Casa Pozo se prepara para ser sede del Centro del Parque Natural de Oyambre

Casa Pozo junto la singularidad de la edificación cuenta con el gran atractivo de su estratégica situación junto a las marismas de San Vicente y cercano a su casco urbano. /Javier Rosendo
Casa Pozo junto la singularidad de la edificación cuenta con el gran atractivo de su estratégica situación junto a las marismas de San Vicente y cercano a su casco urbano. / Javier Rosendo

Trás muchos años de espera se ha aprobado destinar 2,1 millones de euros para la primera fase del proyecto

VICENTE CORTABITARTE San Vicente de la Barquera

El Consejo de Gobierno ha anunciado el destino de una partida por importe de 2.145.310 euros para ejecutar la primera fase de las obras de remodelación de la Casa Pozo y reconvertirla en sede del Centro de Interpretación del Parque Natural de Oyambre. En 1988 se formalizaba la figura del parque, extendiéndose a diversos municipios del occidente de la región, aunque con una afección más significativa al de San Vicente de la Barquera. Ya entonces se planteó que el gran objetivo era contar con un espacio en el que mostrar su grandes valores ecológicos y paisajísticos y, al mismo tiempo, ponerlo en valor.

Por ello el Ayuntamiento barquereño apostó de manera muy importante por acoger dicho centro invirtiendo 740.000 euros en la adquisición de la denominada Casa Pozo, junto a la amplia finca que la rodea para cederlo al Gobierno de Cantabria, que se comprometió para ejecutar el proyecto, equiparlo y ponerlo en funcionamiento.

Pasados tantos años, dicho proyecto comenzará ahora a ser una realidad, tras la reciente aprobación por el Consejo de Gobierno de Cantabria de destinar 2.145.310 euros para acometer su primera fase, obras que se ejecutarán a lo largo del año 2019 y 2020, aunque los trabajos preliminares se iniciarán de inmediato.

Los trabajos previos se iniciarán de manera inminente para concluir la obra en el año 2020

El objetivo final será convertir Casa Pozo en el escenario adecuado para facilitar el conocimiento y provocar las sensaciones óptimas para que los visitantes inicien «el viaje a través del Parque de Oyambre». Además también se busca que juegue un importante papel en la formación medioambiental con talleres o cursos, en definitiva realizar una labor de investigación y docencia que se considera que debe de prevalecer sobre las exposiciones, ya que los elementos mas atractivos de Oyambre se encuentra precisamente en el exterior del centro, como son la marisma, las rías, las praderías, elementos todos ellos que rodean a Casa Pozo, por eso desde el principio se le consideró el emplazamiento más óptimo.

A ello se une el atractivo de la propia edificación, una singular casa construida en el año 1929 de estilo 'neomontañés' con cierto aire clasicista que cuenta con otro edificio de las antiguas cocheras. Además, a su alrededor tiene una amplia finca de unos 12.000 metros cuadrados que da hacia la marisma. Todo ello situado a menos de 300 metros del emblemático puente de La Maza de San Vicente y de su paseo marítimo, perfectamente conectado a través de la carretera que enlaza el centro urbano de la villa con la autovía A-8.

El proyecto que finalmente se va a ejecutar es el mismo del año 2012 con pequeños ajustes para adaptarse a la normativa actual. El mismo ha sido redactado por los arquitectos Eduardo Fernández Abascal y Floren Muruzábal Sitges, quienes plantearon y estudiaron diversas alternativas, centradas en la rehabilitación de los edificios como volúmenes autónomos, habiéndose optado por solución global, sumando a los edificios un tercer pabellón que los articula, creando una nueva unidad con el que se busca mejorar la funcionalidad del futuro Centro y dotarle de unas formas más reconocible como edificio público.

El proyecto contempla respetar la estructura de Casa Pozo y las antiguas cocheras y construir un nuevo volumen

En ese nuevo pabellón se creará el acceso, la recepción, el núcleo de comunicaciones con la escalera y el ascensor y las conexiones con los edificios históricos lliberándolos de esas servidumbres.

La mayor parte del proyecto actual se desarrollará en la Casa Pozo para convertirla en un gran contenedor flexible y polivalente. En el que la planta sótano se destinará a las instalaciones. Las plantas baja y primera serán espacios libres polivalentes, de gran dimensión que podrán utilizarse como aulas, talleres o salas de exposiciones, dejando la crujía para servicios o almacenes. En la planta bajocubierta se instalarán los despachos, una sala de reuniones y otras dos para audiovisuales. En 'Las cocheras' actuará en la segunda fase para crear un aula que también podrá ser utilizada como la sala de exposiciones temporal.

En total se actuará sobre una superficie construida de 1.212,30 metros a través de una intervención con la que se busca respetar la esencia de Casa Pozo y las cocheras, valorando su rigor estructural y constructivo, conservando estrictamente los volúmenes exteriores, formando una unidad.

Asimismo, según refleja la memoria del proyecto, el nuevo edificio se resuelve «con un lenguaje arquitectonico abstracto», con dos volúmenes diferenciados de cubiertas planas, otorgando al conjunto un carácter de edificio institucional, favoreciendo que los espacios interiores serán más amplios y flexibles.

En la finca, que juega un papal muy importante en la relación entre los diversos edificios y la marisma, también se actuará en esa segunda fase para convertir en un parque público con senda peatonal que discurrirá entre parte del arbolado actual creando rincones de estancia y miradores sobre la marisma.

También para esa fase posterior se ha dejado la alternativa que se dará para el acceso de los autobuses y aparcamientos de los visitantes, y el de crear una senda peatonal para conectar San Vicente con el futuro Centro.

 

Fotos

Vídeos