Los alumnos de Ruente y Ucieda, afectados por el argayo, podrán volver a su colegio el 5 de marzo

Los alumnos de Ruente y Ucieda, afectados por el argayo, podrán volver a su colegio el 5 de marzo
Javier Rosendo

El argayo de Ruente no les permitía acceder al colegio Manuel Llano y estaban recibiendo clases en las antiguas escuelas de Ruente

Pilar Chato
PILAR CHATOSantander

El argayo de Ruente del pasado 24 de enero partió al alumnado en dos. Quienes vivían en Terán y Cabuérniga podían llegar hasta sus aulas habituales en el 'Manuel Llano' de Terán, pero el resto no. Toneladas de tierra y piedras, y el riesgo de nuevos desprendimientos impedían el paso. Por eso, en unas pocas horas profesores y familiares montaron un 'colegio exprés' en unos locales del Ayuntamiento de Ucieda moviendo material y mobiliario escolar a la carrera para que los alumnos que no llegaban a Terán no se perdieran ni una clase. La separación de esos cincuenta alumnos de las localidades de Ruente y Ucieda tiene ya fecha de finalización. El Gobierno de Cantabria ha anunciado hoy que volverán a su centro, el Manuel Llano, el 5 de marzo, tras el periodo no lectivo de los Carnavales.

La Consejería de Educación ha recordado que el argayo en la carretera CA-180 Cabezón de la Sal-Cabuérniga impedía el normal desarrollo de la circulación, por lo que hubo que reubicarlos en las antiguas escuelas de Ruente, que fueron habilitadas y dotadas de material para poder impartir las clases. Ahora, una vez recuperado el tráfico en la carretera con la apertura de un carril provisional se aprovecharán los días de descanso no lectivos (entre el 28 de febrero y el 4 de marzo) para proceder al traslado de material y mobiliario. Sara maestro, directora del colegio, explicaba tras las inundaciones que provocaron el argayo, que fue una decisión expres en la que se implicaron padres y profesores, y en una tarde se había habilitado el nuevo espacio. Tras reunir a las familias y descartar desplazar a los chicos hasta Cabezón de la Sal, esa misma tarde empezaron a organizarse y el martes fueron a Terán para prepararlo todo. Unos, compartiendo coche, por Carmona. Otros, a pie, por el monte. Cada uno llegó como pudo para concretar horarios, qué niños iban para un lado y para el otro, qué material tenían que llevarse… Y la opción de Ucieda quedó lista, aunque con algunos horarios diferentes a los habituales en Terán. El día 5 será una jornada de reencuentros, de vuelta a la normalidad.