Momentos de mejora

Momentos de mejora

El Racing tumba al Tudelano con un buen inicio de la segunda mitad | Los cambios efectuados por Iván Ania en el once inicial dan algo más de fútbol al equipo verdiblanco, al que otra vez le costó abrir la lata

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

El Tudelano es, junto al Izarra, uno de los equipos que ha contemplado de forma directa todo el penar racinguista por la Segunda División B. Cuatro años de visitas recíprocas. Al racinguismo, tanto visitar el Ciudad de Tudela como Merkatondoa se le hace muy duro, pese que haga todo lo posible por disfrutar del entorno o los placeres gastronómicos del lugar. Está bien, pero no compensa. El Racing ha ganado al equipo de la Ribera Navarra en los Campos de Sport. Después de aburrir con la misma primera parte de casi siempre, dio un buen arreón tras el descanso para recuperar parte de las sensaciones perdidas y se echó a dormir al final para no quitarle emoción al partido. Un poco menos, pero aún necesita mejorar. Lo importante es que el Racing le dijese por fin adiós al Tudelano. Que el ascenso sirva como despedida.

Iván Ania, a quien le gusta llevar la contraria a las porras periodísticas en cuanto a su alineación –su amplia plantilla y la renta de puntos también se lo permiten–, decidió dar una vuelta de tuerca más a su apuesta. Dando por hecho que el rival se iba a cerrar en su campo en busca de la sorpresa en los Campos de Sport, cambió el dibujo para intentar abrir la lata cuanto antes. Para que no pasase lo mismo que frente al Real Unión. Así, le dio descanso a Sergio Ruiz, a quien separó de su pareja de hecho con Mario Ortiz, y ofreció una oportunidad a Quique Rivero y Rafa de Vicente en el centro del campo. 4-3-3. O 4-1-4-1, según lo quieran ver. El invento ofreció un juego algo más alegre, aunque a los cántabros les costó abrir la lata. El otro damnificado fue el habitual puesto de mediapunta: Noguera y Cejudo, en el banquillo. La última de las sorpresas fue la titularidad del hasta ahora desaparecido Redru en el lateral izquierdo en lugar de Julen Castañeda. Pero el entrenador del Tudelano debió escuchar las declaraciones previas del técnico verdiblanco y optó por salir valiente y con una presión alta sobre el conjunto cántabro. Aunque el ímpetu racinguista acabó metiendo a su rival en su campo.

Ayer, el responsable de los videomarcadores de los Campo de Sport tuvo trabajo en la primera parte. Pero más que nada con los goles que se iban produciendo en otros campos del grupo. Que si la Gimnástica, que si la Unión Deportiva Logroñés... Oye, pues el Mirandés va perdiendo con el Leioa. Mientras tanto, en Santander, poco que contar. El Racing dominaba y se personaba con asiduidad más allá de la línea de tres cuartos, pero en veinte minutos, un remate forzado de Barral que Óscar López tocó con el pie para mandar a córner fue el único argumento local para que las pantallas gigantes contasen alguna buena noticia propia. El partido era un calco de la mayoría de los anteriores. Dominio sin premio. Ataque romo. Más inocente que una borrachera de limón. Hubo que esperar hasta el minuto 31 para ver al Racing inquietando al meta visitante. Un tiro desde la frontal de Nico Hidalgo lo repelió el arquero. El rechace le cayó a Barral, que mandó la pelota a la Tribuna Sur. Y todo esto, con la que empieza a ser una preocupante dependencia del equipo de Iván Ania de su hombre más peligroso: Hidalgo. Un ratuco después, al motrileño ya le tocó hasta rematar de cabeza. Un intento de testarazo a centro de Buñuel se marchó demasiado cruzado.

2 Racing

Iván Crespo, Buñuel, Redru, Olaortua, Figueras (Julen Castañeda, min. 36), Rafa de Vicente (Noguera, min. 73), Nico Hidalgo, Mario Ortiz, Barral, Quique Rivero y Cayarga (Cejudo, min. 65) .

1 Tudelano

Óscar López, Delgado, Arellano, Meseguer, Lalaguna, Rúper, Adán Pérez, Néstor Salinas (Tepa, min. 65), Gabarre, Víctor Bravo y Ardanaz (David Soto, min. 54).

el detalle
El equipo del Racing Féminas, que la pasada semana logró ascenso a la nueva Primera B del fútbol femenino, saltó al césped antes del partido y recibió el homenaje de los Campos de Sport.
goles
1-0, min. 48: Rafa de Vicente. 2-0, min. 60: Barral. 2-1, min. 86: Ion Vélez.
árbitro
Fernández Rodríguez (Comité Gallego). Amonestó a los locales Buñuel y Olaortua y a los visitantes Meseguer, Adán Pérez y Lalaguna.
incidencias
Campos de Sport de El Sardinero. Césped en buen estado, en una tarde fresca pero apacible.
el público
8.322 espectadores en las gradas del estadio verdiblanco según los datos facilitados por el club.

