El 'eccehomo' de Reinosa sobrevivió a dos restauraciones en 1987 y en 2011

El 'eccehomo' reinosano se encuentra en el retablo del altar mayor de la Parroquia de San Sebastián/J. L. Sardina
El 'eccehomo' reinosano se encuentra en el retablo del altar mayor de la Parroquia de San Sebastián / J. L. Sardina

«Sabiendo que no era original, se decidió no eliminar el dibujo por ser decorativo y no desvirtuar la visión del retablo», dice Enrique Campuzano, asesor de patrimonio del Obispado

Ernesto Sardina
ERNESTO SARDINASantander

El 'eccehomo' de Reinosa, localizado en el retablo del altar mayor de la Parroquia de San Sebastián, sería anterior al año 1987, fecha de la primera de las dos restauraciones realizadas por el Taller Itinerante de Restauración Sociedad Cooperativa. Así lo atestigua uno de sus entonces responsables, Ángel Campuzano, quien manifiesta que este malogrado dibujo de un ángel «ya se encontraba allí cuando acometimos la limpieza del retablo», entonces financiada por Caja Cantabria. Lo que no recuerda es si se informó o no de su existencia al Obispado de Santander, tanto en 1987 como en 2011, cuando la Consejería de Cultura del Gobierno cántabro invirtió 12.000 euros en una nueva actuación.

«Ambas restauraciones se limitaron a la limpieza del retablo y no se reintegró ningún volumen, tampoco se tocó nada de lo que ya existía», señala Campuzano en referencia al dibujo de una cara con grandes coloretes, pelo negro y una ancha sonrisa que recuerda más a Heidi que a un ángel. Trazos que suplantan a uno de los ocho altorrelieves que coronan el retablo principal del templo reinosano y que representan a 'angelitos'.

«Quiero que quede claro que este elemento ya estaba allí cuando efectuamos las dos intervenciones en el retablo», remarca Campuzano, que de esta manera elude cualquier responsabilidad sobre la autoría de esta representación.

Respecto a la posible datación de esta 'pieza', desde el Obispado de Santander, a través del asesor en patrimonio Enrique Campuzano se insiste en la misma línea. «Los miembros del Taller Itinerante de Restauración que intervinieron el retablo en 1987 ya se encontraron con esa cara pintada y, sabiendo que no era original, se decidió no eliminarla porque era decorativa y no desvirtuaba la visión general del retablo». Según Enrique Campuzano, «en mi libro, 'Retablos de Cantabria' (1999) editado por Caja Cantabria, ya aparece una foto con dicha cara».

El asesor del Obispado plantea la posibilidad de que quizás pudo ser pintada con posterioridad a la Guerra Civil, «cuando se limpió el retablo y al ver que faltaba esa cabeza se elaboró una esquemática» que la sustituyera.

El propio párroco de Reinosa, Eduardo Guardiola, rechazaba este pasado lunes la comparación con la malograda obra del Cristo de Borja. «En ese espacio había un ángel que ya había desaparecido. Lo que se ha hecho es componer la cara para que no desdijera del conjunto, para que se supiera lo que había antes. Esta acción no tiene nada que ver con una restauración mal ejecutada», aseguró. Otro de los factores que diferencian este caso de otros también mediáticos es que, «para verlo hay que mirarlo con un teleobjetivo. No desdice porque casi no se ve».

Enrique Campuzano insistía también este pasado lunes en que «divulgar este aspecto es hacerle un flaco favor al patrimonio. Nada tiene que ver este asunto de Reinosa con el Cristo de Borja, que es una intervención de repinte sobre una pintura histórica». «Hay cientos de problemas en el patrimonio más importantes que esto que es una cuestión nimia y de criterio de restauración», añadía el asesor de patrimonio.

Risas y extrañeza

Pese a todo, las noticias sobre este 'eccehomo' reinosano siguen alimentando las conversaciones entre los vecinos de la capital campurriana que no disimulan la risa, al tiempo que muestran su extrañeza porque no se hubiera conocido antes. Muchos aún no lo han visto, pues se encuentra en uno de los puntos más altos del interior del templo, en el cuerpo superior del retablo del altar mayor, algo que, sin duda, ha contribuido a mantener en el anonimato esta peculiar representación de un ángel que adorna el principal retablo de la iglesia de San Sebastián de Reinosa, el mayor exponente de la arquitectura barroca en la comarca de Campoo y uno de los más destacados de este estilo en Cantabria. El templo actual, declarado Bien de Interés Cultural en 1983, data del siglo XVI, con añadidos del XVIII (la torre, la portada y la cúpula) y en su interior destacan los retablos barrocos. Entre ellos sobresale el del altar mayor, dedicado a San Sebastián, el patrón de la ciudad.

 

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