Hinojedo convierte en centro cultural una antigua nave de Asturiana de Zinc

Aspecto de la nave antes de la obra. :: dm/
Aspecto de la nave antes de la obra. :: dm

El edificio fue cedido a la Junta Vecinal, que lo rehabilitó a través de una subvención de Obras Públicas por valor de 50.000 euros

Sara Torre
SARA TORRESantander

La Junta Vecinal de Hinojedo, a través de una subvención de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda, por un importe cercano a los 50.000 euros, ha rehabilitado la nave más pequeña de las que le fueron cedidas por Asturiana de Zinc y la ha convertido en un centro cultural.

El consejero del área, José Luis Gochicoa, visitó recientemente las obras y felicitó a la Junta Vecinal por su «gran valentía» al haber acogido la cesión de esos bienes y destinarlos, tras su renovación, a un uso público. Así, Gochicoa recordó que en Suances hay una serie de edificios que eran propiedad de Asturiana de Zinc y que formaban parte del patrimonio industrial de aquella zona e iban a demolerse. El consejero indicó que el edificio que se ha rehabilitado en Hinojedo es el más pequeño y que tendrá «un uso social y uso múltiple, que puede ir desde charlas hasta exposiciones y talleres, por ejemplo».

Las obras han consistido en la rehabilitación integral del edificio. Así, se ha transformado la cubierta y el espacio interior, pero también el exterior del inmueble.

El consejero explicó además que esta obra responde a una tercera fase de actuación, después de la ejecución de otras dos anteriores en las cuales también colaboró Obras Públicas. Es el caso del edificio mayor, la nave grande, de unos 2.000 metros cuadrados, «que se encontraba en muy mal estado y se efectuó una reparación de emergencia sobre uno de los hastiales, el frontal, para intentar mantenerla, y a partir de ahí intentar darle algún tipo de uso», apuntó.

También señaló que «de igual forma se actuó sobre el cargadero de mineral. Fue reparado para que no hubiera ningún tipo de problema en la estructura». En Cantabria sólo quedan tres de este tipo y los otros dos están en El Astillero y Castro Urdiales.

Dado que con las últimas inundaciones, las de enero, el cargadero aguantó perfectamente, el consejero aseguró que esa obra, que se hizo de emergencia, «fue un dinero muy bien gastado y que seguramente dará lugar a nuevas inversiones en el futuro para recuperar de forma íntegra un elemento histórico industrial de Cantabria, que no se debe perder».