A falta de buenas nuevas, llegó una mala. Y habrá que esperar para conocer la verdadera gravedad del asunto. Julen Castañeda salió a calentar. Algo pasaba. Figueras ya no aguantó más y se sentó sobre el césped. Lesión. El Racing pierde a uno de sus pilares. A ver hasta cuándo. Y Rafa de Vicente falló lo inexplicable. El equipo cántabro completó una gran jugada colectiva tras un error en la entrega del Tudelano. El balón circuló de derecha a izquierda. Recibió De Vicente, que desbordó a un rival con un brillante control. El andaluz se plantó ante el portero, pero su remate se marchó cruzado. Manos a la cabeza. Descanso. El Día de la Marmota. El nuevo centro del campo verdiblanco había dado un poco más de fútbol al equipo, pero el mordiente arriba seguía siendo el mismo. Casi nulo.

Los obligados a reivindicarse, los hasta ayer olvidados de Ania durante unas cuantas semanas, fueron los encargados de reescribir el monótono guión racinguista. Una buena acción de Redru la culminó el sevillano con un centro al área que Rafa de Vicente tocó lo indispensable para mandar la pelota a dormir junto al poste izquierdo, fuera del alcance de Óscar López. La perspectiva cambió por completo.

Rival maniatado

Ante un rival incapaz de hacerse fuerte en campo rival y con el ansia verdiblanca de volver a ser un rodillo en ataque, el Racing continuó haciendo lo mismo. Sin un ritmo especialmente alto, pero dominando y llegando de vez en cuando. Sobre todo, con un Nico Hidalgo que a estas alturas de temporada hace lo que quiere. Que le dure. El granadino ganó la línea de fondo con una facilidad pasmosa y su pase atrás le llegó a Barral. El gaditano sacó un buen regate dentro del área, pero su duro disparo lo taponó un zaguero.

Ambos fueron los principales protagonistas de la acción posterior. Hidalgo forzó la falta a unos diez metros del área. La pizarra de Ania salió a relucir. Quique Rivero se colocó frente a la pelota. Buñuel amagó el desmarque hacia la derecha, pero el cabezonense sacó a su izquierda, a Rafa de Vicente. El malagueño trianguló hacia la posición de Barral, detrás de la barrera del Tudelano, y ahí el veterano ariete marca la diferencia. Al caldero.

La victoria frente al Tudelano tuvo aún algún daño colateral más. Rafa de Vicente –que vio la quinta amarilla– se marchó con molestias y tuvo que ser sustituido por Noguera. Y para el derbi frente a la Gimnástica del próximo domingo, además de al lesionado Figueras, en el centro de la zaga el técnico asturiano pierde además a Olaortua por sanción.

Cejudo, que entró en la segunda mitad en sustitución de Cayarga, suele asomarse desde el banquillo y con el partido un poco más abierto, con la chistera sobre la cabeza. Varita en mano. El pontano, con apenas unos pocos toques, desarboló a toda la defensa navarra y su tiro al palo largo lo despejó Óscar López con una buena mano. Parada previa a un gol anulado al Tudelano tras una mala gestión defensiva del conjunto cántabro. El asistente apreció fuera de juego. Muy protestado por los visitantes. Precisamente desde la Comunidad Foral llegó la réplica racinguista. El zapatazo de Buñuel, que buscaba la escuadra, se marchó fuera. El Racing bajó de revoluciones con la ventaja en el marcador, pero todavía tuvo alguna opción para marcar, como la de Noguera, a pase de Nico Hidalgo. El madrileño la quiso ajustar demasiado y la pelota no vio portería.

La relajación verdiblanca tuvo castigo. Exceso de confianza. Por dar vida a un rival prácticamente moribundo. Ion Vélez aprovechó una serie de rebotes dentro del área verdiblanca para hacer el 2-1. A sufrir de forma innecesaria. Por fortuna, no hubo que lamentar más daños aparte del toque de atención. El triunfo deja al Racing un paso más cerca del título liguero, pese a la victoria del Mirandés. Son once puntos, más la diferencia favorable de goles, a falta de 18 por disputarse. En el más complicado de los casos, con siete puntos más es suficiente. Dos triunfos y un empate para empezar a pensar en lo que realmente importa. Aunque primero, esta semana, toca derbi. Y cada uno se juega lo suyo. La emoción está servida.