La Cofradía de Pescadores de Comillas sale en defensa del joven pescador de San Vicente denunciado por la Guardia Civil

La Guardia Civil informó que el pescador era «un furtivo»./OPC
La Guardia Civil informó que el pescador era «un furtivo». / OPC

Según la Benemérita, fue «sorprendido por el Servicio Marítimo capturando en la costa de Pechón 60 kilos de pulpo (algunos de talla inferior a la permitida) y 53 centollos y bogavantes» | Luis Moro argumenta que se trata de un «pescador profesional desde hace varios años»

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

El presidente de la Cofradía de Pescadores de Comillas, Luis Moro, ha salido en defensa del joven pescador de San Vicente de la Barquera que hace varios días «fue sorprendido por el Servicio Marítimo capturando en la costa de Pechón 60 kilos de pulpo (algunos de talla inferior a la permitida) y 53 centollos y bogavantes», según informó la Guardia Civil. Moro ha expresado en nombre de la «comunidad pesquera» su cabreo e indignación por la noticia y ha dicho que se trata de un «pescador profesional desde hace varios años».

La noticia sobre el pescador decía que los agentes de la Guardia Civil le habían interceptado «18 nasas (cilindros de juncos entretejidos) de dimensiones que exceden las permitidas para su uso en Cantabria, y dos cestos que empleaba a modo de vivero, en cuyo interior había 50 centollos y tres bogavantes vivos». Sin embargo, el presidente de la Cofradía asegura que las nasas «han sido empleadas desde tiempo inmemorial por nuestros abuelos y si algo las caracteriza es su gran selectividad de capturas, debido a su diseño, y cuyo cierre se realiza con listones de madera separados por cuatro centímetros, por lo que es fácil que se den las capturas accidentales de pulpos, nécoras o diversos peces, que circulan sin problemas a través de estos listones». Incluidos, aclara, «pulpos por debajo de la talla mínima de un kilo de peso». Por eso, argumenta Moro, «aparte de ser buenos pescadores, tenemos que ser unos auténticos matemáticos en el cálculo de pesos y dimensiones en este 'vademécum' de leyes trampa imposibles de cumplir».

Además, aclara, «los pulpos se van secando tras ser capturados y van perdiendo agua y por tanto también peso». El pescador recuerda además que «es habitual, en los barcos que se dedican a nasas, almacenar en jaulas capturas como el centollo para venderlo cuando su consumo se demanda, sobre todo en puertos gallegos», no tanto, dice «en puertos de nuestra comunidad». Por eso solicita «comprensión» por parte de los diferentes estamentos, ya que «cuando se incumple una norma la mayoría de las veces hay una explicación legal». «No es normal atacar y demonizar, como se ha hecho con este compañero que seguro tiene explicaciones convincentes y probadas».

De paso, Moro recuerda que «los pescadores estamos acostumbrados a sufrir el menosprecio y los duros recortes a los que año tras año nos someten desde Bruselas, desde donde se han cargado la flota artesanal, que ahora mismo se encuentra al borde de la sostenibilidad». Todo ello, insiste, «con el beneplácito de nuestros dirigentes y representantes, que solo defienden sus propios intereses». Las leyes «son realizadas por técnicos en cómodos despachos con aire acondicionado y calefacción, que en muchos casos no han pisado un barco en su vida y no digamos la mar en las condiciones en las que trabajamos día a día». Las leyes, apunta, «serían muy fáciles de cumplir en esos cómodos despachos».