Los estudiantes de Colindres se plantan: «Exigimos la ampliación del instituto»

Los alumnos se concentraron ayer a las puertas del instituto./
Los alumnos se concentraron ayer a las puertas del instituto.

Denuncian un cúmulo de problemas por la falta de espacio, como taponamientos en los pasillos y clases en el salón de actos, el laboratorio o la biblioteca

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IRENE BAJO .Colindres

Los alumnos del instituto Valentín Turienzo de Colindres dijeron ayer «basta» a las promesas de ampliación del centro educativo y pidieron «acciones». Cientos de estudiantes tomaron el patio del instituto donde se concentraron para exigir a la Consejería de Educación que comiencen las obras.

El sector del alumnado del Consejo Escolar convocó la concentración, que tuvo lugar en una hora lectiva con el fin de provocar una falta global de las clases «y que quede así constancia legal en la Consejería de Educación». «Lo que queremos es que se haga la ampliación, porque llevan cuatro años prometiéndolo y lo único que han hecho es poner hace tres semanas un cartel de la obra de saneamiento que todavía no han empezado a hacer«, afirmó Jesús Amelibia, uno de los alumnos que organizaron la concentración.

La falta de espacio no solo en las aulas, sino también en los cambios de clase, es lo que motivó a los alumnos a convocar la movilización. Amelibia recordó que «se dan clases en el salón de actos, la biblioteca, los laboratorios y los departamentos, y yo veo que es inviable, además de que el tamaño de las clases es demasiado pequeño en comparación al rango de alumnos que hay en cada grupo«.

Thalía Sisniega, otra de las alumnas que movilizó al alumnado, hizo referencia a los problemas que surgen en los pasillos, especialmente en los cambios de clase. La alumna explicó que se dan «taponamientos en los pasillos y las escaleras también son horribles», además de lamentar también las complicaciones que surgen con dos alumnos que utilizan silla de ruedas, a pesar de contar con un ascensor que alivia un poco la situación. Sisniega apuntó que los pasillos «son muy estrechos para toda la gente que hay, ya que somos 600 alumnos además de los profesores que se tienen que mover de aula en aula«.

Los alumnos también pusieron el acento en los problemas que podrían sobrevenir en caso de una evacuación, como la que tuvo que hacerse hace un año y medio debido a un incendio en el edificio de tecnología. «De ocurrir durante la hora del recreo no habría problema porque mucha gente está fuera y se puede evacuar más rápido, pero en caso de estar en clase se generaría el taponamiento que ya se produce en el cambio de clase, con el agravante de que la gente está nerviosa y no sabe qué hacer, por lo que habría muchos conflictos a la hora de salir», afirmó Amelibia.

El alumnado contó con el apoyo de la AMPA, cuyo presidente mostró ayer su alegría por la implicación de los alumnos. «Ellos son los que viven en primera persona todo el conflicto y los que realmente ven los problemas que tienen», manifestó José Luis Amelibia. Para él es un paso adelante para hacer fuerza todos en conjunto. Amelibia invitaba ayer a sacar conclusiones del hecho de que hayan sido los propios alumnos los que hayan convocado a sus compañeros y éstos hayan respaldado la iniciativa. «Esto nos puede llevar a pensar realmente como está el problema en el instituto y al punto al que se ha llegado».

Los alumnos reforzaron su discurso aludiendo a la existencia de tres colegios en la villa para sólo un instituto y al crecimiento demográfico de los últimos años. El próximo jueves tendrá lugar una reunión con la Consejería de Educación y con esta movilización «esperamos que el jueves nos digan algo y nos den una solución a todo esto y que haya servido como incentivo para que la situación mejore».

De momento el Ayuntamiento ya recibió en el día de ayer el proyecto de la ampliación remitido por la Consejería.

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