La falta de acuerdo en el reparto accionarial frustra la fusión entre Liberbank y Unicaja

La falta de acuerdo en el reparto accionarial frustra la fusión entre Liberbank y Unicaja
Daniel Pedriza

Los consejos de administración aprueban por unanimidad dar por finalizadas las negociaciones y lo comunican a la CNMV

María Ángeles Samperio Martín
MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

Las negociaciones entre Liberbank, banco al que pertenece la antigua Caja Cantabria y Unicaja no han llegado a buen puerto a pesar de que las últimas semanas parecía que todo iba por buen camino. El reparto accionarial en la entidad resultante ha sido la clave de esta ruptura, que abre las puertas a otras posibles operaciones, si bien desde Liberbank la idea es seguir trabajando en los objetivos marcados para modernizar la entidad, que en el primer trimestre del año ha logrado unos beneficios de 21 millones de euros.

Habrá que esperar acontecimientos, pero lo cierto es que tanto Liberbank como Unicaja han comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que no han alcanzado un acuerdo y que los dos consejos de administración han decidido por unanimidad dar por finalizadas las negociaciones.

LAS CLAVES

Reparto
Liberbank pretendía superar el 40% inicial y Unicaja no ha queridobajar del 60%
Operaciones
La OPA de Abanca que ofrecía 1.700 millones por Liberbank irrumpió en mitad de las negociaciones
Plantilla
UGT insiste en que seguirá luchando por el mantenimiento de los empleos

Las conversaciones comenzaron en diciembre del año pasado para constituir el sexto banco del país pero se produjo un momento determinante cuando en febrero de este año Abanca decidió a hacer una oferta para comprar Liberbank. Carlos Escotet ofreció 1.700 millones de euros para hacerse con el 100 % de Liberbank. La oferta proponía un canje de acciones a las fundaciones de Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria, y, en teoría, un pago de casi 1.300 millones al resto de accionistas. Abanca parecía dispuesta a pagar 0,56 euros por título a los accionistas de Liberbank, según informó en su momento a la CNMV, sin embargo, su propuesta era singular porque se articulaba como una opa por fases que llegaba en plena fusión Liberbank-Unicaja Banco.

Todo se quedó en nada y las conversaciones para la fusión continuaron hasta que ayer se anunció la ruptura. Así, según ha informado Liberbank a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, su consejo de administración ha decidido por unanimidad dar por finalizada la negociación con Unicaja Banco al no alcanzar un acuerdo sobre el reparto accionarial en la nueva entidad.

El sindicato UGT en Liberbank comentó ayer mismo a este periódico que hay preocupación en la plantilla por el futuro de la entidad y que esperan que el fin de las conversaciones no suponga aumentar la incertidumbre. El sindicato insiste en que seguirá luchando por el mantenimiento de los empleos y la mejora de las relaciones laborales en el banco.

De la antigua Caja Cantabria a un banco que mira al futuro

Lo que parece claro es que desde que Caja Cantabria dejó de existir como marca y se 'convirtió' en Liberbank ha llovido mucho y el mundo de la banca ha cambiado. Desde Europa se insiste en que el tamaño de las entidades es importante, aunque otros analistas no lo juzgan tan necesario. Hay que recordar que Liberbank nació en 2011 mediante un Sistema Institucional de Protección (SIP) formado por Cajastur, Caja de Extremadura, Caja Castilla-La Mancha y Caja Cantabria, al que aportaron los activos y pasivos del negocio bancario de cada caja de ahorros. Tras la creación del SIP, se mantuvieron las marcas comerciales Cajastur, Caja de Extremadura y Caja Cantabria así como la marca CCM (utilizada por su filial Banco Castilla-La Mancha). Estas marcas desaparecieron posteriormente, concretamente en el primer trimestre de 2016. Acabaron entonces 117 años de historia aunque Caja Cantabria se convirtió en fundación.

Durante estos años, Liberbank ha tenido muchas posibles 'parejas', pero no ha sido hasta diciembre de 2018 cuando se anunció que se iniciaban conversaciones con Unicaja,. una entidad que también había nacido de varias unciones. Todo parecía ir bien hasta ayer mismo, cuando se anunció la ruptura y sin olvidar el intento de OPA por parte de Abanca.

Ahora todos los ojos parecen mirar a Liberbank mientras el banco mira hacia el futuro. Insiste en sus objetivos para este ejercicio y los próximos, pero mantiene los brazos abiertos a posibles acuerdos o fusiones.

La participación

Desde un primer momento, a tenor del volumen de activos, se dio por hecho que Unicaja Banco obtendría una participación del 60 % y Liberbank el 40 % restante, pero fuentes próximas a la operación matizaron que el grupo andaluz probablemente se quedaría entre el 55 y el 57 %, con lo que Liberbank aumentaría hasta el 43 o 45%. Sin embargo, el tira y afloja entre ambas entidades sobre su participación en el futuro grupo no ha terminado bien y Liberbank ha preferido dar por zanjada las negociaciones.

Hay que recordar que Unicaja Banco se centra en Andalucía y Castilla y León, mientras que Liberbank cuenta con una posición estratégica en Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha y Extremadura. Por tanto, las redes de sucursales son complementarias y sumarían 1.866 oficinas, 1.182 de Unicaja y 684 de la propia Liberbank, que cuenta además con más de un centenar gestionadas por asesores bajo un modelo de franquicia.

Fuentes financieras confiaron en su día en que no hubiera sorpresas y la fusión llegara a buen puerto, lo que no ha sucedido, aunque ponían en duda que el nuevo grupo tuviera un tamaño suficiente para hacer frente a las exigencias regulatorias, las inversiones en tecnología y al retraso en la subida de tipos de interés en Europa.

Liberbank señaló ayer que está «plenamente comprometida» con el cumplimiento de sus objetivos comunicados al mercado. Y Unicaja añadió que, desde su «positiva trayectoria y solidez financiera», seguirá trabajando para cumplir sus objetivos estratégicos de forma individual.

Al margen de la ruptura de las negociaciones, en los últimos días se conoció que Bank of America, asesor de Escotet, afloraba una participación del 7,8 % en Liberbank, lo que le colocaba entre los accionista significativos.

Los últimos datos

Liberbank obtuvo en el primer trimestre del año un beneficio neto de 21 millones de euros, lo que supone un 28,5% menos que en el mismo periodo del año anterior. El resultado se logró con la actividad del negocio típico bancario, sin aportación relevante de atípicos y por operaciones financieras, según informó la entidad. En su comunicación a la CNMV el banco destacó que el margen de intereses y las comisiones crecieron en los tres primeros meses.