Casado intensifica su llamada a la concentración del voto de la derecha

Pablo Casado, acompañado del presidente de la Xunta de Galicia Alberto Núñez Feijóo, en un acto del PP en Vigo. / Efe

El líder del PP agita el temor a una nueva recesión y a un «proyecto de ruptura» de España ante la ventaja de Sánchez en los sondeos

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Los sondeos empiezan a hacer mella en la moral del PP. A apenas un mes para las elecciones del 28 de abril en Génova cunde la preocupación. Y no solo porque, según sus datos, se enfrenten a la pérdida de más de 50 escaños, respecto a los 137 actuales, sino porque su líder, Pablo Casado,tampoco logra la aceptación esperada entre los votantes conservadores. Su estrategia, ahora (en realidad desde hace semanas), pasa por trasladar a ese electorado el temor a lo que puede venir si la suma con Ciudadanos y Vox se queda corta para desbancar a Pedro Sánchez de la Moncloa, una escenario que cada vez parece más factible.

«No necesitamos a tres que hagan algo sino a uno que haga lo que tenga que hacer, que lo haya hecho antes, que sepa hacerlo y que esté dispuesto a volver a hacerlo cueste lo que cueste; a un partido que es el PP y no a tres partidos cuya suma no se sabe qué es lo que va a dar», insistió hoy el líder de la formación en un acto en Vigo, acompañado por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo y la presidenta del Congreso, Ana Pastor.

«No podemos pagar durante cuatro años la aventura de un Gobierno de Sánchez e Iglesias, que ya enseñaron la patita con los Presupuestos que pactaron»

 Casado no sólo blandió el miedo al «proyecto de ruptura» de España que, según defendió, pretende revalidar Sánchez. También se refirió a la situación económica. Aunque el director del Banco de España, Pablo de Cos, aseguró hace una semana en una entrevista a 'El País' que no ve riesgo de recesión, la institución reprochó el pasado miércoles al Ejecutivo que no esté siendo previsor ante la desaceleración de la economía y que no haga mayores esfuerzos para enjugar el déficit. Es más, considera que los llamados 'viernes sociales' del Ejecutivo, sumados a la menor inflación, tendrán un impacto negativo sobre las cuentas públicas este año.

 «No podemos pagar durante cuatro años la aventura de un Gobierno de Sánchez e Iglesias, que ya enseñaron la patita con los Presupuestos que pactaron y que incluían 6.000 millones de euros más de gasto público y 6.000 millones de euros más de impuestos», adujo el presidente del PP. «El 28 de abril tenemos el tándem Pablo Iglesias, Pedro Sánchez, Torra, Puigdemont, Rufián y Otegi o un gobierno liderado por el PP que diga que la concordia, el progreso y la cohesión en España no se toca, se preserva y se defiende».

Patriotismo

Los populares llevan semanas advirtiendo de que la dispersión del voto, especialmente en las provincias pequeñas de menos de seis diputados, puede acabar produciendo resultados indeseados para el electorado de la derecha y el centro derecha que aspire a desalojar a Sánchez, Y ayer su líder machacó la idea. «El patriotismo es no dispersar esfuerzos cuando España se la juega y unir esfuerzos en torno al único partido que supone una alternativa a Sánchez y a sus socios batasunos, independentistas y comunistas», dijo. Ciudadanos y Vox, sin embargo, defienden sus posiciones y, en algunos casos, la estrategia les permitirá, en contra del discurso del PP, traducir los apoyos en escaños. Pero en otros muchos, como advierte Casado, no.

La última encuesta de GAD3 muestra, por ejemplo, cómo la división del voto de la derecha puede hacer perder un escaño a los populares a favor del PSOE en Badajoz, sin que el partido de Cs ni el de Abascal saquen nada. En Burgos pasa algo parecido: el PSOE arrebataría uno a Podemos y quedaría empatado con el PP a dos, pero el 13% y el 14% del voto que van para Cs y para Vox se perderían. Lo mismo ocurre en León.

En Palencia al PP le baila un escaño que podría tener asegurado si sumara a su 32% de voto, al menos, parte de lo que se llevan sus dos rivales en la derecha. Y en Álava, el estudio concede un escaño a los populares, pero otras encuestas no lo garantizan y el 7% que suman Cs y Vox podrían servir a Javier Maroto, cabeza de cartel, para amarrarlo. En Valladolid, en Salamanca y en Segovia, sin embargo, la división no importaría.