El encuentro canino de El Astillero gana adeptos entre las familias

La exhibición canina de la Guardia Civil protagonizó uno de los momentos que concitó mayor interés/DM
La exhibición canina de la Guardia Civil protagonizó uno de los momentos que concitó mayor interés / DM

Sheila Izquierdo
SHEILA IZQUIERDOEl Astillero

Dar mayor visibilidad a la labor de las protectoras de animales, concienciar de la importancia de las adopciones de perros y gatos y generar más apadrinamientos. Son, en suma, los objetivos que persigue el IV Encuentro Canino-Felino de El Astillero celebrado ayer en La Cantábrica, una jornada que se vio arropada por el buen tiempo y en la que se cumplieron las expectativas de participación por parte del organizador, el colectivo solidario La Fondona.

La campa de La Cantábrica rebosó de actividad desde por la mañana gracias a la organización de actividades que fueron sucediendo a lo largo del día. Una de ellas, el concurso de relato corto que organizó el Club de Lectura El Puente de Los Ingleses, se incorporó por primera vez a la programación, propiciando la implicación de los más pequeños en la creación de relatos de carácter animalista. Después, el voluntario y activista cántabro, Alfredo Díaz, impartió una charla participativa.

Como viene siendo habitual en esta cita de carácter familiar, no faltó la exhibición canina de la Guardia Civil, un momento que generó gran expectación entre los asistentes por las maniobras y destrezas que demostraron con ejercicios prácticos los perros que trabajan para el Servicio Cinológico en la detección de drogas o explosivos.

El tradicional desfile de las protectoras fue la antesala de la comida que se organizó en la campa. Luego se procedió a la entrega de premios del concurso de relatos y, por primera vez, el colectivo solidario La Fondona concedió un premio al altruismo que, en esta edición, recayó en 'Gráficas Astillero'.

El teatro, de mano del grupo infantil de teatro de Barriopalacio, el reparto de chocolate gratuito y la música de DJ Cheda pusieron el broche de oro a una jornada que se ha vuelto un acto «imprescindible del calendario municipal», como apuntó el alcalde, Javier Fernández.