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La media agenda

Es posible que la actual bifurcación de sentimientos morales españoles tenga su traducción en las urnas de Cantabria, para generar un panorama postelectoral bien complejo

Juan Luis Fernández
JUAN LUIS FERNÁNDEZ

Existe una apreciable diferencia entre una España plural y una pluralidad de Españas. En el primer caso, la diversidad queda armonizada por una adscripción existencial (tanto intelectual como emotiva) a la 'comunidad común', valga un pleonasmo que, si se hiciera imprescindible, debería tomarse como síntoma de algún desajuste de conceptos. En el segundo caso, la esfera nacional se torna una especie de ámbito internacional en el que se relacionan las Españas inconmensurables. La política interior se convierte en política exterior, como antes de Carlos I (más que antes de los Reyes Católicos, pues Fernando se casó por segunda vez y sólo el fallecimiento, al nacer en Valladolid, del hijo habido con Germana de Foix en 1509 evitó la separación de las coronas castellana y aragonesa).

 

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