La guerra de Trump al Congreso empuja hacia el 'impeachment'

Donald Trump. /AFP
Donald Trump. / AFP

Un juez le ordena colaborar con las investigaciones financieras

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

Cada día que pasa Donald Trump se lo pone más difícil a la portavoz del Congreso Nancy Pelosi para contener las ansias de 'impeachment' de su partido. El presidente ha pasado de ser el niño de dos años que cada día fuerza los límites de hasta dónde puede llegar, a un adolescente rebelde que se opone frontalmente a cualquier tipo de control, dejando pocas opciones para investigar su conducta sin abrir un juicio político. Algo que muchos creen ya un final inevitable para este camino de obstruccionismo.

La última, el martes, ha sido impedir al antiguo consejero legal de la Casa Blanca Dan McGahn testificar ante el Comité Judicial de la Cámara Baja, lo que desató la ira de su presidente Jerry Nadler. «Este comité escuchará el testimonio de McGahn aunque tengamos que ir a los tribunales para obligarlo», prometió. «Le exigiremos responsabilidades al presidente de una forma o de otra».

Precisamente la elaborada decisión de un juez de Washington DC contra Trump esa misma tarde era el argumento con el que Pelosi intentaba contener la furia de su partido, temerosa de que el 'impeachment' que nunca podrán ganar se vuelva contra ellos en las elecciones. «Acabamos de ganar una batalla», les animó este martes en una reunión de urgencia a puerta cerrada, en busca de su paciencia.

El juez Amit Mehta, nacido en India y nombrado por Obama, tardó apenas seis días en dirimir la demanda interpuesta por el propio Trump para bloquear la solicitud de documentos financieros que interpuso el Comité Judicial de la Cámara Baja a los contables del mandatario. Su respuesta no solo ha sido contundente al reconocer el poder del Congreso para requerir los documentos que necesite en sus investigaciones, sino que la erudita sentencia de 41 páginas supone una hoja de ruta para futuras litigaciones en las que el presidente intente utilizar a la justicia para bloquear al Congreso.

Metha abunda en el histórico papel que ha jugado el brazo legislativo como contrapeso del poder ejecutivo y recuerda que en 1860 otro presidente corrupto llamado James Buchanan sostenía que la Cámara de Representantes no tenía poder para investigarle salvo que abriera un proceso de impeachment. «160 años después, el presidente Donald J. Trump ha retomado la batalla de su predecesor», advirtió. Tras dar un repaso al trabajo de la Cámara en las investigaciones contra otros mandatarios como Woodrow Wilson, Warren Harding, Richard Nixon y Bill Clinton, en investigaciones como Watergate, Whitewater y Teapot Dome, el magistrado ve claro que hay suficientes precedentes como para legitimar el poder investigador del Congreso. «Este tribunal no está preparado para llevarle la contraria a la historia», sentenció.

Su jurisprudencia obligará a otros jueces a rebatir sus argumentos si quieren sentenciar de otro modo. Y, además, resultará muy persuasiva para convencer a otros actores relacionados con Trump a los que se les ha requerido información sobre los negocios del presidente, como el Deutsche Bank. Trump, por supuesto, la considera «una locura» y promete apelarla, para lo que el juez le ha dado apenas una semana. «Obviamente, un juez de Obama», protestó.