la presidenta de la Asociación de Peñas; Alicia García, la Defensora del Abonado... Las mujeres se están haciendo fuertes en los estamentos sociales del racinguismo.

Seguimos con ese chip en que la mujer tiene una sensibilidad especial para ciertos temas, que no tienen los hombres, pero seguimos pensando que las mujeres no están capacitadas para otros temas. ¿Dónde va una mujer en el área deportiva?, por ejemplo. Y, ¿por qué no? En otros deportes, sí, pero en el fútbol, no.

El club va dando pasos y contará la próxima temporada con un equipo femenino propio, por fin.

Esa es la idea. Creo que hasta ahora las hemos apoyado muy poco. Llevamos tres años metidos en ciertas batallas, que a veces nos han hecho olvidarnos de que hay otros frentes que se pueden trabajar.

¿Qué le pareció que el Rayo Majadahonda pusiese el precio de las entradas del pasado domingo a 25 euros?

Un abuso. Confío que si pasamos la eliminatoria, el resto de clubes no haga lo mismo. Nos argumentaron que era por el criterio deportivo, porque no querían jugar en casa como si fuese El Sardinero.

El buen resultado del partido de ida, ¿cree que puede mermar la cifra de espectadores de cara al domingo?

Sí lo está mermando. El abonado va a venir igual, porque el ritmo de venta es buenísimo. Pero del resto, va a bajar. Cuanto más te juegas, más gente viene.

¿Que le parece que, en muchos partidos, haya 1.000 o 2.000 abonados que no acuden al estadio?

Intento darle la vuelta y pensar en positivo. Pienso que hay gente que sigue siendo fiel para sacar el abono, pero sólo va cuando le apetece. Es un abonado o abonada fiel. Y que al play off vendrán, porque el año pasado no fallaron.

¿Cómo marcha el sistema de venta de entradas por internet?

El lunes creo que se habían vendido más de 200. No está mal, para no haberse anunciado apenas. El funcionamiento está siendo satisfactorio.

La afición ya ha demostrado que la categoría se le queda pequeña. ¿Ve al equipo capacitado para lograr el ascenso?

Sí. Creo que hay mentalidad ganadora. De jugadores profesionales, de una categoría superior. Y creo que lo mejor que le ha pasado a este equipo es tener a Ángel Viadero. Aparte de entrenador, es un coach fantástico. Es muy bueno motivando. Tenemos un nivel muy alto. Después de la primera parte de Majadahonda, en la que lo pasamos mal. Después de que los jugadores se relajasen, yo creo que ahora somos el rival a batir.

Más allá del futuro incierto que se cierne siempre sobre el club, ¿cómo cree que repercutiría en el área social pasar otro año más en Segunda División B?

Teniendo en cuenta la necesidad que tendría este área de más dedicación, porque el área social es el socio, pero también es la sociedad civil y también es la responsabilidad social corporativa y hacemos muy poquito, creo que sería una grandísima faena. Necesitas marcas, entidades sociales para poder tener proyectos propios. Esto en Segunda B, no puedes hacerlo. Sería muy negativo. Y en el capítulo de abonados, también. No me extrañaría que perdiésemos una importante cantidad de abonados.

Vamos a ponernos en el mejor los casos. Si el equipo sube a Segunda División, ¿tienen previsto subir el precio de los carnés?

Esa discusión la tenemos mucho. Tenemos un carné muy barato, en comparación con la Segunda División. Somos además el único club que no hace Día del Club. A mi me gustaría que no se tocara.

Y, ¿habrá alguna medida de gracia con quienes han estado al lado del equipo en Segunda División B?

A mi me gustaría y lo hemos hablado ya, de premiar al fiel. Pero hasta que no llegue el momento, hagamos cuentas, sepamos dónde estamos, sea el 30 de junio, paguemos a Hacienda y tengamos el presupuesto del año que viene, la previsión de abonos... Hasta que no tienes eso, no puedes tomar una decisión.

 

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