La solidaridad sabe a limón

Quico Taronjí y Enrique Bretones./Javier Rosendo
Quico Taronjí y Enrique Bretones. / Javier Rosendo

Novales acogió un año más la fiesta Limones Solidarios, en la que se nombró embajador al periodista Quico Taronjí

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEANovales

Los limones de Novales, en Alfoz de Lloredo, son ya un fenómeno social. El evento que cada año se celebra en este pueblo de Cantabria donde los limones crecen enormes, Limones Solidarios, volvió ayer a poner de manifiesto que la solidaridad puede ser refrescante y húmeda, como un limón, a la vez que divertida. La fiesta volvió a girar en torno a esta fruta y volaron gintonics con limón de Novales, helados, tartas, limonadas, refrescos y canciones. Y también se recordó que todo lo recaudado irá destinado a contratar a desempleados de larga duración en riesgo de exclusión social. Un evento que viene celebrándose desde hace siete años, que empezó siendo pequeño y ha ido creciendo hasta ser conocido a nivel nacional. Ya se ocupa el alcalde, Enrique Bretones, de promocionarlo, trayendo a la fiesta a embajadores que siempre son personajes destacados, como Juan Ramón Lucas o como Quico Taronjí, que fue el embajador de este año y que ayer pululaba entre el público con un gintonic y mucho humor.

«Mis abuelos paternos me traían a Novales a por limones cuando era pequeño y desde entonces no había vuelto». «Merece la pena porque se pone en valor el producto y se contrata a gente con este evento, que dignifica el concepto de solidaridad». A su lado, el periodista Tino Cueto, que fue nombrado limonero solidario, hablaba de una «fiesta extraordinaria» con un limón «que identifica y que tiene mucha calidad». Todo ello, aclaró, «por una causa loable y justa a la que hay que seguir dando proyección».

La música de fondo animaba a mover los pies mientras se disfrutaba del refresco y en el puesto de las limonadas estaban Olga Pino y María Ángeles Bárcena, mezclando el agua con el limón exprimido y el azúcar en grandes cacerolas de leche. «Esto es lo mejor y lo más antiguo y vaya si mantiene el frío...», decían animadas Olga, de Cabezón, pero casada con un vecino de Novales y María Ángeles y su marido, que siempre participan junto a sus hijos. «¿Qué tiene el limón? Mucho aroma y mucha vitamina, como todo lo de Novales», dice María Ángeles. «Claro, porque aquí estamos rodeados de montañas y tenemos un microclima».La palabra que siempre sale en la fiesta.

La joven Marta Santamaría, de Quijas, estaba detrás de la barra sirviendo gintonics. «Tiene mucho aroma», contestaba. Y el pastelero de Milhojas, Eduardo Chapero, sin parar con los hojaldres en el centro de la plaza, aseguraba que la acidez del limón de Novales hace que los postres «sean diferentes». Sus dulces fueron, aparte de la fruta en sí, los que más triunfaron. Que si tarta de chocolate, de limón, palmeras, hojaldres con crema de limón... Uno comía con los ojos. Y mientras, Merche Arnaiz vendiendo un año más las mallas de limones a tres euros. Vestida de amarillo.De amarillo limón.

 

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