Falgote pide que se paralice el derribo de la casa de López Albo de forma cautelar

Los propietarios del edificio ya han retirado tres ventanales de la fachada principal. :/Abel Verano
Los propietarios del edificio ya han retirado tres ventanales de la fachada principal. : / Abel Verano

La asociación, que asegura que el pasado jueves se desmantelaron tres ventanales, solicita esta medida mientras Cultura resuelve su petición para proteger el inmueble

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

La Asociación Falgote, para la defensa y la difusión del patrimonio de Colindres, ha solicitado a la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria que paralice cautelarmente las obras de derribo de la Casa del Doctor Wenceslao López Albo (el primer director del Hospital de Valdecilla), situada en la calle que lleva el mismo nombre del edificio, frente al Tanatorio de La Luz, en Laredo, mientras resuelve su solicitud para que sea declarada Bien Cultural de Interés Local con la idea de favorecer su protección.

Esta petición se produce un día después de que los propietarios del edificio procedieran, según señaló el colectivo colindrés a este periódico, al desmantelamiento de los tres ventanales de la fachada principal, unos trabajos que al parecer se llevaron acabo el pasado jueves.

Hay que recordar que en julio del pasado año Falgote presentó una alegación ante el Ayuntamiento de Laredo para evitar el derribo del edifico, debido al valor histórico de esta casona, que perteneció al ilustre médico, pero que no está protegida por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Laredo.

Los propietarios tienen licencia de derribo y el edificio no está protegido por el PGOU

«Sería una aberración que en una calle llamada Wenceslao López Albo, se tirase la casa de este ilustre medico; el valor histórico, arquitectónico y patrimonial de esta casa no puede ser defraudado por un futuro derrumbe, y debe ser transmitido a las futuras generaciones como legado patrimonial de finales del siglo XIX», señalaba en su alegación el colectivo.

Falgote cree que las posibilidades de poner en valor esa casona y sus 3.000 metros cuadrados de terreno son «inmensas» y «se inscriben en la lógica de estas últimas décadas de conservación y divulgación del patrimonio a través las normativas europeas, nacionales o regionales». «Pertenece a esta asamblea proteger su patrimonio y su historia de la especulación inmobiliaria».

El presidente de Falgote, Luis Gutiérrez Cueva, aseguró, en declaraciones a este periódico, que, pese a ser un edificio que no está protegido por el Plan General de Laredo, tiene un «interés patrimonial». «Resulta sarcástico que el PSOE, que promovió en su día el que se destacara la figura de la personas que pone nombre a la calle en la que se encuentra la casona, sea ahora el que conceda la licencia de derribo».

Gutiérrez dejó claro entonces que el colectivo al que representa no quiere hacer una «crítica ácida» al Ayuntamiento pejino, pero sí que le insta a que valore la protección de esa propiedad por su interés histórico. Asimismo, el presidente de Falgote señaló que no tienen ningún interés en perjudicar a los propietarios. «Nuestro interés es meramente conservacionista». «Queremos sensibilizar a la población de que hay cosas que se deben conservar. No todo tiene que ser hormigonar». «Si tiran el edificio que cambien el nombre de la calle y la denominen Botones Sacarino», ironizó entonces.

De su lado, los propietarios señalaron que han decidido derribar el inmueble, para el que ya el año pasado contaban con el pertinente permiso del Ayuntamiento de Laredo, debido el estado de deterioro que presenta. Según señalaron, el edificio no está habitable, se están metiendo okupas y quieren evitar cualquier problema. Ayer, este periódico se puso en contacto con ellos para saber si ya han comenzado con los trabajos de derribo del edificio, pero no confirmaron ni desmintieron este extremo.

Petición al Ayuntamiento

El caso es que la retirada de los ventanales se ha producido, según apuntó ayer Falgote, un día después de que este periódico publicara que el colectivo ha solicitado a la Consejería de Educación, Cultura y Deporte la incoación de expediente para que el edificio sea declarado Bien Cultural de Interés Local. Además, Falgote pedía la conservación de los bienes muebles que ocupa la propiedad y la definición del entorno de protección, en aplicación del artículo 28 de la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria. La asociación explicó que ha notificado al Ayuntamiento de Laredo la necesidad de proceder a la «inmediata y urgente» disposición de medidas previstas en la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria para asegurar la protección de la casa familiar para «evitar perjuicios irreparables» en el patrimonio pejino.

Sin embargo, fuentes del Ayuntamiento pejino señalaron ayer a este periódico que si los propietarios poseen licencia para la demolición, no pueden proceder a su paralización.