El FMI ahonda en la desaceleración de la economía española y reclama al Gobierno reformas concretas

El consejero de Economía del FMI y director del Departamento de Investigación, Maurice Obstfeld. /Efe
El consejero de Economía del FMI y director del Departamento de Investigación, Maurice Obstfeld. / Efe

El organismo empeora su pronóstico para la evolución de la deuda pública y un déficit que llegará al 2,7%, dos décimas por encima de lo proyectado

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

La semana pasada el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció una rebaja de una décima en su pronóstico de crecimiento para España en 2018 hasta el 2,7%. En el informe sobre perspectivas económicas mundiales, empeora sus previsiones de duda, déficit y desempleo para los próximos ejercicios. Así, España crecerá un 1,8% en 2020 y mantiene sus proyecciones para los siguientes ejercicios en el 1,7% en 2021 y en el 1,65% los dos años posteriores.

El organismo, que celebra estos días su asamblea general en Bali (Indonesia), contempla una peor trayectoria del déficit en España, que este año prevén que acabe en el 2,7% del PIB, dos décimas por encima de lo que se proyectó en abril. En 2019 será del 2,3%, tres décimas más.

Debido a esta desaceleración de la economía, el mercado laboral también se debilitará, según las previsiones del FMI. Así, 2018 se cerrará con un desempleo del 15,5%, en línea con las previsiones de abril, aunque al final del horizonte analizado la tasa de paro estará en el 13,8%, dos décimas por encima de los pronósticos anteriores. «En España, hace falta un nuevo ímpetu para impulsar una agenda de reformas estructurales que derive en un mayor efectividad de las políticas activas del mercado de trabajo y que reduzca la segmentación del mercado», afirma el texto.

Y sobre la deuda pública, se prevé que represente el 93,8% del PIB en 2021, un punto por encima de sus pronósticos de abril. En 2022 será del 93% y en 2023 del 92,5%, frente al 90,9% de las previsiones anteriores,

Además de empeorar sus previsiones para España, el organismo internacional dirigido por Christine Lagarde pide un «nuevo impulso» a las reformas del Gobierno. «En España, la agenda de reformas estructurales que pretende aumentar la eficacia de las políticas activas y reducir la segmentación del mercado laboral, necesitan un nuevo impulso«, señala la institución en su informe.

A pesar de estas malas proyecciones, España se mantiene como uno de los países de la UE que más crece. A su 2,7% de crecimiento para este año, le siguen a gran distancia Alemania (1,9% según los cálculos del FMI), Francia (1,6%) e Italia (1,2%). Además, de las grandes economías avanzadas, España es el país que más se impulsa en 2018, solo superado por Estados Unidos, que se desarrollará un 2,9% en 2018.

Guerra comercial de Trump

Respecto a las perspectivas de crecimiento de la riqueza mundial, el Fondo estima que sea del 3,7% tanto este año como el que viene, dos décimas menos que las previsiones de julio. La razón principal es la incertidumbre que viven los países emergentes debido a la guerra comercial iniciada por Estados Unidos y el proceso de subida de los tipos de interés puesto en marcha también por el gobierno de Donald Trump. Así, este grupo de países se estima que crezcan un 4,7% este año y el que viene, dos y cinco décimas por debajo de lo que se había previsto en julio respectivamente.

El FMI destaca en su informe que «los riesgos a la baja han aumentado y el potencial de sorpresas al alza» ha disminuido. El aumento de las barreras comerciales, el endurecimiento de las condiciones financieras, y posibles incertidumbres políticas generadas en Estados Unidos, junto con una inflación inesperadamente más alta, son los principales factores que el Fondo identifica como potenciales frenos al crecimiento.

En cambio, los países desarrollados sufren menos la incertidumbre generalizada y el FMI mantiene una perspectiva de crecimiento de la riqueza del 2,4% este año y rebaja solo una décima, hasta el 2,1%, la del año que viene.

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