Vela

«Esta etapa va a ser durísima y muy peligrosa, por eso puntúa doble»

Imagen del archivo de Ñeti Cuervas Mons./DM
Imagen del archivo de Ñeti Cuervas Mons. / DM

Ñeti Cuervas Mons, que sufre un lesión muscular en la espalda, cree que su sustituto en esta tercera etapa, el neozelandés Sinclair, va a ser «el músculo del 'Mapfre'»

Susana Echevarría
SUSANA ECHEVARRÍASantander

La tercera etapa de la Volvo Ocean Race ha comenzado este domingo y el cántabro Neti Cuervas Mons se tiene que conformar con seguirla desde casa, donde se recupera de una lesión de espalda, que tras las primeras pruebas se cree que es muscular. El regatista cántabro se perderá una de las etapas más duras que se vivirán en la competición. Los barcos de la Volvo han partido de Ciudad del Cabo y tendrán que llegar a Melbourne (Australia) en un plazo de 16 a 18 días, aproximadamente. La flota tendrá que descender hasta los 'cuarenta rugientes' o también conocidos como los 'cuarenta aulladores', que se llaman así por el ruido que hacen los vientos en esa zona del mundo y porque se llega a la latitud 40º S. En ese punto del planeta, las borrascas que rodean la Antártida, las grandes olas, el viento, las bajísimas temperaturas e incluso los icebergs ponen al límite a los navegantes. Esta etapa, que la Volvo recupera 12 años después, es un 'sueño' y también un reto para cualquier regatista oceánico. Pero el proa y capitán del 'Mapfre' tendrá que esperar otra ocasión.

-¿Cómo se encuentra viendo que se ha quedado en tierra?

-Estoy bien. Esperando a recuperarme de la espalda que es lo más importante. Tenía molestias en la parte baja de la espalda cuando realizaba un esfuerzo fuerte, sobre todo movía muchas velas, se producía un bloqueo y me dejaba sin poder moverme. Por eso he preferido no arriesgar y quedarme en tierra en esta etapa. No podía poner en peligro ni salud ni las posibilidades del equipo. No me ha gustado tener que abandonar ahora, pero me he visto obligado a hacerlo.

-Esto fue el resultado de su caída en la etapa in-port de Lisboa ¿no?

-Si. La vela me arrastró cuando estábamos haciendo una maniobra y me dí un golpe fuerte en la espalda. Al principio me dolía mucho, pero en los días siguientes mejoré, así que pensé que ya estaba bien. Pero a mitad de etapa, cuando tenía que hacer algún esfuerzo, a todas horas, me volvió a molestar la espalda. Hasta el final de la etapa he ido tirando con ibuprofenos, pero no podía continuar a bordo de esta manera. Tras las primeras pruebas (el regatista cántabro se trasladó la pasada semana, cuando terminó la segunda etapa, desde Ciudad del Cabo hasta la capital de España ) que me han hecho en Madrid se cree que es una lesión muscular, así que será cuestión de cuidados y tiempo.

-¿Y le dará tiempo a incorporarse a la tripulación en Melbourne?

-No lo sé. Es muy difícil predecir una fecha exacta de recuperación. Quiero estar listo lo más rápido posible, pero también mi objetivo es estar al cien por cien recuperado. Yo creo que si me recupero bien podría estar en la recta final de la competición, que es muy larga. Así que ya estamos trabajando en ello.

-¿Con qué ánimo han partido sus compañeros hacia Melbourne?

Con el ánimo alto, pero con la cabeza muy fría. Somos líderes pero todavía quedan muchas etapas. Son 11 etapas, a cada cual más dura, y todavía solo hemos cubierto dos, así que hay que tener la cabeza muy fría.

-¿Cómo es el equipo que afronta esta tercera etapa?

-El equipo físicamente es muy fuerte. A pesar del desgaste que suponen ya los días de competición, la gente está aguantando bien. Durante los entrenamientos previos a la Volvo entrenamos todos mucho y la verdad es que tenemos un gran equipo, por lo que las rotaciones y las sustituciones de un navegante por otro no nos preocupa. Tenemos gente de mucho nivel para poder seguir peleando por la victoria.

-Hablemos de su sustituto, el neocelandésd Louis Sinclair

-Es un fenómeno. Es un deportista impresionante físicamente. Tiene 26 años, mide 1,88 metros, pesa 95 kilos y en la pasada Copa América, a bordo del Abu Dahbi, fue uno de los artífices de la victoria del sindicato estadounidense. Es muy joven, pero tiene ya una gran experiencia en regatas importantes. Le va a poner músculo al 'Mapfre'. Todos confiamos mucho en él en esta etapa tan dura que nos llevará a Melbourne.

-Pero seguro que no hace todo lo que usted hacía a bordo, ya que era el médico, el capitán e incluso el MacGyver del 'Mapfre' por ser el que mejor conocía el barco

-Bueno, mis funciones a bordo eran varias, pero se las repartirán entre todos ellos. Xabi asumirá las funciones de capitán y Willy y 'Patán' (Pablo Arrarte) conocen el barco a la perfección también y además tienen mucha experiencia a la hora de hacer reparaciones o cosas similares. Además, si pasa algo pueden consultar al exterior, así que me imagino que no haya problema. De todas maneras, espero que me echen de menos (ríe).

-Este año la estrategia de casi todos los equipos es hacer las rotaciones muy pronto.

-Si. Además de nosotros, el 'Vestas, el 'Brunel' y el 'Dongfeng' también han hecho rotaciones y han cambiado a varios de sus tripulantes. Yo creo que es algo esencial si quieres ganar la competición. Cuando competimos con el 'Telefónica' el no rotar fue un error que cometimos y que luego pagamos. Ahora ya hemos aprendido la lección.

-¿Qué nos puede decir de esta tercera etapa entre Ciudad del Cabo y Melbourne?

-Que va a ser durísima. Hace 12 años que no se hacía esta etapa en la Volvo y este año se ha recuperado. En ediciones anteriores se iba por otra ruta, pero no se navegaba tan cerca de la Antártida y en esta ocasión sí. Se navega por el Sur del Índico, donde hay olas grandes, mucho frío e incluso zonas con icebergs (no muy grandes y a veces indetectables por los radares, que pueden romper el casco de los V065, que navegan grandes velocidades). Por este plus de peligrosidad, esta etapa puntúa doble, aunque en teoría será más corra que la segunda, que duró poco más de 19 días. En ésta yo creo que podríamos tardar unos 17 días.

 

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