El Plan de Vivienda 2018-2021 será retroactivo a 1 de enero para compensar su retraso

Construcción de viviendas en Viladecans. /Lluís Gené (Afp)
Construcción de viviendas en Viladecans. / Lluís Gené (Afp)

Fomento no prevé que hasta la primera quincena de marzo lo firme con las autonomías, a las que «exigirá» que financien el 30% del presupuesto

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El Gobierno ha decidido dar carácter retroactivo al nuevo Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, a fin de que cuando se produzca su esperada entrada en vigor tenga efectos desde el 1 de enero pasado. Así lo anunció este miércoles el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, en un intento por compensar los retrasos que acumula este proyecto.

No obstante, justificó la demora en su deseo de «intentar alcanzar un acuerdo» con los actores del sector, incluidas las administraciones (autonómicas y locales). Ese pacto está tardando bastante tiempo aunque, a su juicio, está «bien empleado». Pese a ello, desde el PSOE le acusaron de «desidia y pereza» por haber dejado «desamparadas a las más de 108.000 familias que dependen de estas ayudas».

La previsión del titular de Fomento es que el plan sea aprobado por el Consejo de Ministros «en breve», para luego firmar los convenios bilaterales correspondientes con las comunidades en la primera quincena de marzo. Ahora bien, «exigirá» a las autonomías que sufraguen el 30% del importe total de las ayudas por el aumento de los recursos que, según Hacienda, van a percibir del sistema de financiación territorial.

Gran parte del dinero del Plan de Vivienda irá destinado a los jóvenes. En concreto, se prevé conceder hasta 10.800 euros a fondo perdido para los menores de 35 años. Esta cantidad, no obstante, no podrá superar el 20% del precio de compra del inmueble en cuestión.

Eso sí, los beneficiarios de la ayuda deberán tener unos ingresos inferiores a 22.365 euros anuales (en 14 pagas), lo que supone tres veces el indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM).

Mayor margen de precio

Las ayudas al alquiler, que cubrirán hasta el 50% de la renta, incluirán a casas por las que se cobren hasta 900 euros mensuales frente al tope actual de 600. Con ello, según el ministro, se quiere compensar el «desequilibrio» de precios que se está viendo en algunos mercados.

Respecto a los desahuciados, se les darán entre 150 y 400 euros para costear el alquiler, dinero sufragado entre el Estado (80%) y las autonomías (20% según la previsión inicial). Además, junto a la Sareb, la banca y las constructoras se establecerá un parque de viviendas en arrendamiento para ese colectivo y también para mayores de 65 años, a quienes se costeará hasta el 50% del arrendamiento o se les dará un tope de 200 euros al mes para suministros (gas, electricidad, agua, etcétera).

 

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