Telefónica se lanza con CaixaBank al negocio de los créditos rápidos para «diversificar» ingresos

Una pareja pasa junto a una tienda de Movistar en un centro comercial./ R. C.
Una pareja pasa junto a una tienda de Movistar en un centro comercial. / R. C.

Los clientes de Movistar podrán tener préstamos de hasta 3.000 euros en menos de 48 horas, con un interés del 16,5% y más de tres años de plazo

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El negocio bancario puede convertirse este 2019 en el nuevo terreno de juego donde compitan los gigantes europeos del sector de las telecomunicaciones. Orange estrenó en julio pasado en Francia el primer banco de las 'telecos' con tarjetas y cuentas gratuitas para sus clientes -a España llegará en el último trimestre-, aunque accesible solo a través de su aplicación móvil, y ahora Telefónica le toma la delantera a nivel nacional entrando de la mano de CaixaBank en el negocio lucrativo de los préstamos rápidos.

La multinacional que preside José María Álvarez-Pallete, no obstante, ya tiene experiencia crediticia a través de la sociedad que constituyó en 2014 al 50% junto al banco catalán -tercer principal accionista de la operadora, con un 5% de su capital social- para financiar la venta de terminales a clientes de Movistar. Ahora da un paso más ambicioso en esa estrategia, abriendo incluso la posibilidad a que ambas empresas pudieran aumentar su alianza en el futuro frente a las empresas digitales de finanzas ('fintech') ya establecidas y los gigantes tecnológicos.

De momento, a partir del 10 de abril cualquier persona con un contrato de móvil de Movistar podrá pedir un préstamo vía 'online' (en la web money.movistar.es) de entre 1.000 y 3.000 euros, «sin documentación ni comisiones de apertura o de estudio», destaca la compañía en la nota hecha pública este jueves donde, además, afirma que el proceso será «fácil, ágil y seguro», si bien también sin oficinas físicas ni asesores: todo directamente a través de la Red.

El objetivo declarado de Telefónica es «romper barreras» e ir dando pasos en la estrategia anunciada por Álvarez-Pallete en sus últimas comparecencias públicas de «facilitar la vida a los usuarios». El ejecutivo considera que es la mejor forma de fidelizarles en un entorno donde las guerras de precios se limitarán cada vez más al segmento 'low cost', mientras en el resto de servicios de telecomunicaciones se van elevando los precios de forma casi generalizada a cambio, eso sí, de más contenidos y de mayor calidad, junto a velocidades más altas de acceso.

La «experiencia» la pone CaixaBank, apuntan desde la operadora, que aporta por su parte la «capacidad comercial» gracias a su «amplia base de clientes», a los que garantiza «el tratamiento de sus datos» conforme a las normas de protección. Un grupo de ellos ya conoce esa experiencia desde junio desde 2017, pues a parte de quienes habían financiado su móvil con su sociedad conjunta les ofrecieron acceder al mismo servicio de créditos rápidos.

Mayor competencia

«Han vivido con naturalidad el hecho –explican desde la compañía– de que Movistar pase a ofrecer productos financieros en un entorno competitivo». Un panorama que le ha llevado precisamente a dar nuevos servicios digitales para «avanzar en la diversificación y crecimiento de los ingresos» –a principios de año el volumen total de créditos al consumo concedido por la banca se acercaba a los 86.000 millones de euros, un 8% más que hace doce meses–, según destacó este jueves el presidente de Telefónica España, Emilio Gayo.

Su nuevo servicio de préstamos, denominado Movistar Money, facilitará el dinero «en menos de 48 horas» tras un proceso de identificación «cómodo» en su página web específica. Allí dispondrá de tres modalidades para devolver el dinero, desde un mínimo de dos años a un máximo de tres y medio. Y los intereses a aplicar son en todos los casos similares, ya sea en cuotas de 24, 36 o 42 meses: un TIN (tipo de interés nominal) del 15,35% y un TAE (tasa anual equivalente) del 16,48%.

Los tipos están por debajo del promedio que exige la banca por los créditos preconcedidos a través de sus tarjetas –un 19,95% anual en enero– y también son inferiores a los que se suelen reclamar en el sector de los préstamos rápidos –su tasa no suele bajar del 20% e incluso en ocasiones supera el 25%–, sobre el que el Banco de España viene lanzando distintas alertas para no descuidarse con la 'letra pequeña' porque «no son un regalo» pese a las facilidades aparentes. De hecho, la Asociación Española de Micropréstamos vería con buenos ojos una regulación propia más allá del código de buenas prácticas que ya viene aplicando.